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30. Meningococos

SECCIÓN IV. Vacunas de la A a la Z

Actualizado en enero de 2026

Capítulo 30 - Meningococos

  1. Puntos clave
  2. Introducción
  3. Epidemiología de la enfermedad
  4. Vacunación frente a los meningococos ACWY

4.1. Tipos de vacunas, composición y presentación
4.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad
4.3. Vías de administración
4.4. Indicaciones y esquemas de vacunación
4.5. Administración con otras vacunas y otros productos
4.6. Seguridad y efectos adversos
4.7. Precauciones y contraindicaciones
4.8. Recomendaciones del CAV-AEP

  1. Vacunación frente al meningococo B

5.1. Tipos de vacunas y composición
5.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad
5.3. Vía de administración y presentación
5.4. Indicaciones y esquema de vacunación
5.5. Administración con otras vacunas y otros productos
5.6. Seguridad y efectos adversos
5.7. Precauciones y contraindicaciones
5.8. Situación actual de la vacuna
5.9. Recomendaciones del CAV-AEP

  1. Futuras vacunas antimeningocócicas combinadas pentavalentes

6.1. Combinadas MenABCWY
6.2. Combinadas MenACWYX

  1. Manejo de casos sospechosos y contactos de casos de enfermedad meningocócica
  2. Bibliografía
  3. Enlaces de interés
  4. Historial de actualizaciones
  5. Tablas y figuras incluidas en el capítulo:

Tabla 30.1. Vacunas antimeningocócicas C y ACWY disponibles en España
Tabla 30.2. Vacunación sistemática frente a N. meningitidis serogrupo C y serogrupos ACWY 
Tabla 30.3. Vacunación frente a N. meningitidis de los serogrupos A, C, W e Y en grupos de riesgo
Tabla 30.4. Vacunas antimeningocócicas B disponibles en España
Tabla 30.5. Esquema de vacunación de la vacuna frente al meningococo B (Bexsero) según la edad
Tabla 30.6. Vacunación frente a N. meningitidis del serogrupo B en grupos de riesgo.

Tabla 30.7. Pauta y edad de vacunación frente a N. meningitidis del serogrupo B según recomendaciones del CAV AEP, en función del antecedente de vacunación
Tabla 30.8. Indicación de quimioprofilaxis antimeningocócica en contactos
Tabla 30.9. Pautas de quimioprofilaxis antimeningocócica
Tabla 30.10. Indicaciones de vacunación antimeningocócica posexposición en situación de brote epidémico
Figura 30.1. Enfermedad meningocócica en España. Casos según serogrupos de 2019 a 2025
Figura 30.2. Enfermedad meningocócica por MenB en España. Tasas según grupo de edad de 2022 a 2025
Figura 30.3. Resumen de la recomendación de vacunación frente al MenB en adolescentes del CAV-AEP


Sugerencia para la citación: Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones (CAV-AEP). Meningococo. Manual de inmunizaciones en línea de la AEP [Internet]. Madrid: AEP; ene/2026. [consultado el dd/mmm/aaaa]. Disponible en: http://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-30

1. Puntos clave

  • Se han descrito 12 serogrupos de N. meningitidis (meningococo), siendo los que se aíslan con mayor frecuencia en Europa: B, W, C e Y. Siendo B el de mayor incidencia de EMI en la infancia y adolescencia en Europa y  España, seguido de W, Y y C.
  • La enfermedad meningocócica invasora (EMI) sigue manteniendo, en nuestro medio, una mortalidad media en torno al 10·%, con aparición de secuelas graves hasta en el 30 % de los supervivientes.
  • Aunque las cifras varían, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en un total de 500 000 los casos y en 50 000 las muertes anuales a causa de la EMI en el mundo.
  • Más del 95 % de los individuos que padecen EMI están previamente sanos sin inmunodeficiencias detectables ni factores de riesgo conocidos.
  • La medida más efectiva frente a la EMI es la vacunación sistemática desde los primeros meses de vida y en la adolescencia, con vacunas conjugadas ACWY y proteícas frente al meningococo B (MenB).
  • En España, la incidencia de EMI mostró un descenso marcado durante la pandemia de la COVID‑19 y un posterior ascenso progresivo, sin alcanzar aún las cifras prepandémicas. Siendo MenB el serogrupo predominante en todas las edades, con las tasas más altas en menores de 1 año, seguido del grupo de 1–4 años y del grupo adolescente.
  • En 2025 se confirmaron 369 casos de EMI en España (tasa 0,76/100 000), con un incremento respecto a 2024 (331 casos; tasa 0,68/100 000). MenB continúa siendo el serogrupo predominante (144 casos; tasa 0,30/100 000), seguido de MenW (28; 0,06/100 000), MenY (14; 0,03/100 000) y MenC con cifras ya muy bajas (1 caso; 0,002/100 000). Las mayores tasas por MenB se mantienen en los menores de 1 año (3,43/100 000) y en el grupo de 1-4 años (1,06/100 000), con una carga relevante también en 5-9 años (0,87/100 000). En adolescentes, las tasas por MenB son menores pero no despreciables, especialmente en 15-19 años (0,38/100 000) y 10-14 años (0,32/100 000), lo que apoya la vacunación específica en estas edades. 
  • En países con vacunación sistemática frente al MenC, la incidencia por MenC se redujo de forma muy marcada, y posteriormente ante el aumento de EMI por W e Y, numerosos países han incorporado MenACWY en adolescentes, y algunos también en lactantes, buscando protección directa y de grupo. 
  • El calendario común del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud recomienda la vacunación sistemática frente al meningococo B en lactantes con una pauta 2+1, con dosis a los 2, 4 y 12 meses de edad. Para el meningococo C se indican dos dosis en el primer año de vida (4 y 12 meses). La vacuna conjugada tetravalente frente a los meningococos A, C, W e Y se administra con una dosis en la adolescencia, 12 años, y rescate entre los 13 y 18 años para los no vacunados.
  • La AEP recomienda la vacunación sistemática frente al MenB en lactantes con pauta 2–4–12 meses y en adolescentes a los 12 años, con pauta de vacunación según antecedente de vacunación; así mismo, la vacunación sistemática frente a MenACWY a los 4 y 12 meses y a los 12 años, con rescate hasta los 18 años, Para el resto de edades pediátricas, la recomendación será de carácter individual.
  • En Europa, un número creciente de países ha incorporado la vacunación sistemática frente al MenB y MenACWY en lactantes, adolescentes o ambos, con esquemas que combinan protección directa y de grupo según su epidemiología. 

2. Introducción

El meningococo (Neisseria meningitidis) es un diplococo gramnegativo del que se conocen 12 serogrupos, según la composición de sus antígenos capsulares. Presenta múltiples determinantes de patogenicidad, entre los que destaca su cápsula de polisacáridos, la cual le confiere poder invasor y le permite evadir el sistema inmunitario, favoreciendo su penetración en el torrente sanguíneo e incluso alcanzar el sistema nervioso central (SNC). 

La enfermedad meningocócica invasora (EMI) es una enfermedad especialmente temida que causa gran alarma en la población por dos cuestiones determinantes: 1) es la única causa de meningitis bacteriana que puede causar epidemias y 2) puede producir en pocas horas la muerte de un individuo previamente sano (más del 95 % de los afectados no tiene factores de riesgo detectados). 

Las formas más comunes de presentación de la EMI son la meningitis, la sepsis, también llamada meningococemia, o una combinación de ambas. Otras formas menos graves (y también menos frecuentes) son: neumonía, endocarditis, pericarditis, artritis, conjuntivitis, uretritis, faringitis y cervicitis.

La EMI representa a menudo un reto diagnóstico para el médico, ya que en sus fases iniciales puede ser indiferenciable clínicamente de un proceso infeccioso banal. La sintomatología inicial puede ser inespecífica (fiebre sin foco) o incluso, dependiendo de la edad del sujeto, con manifestaciones clínicas atribuibles a procesos virales comunes (exantema papuloso, faringodinia, dolor abdominal, diarrea). En adolescentes, el diagnóstico suele ser más tardío, lo cual puede conllevar un riesgo mayor de fallecer a consecuencia de la EMI.

Entre los años 2015 y 2016 se detectó en Reino Unido una acumulación de casos de EMI por serogrupo W en población adolescente, que presentaban un debut peculiar. La mayoría de los pacientes que fallecieron de forma fulminante debutaron con síntomas gastrointestinales (vómitos, dolor abdominal y diarrea), muchos de ellos no llegaron incluso ni a desarrollar fiebre. Esta forma de presentación ha sido descrita también en casos de EMI por serogrupo W en series de otros países, como Chile, donde el comienzo con síndrome gastrointestinal se relacionó con un peor pronóstico (mayor mortalidad). También se ha descrito esta forma de presentación, que retrasa el diagnóstico y empeora el pronóstico, con el serogrupo Y.

En la meningitis, que suele ser de comienzo agudo, los síntomas y signos más frecuentes son fiebre, cefalea intensa y rigidez de nuca, a lo que se añade, en un alto porcentaje de casos, náuseas, vómitos en escopetazo, fotofobia y estado confusional.

Entre el 5 y el 20 % de las EMI se presentan como sepsis meningocócica sin meningitis. Tras una fase inicial de malestar, fiebre y ocasionalmente un exantema inespecífico, pasa bruscamente a precipitarse el síndrome clásico de fiebre alta, exantema petequial-purpúrico, disminución del nivel de conciencia, shock y fallo multiorgánico.

La letalidad de la enfermedad meningocócica, a pesar de la mejora en los métodos diagnósticos y terapéuticos, continúa siendo alta (media del 10 %), siendo mayor en los casos de sepsis que en la presentación de meningitis de forma aislada. Entre el 10 y el 30 % de los supervivientes pueden sufrir secuelas permanentes graves, como amputaciones de extremidades.

Afortunadamente, la EMI es una enfermedad infrecuente. La baja incidencia de esta enfermedad imposibilita la obtención de datos fiables sobre la eficacia de los productos vacunales diseñados para su prevención siguiendo los métodos de investigación habituales en vacunología (ensayos clínicos aleatorizados o ECA). Teniendo en cuenta esta dificultad, la eficacia vacunal debe ser con frecuencia extrapolada desde trabajos realizados in vitro (inmunogenicidad y actividad bactericida del suero en presencia de complemento), lo cual pudiera no reflejar de forma del todo fidedigna el comportamiento de los preparados vacunales en individuos que se enfrenten con el patógeno en su medio natural. Es aquí donde los datos procedentes de países en los que se instaure una vacunación sistemática con vacunas de meningococo adquieren suma importancia, siendo la única fuente de conocimiento posible con la que hacer una estimación de la efectividad (en condiciones no experimentales) de dichas vacunas. La ausencia de datos sobre eficacia siguiendo la metodología habitual en vacunología ha supuesto un obstáculo importante en la inclusión de vacunas como la de MenB en los calendarios oficiales de vacunación.

La evaluación coste-utilidad (AVAC) de vacunas frente a enfermedades como la EMI, solo tiene en cuenta los costes directos de la enfermedad, resultando que esta medida de prevención no es coste-efectiva debido a la baja incidencia de la enfermedad y al alto precio de la vacuna.

Además de la efectividad, seguridad y coste-efectividad, la toma de decisiones de políticas sanitarias públicas que afectan al conjunto de la población requieren tener en cuenta otros elementos como la carga de la enfermedad, la perspectiva social, los costes indirectos y la equidad de la medida en la población. En este sentido se ha expresado la Ponencia de Vacunas y la Comisión de Salud Pública (CSP) en el documento aprobado el 17 de noviembre de 2022 sobre vacunación frente a la EMI por el MenB, que, a pesar de que tras el análisis de coste-efectividad específico para España concluye que la inclusión de la vacunación no resulta coste-efectiva desde la perspectiva del Sistema Nacional de Salud al precio actual de la vacuna, ha recomendado incorporar la vacunación sistemática con 4CMenB considerando la alta gravedad y las secuelas de la enfermedad, la demanda social, así como la equidad de la medida en la población, con pauta a los 2, 4 y 12 meses de edad e insistiendo en la importancia de vacunar en tiempo a los 2 y 4 meses de edad.

3. Epidemiología de la enfermedad

El hombre es el único portador del meningococo. El 5-10 % de la población general y hasta el 25 % de los adolescentes (el 40 % en comunidades cerradas) son portadores asintomáticos de la bacteria en el tracto respiratorio superior. La colonización nasofaríngea por N. meningitidis genera, cuando es prolongada, una respuesta humoral protectora en el portador, sin embargo, la adquisición reciente de meningococo ha demostrado ser un factor de riesgo para sufrir EMI.

La vía de transmisión es respiratoria, por las gotitas de Flügge expulsadas por los enfermos o, con mucha mayor frecuencia, por portadores sanos. Se ha observado que las vacunas conjugadas meningocócicas son capaces de modificar el estado de portador, lo cual resulta de gran valor para reducir la circulación del microorganismo en la población, ayudando a generar la protección grupal. Esto no se ha demostrado aún con las vacunas de proteínas subcapsulares.

El período de incubación de la enfermedad suele ser de 3-4 días (rango de 2 a 10). 

Existen condicionantes que facilitan el desarrollo de la EMI en población sana, destacando, entre otros, la exposición al humo del tabaco, el padecimiento reciente de una enfermedad respiratoria (como la gripe), vivir en condiciones de hacinamiento, especialmente en ambientes con un alto porcentaje de portadores asintomáticos (colegios mayores, cuarteles, albergues, prisiones) y el intercambio de saliva (relaciones interpersonales).

Por otra parte, se han descrito grupos de pacientes con mayor riesgo de padecer EMI: las personas con déficit de factores del complemento (C5-C9, properdina y factores D o H), aquellas tratadas con eculizumab o ravulizumab (por el efecto de bloqueo funcional que genera este tratamiento sobre los factores terminales del complemento), las que hayan padecido EMI con anterioridad, los pacientes con VIH, los trasplantados de progenitores hematopoyéticos y los que presentan asplenia anatómica o funcional (incluyendo hemoglobinopatías), así como los trabajadores de laboratorio que manejan el germen.

La OMS estima un número total de 500 000 casos y 50 000 muertes anuales debidos a la enfermedad meningocócica, siendo los serogrupos B, C y W los más frecuentes a nivel mundial.

A lo largo del siglo XX, los serogrupos que más EMI han causado en Europa y España han sido principalmente MenB y MenC, responsables durante décadas de la mayoría de los casos de EMI. Desde finales del pasado siglo, la incidencia de EMI en Europa ha mostrado un patrón caracterizado por sucesivas oleadas por distintos serogrupos y una tendencia global descendente hasta la irrupción de la pandemia por la COVID‑19. En los años ochenta y noventa, el serogrupo C fue la principal causa de EMI en la mayor parte de Europa occidental, con tasas anuales cercanas o superiores a 3-4 casos/100 000 en algunos países. Esto motivó la introducción de vacunas conjugadas MenC en varios países a partir del año 1999-2000.

En España, las tasas a finales de los noventa superaban los 3 casos/100 000, con un peso importante de MenC en la onda epidémica de 1996-1997. Esta fue una de las ondas más importantes del siglo XX en España, con alta mortalidad infantil. Esta situación llevó a la introducción de la vacuna conjugada MenC en el año 2000. Tras la introducción progresiva de la vacunación conjugada frente al MenC y la mejora del control de brotes, la incidencia de EMI descendió de forma sostenida hasta situarse en torno a 0,5-0,8 casos/100 000 en la década de 2010, con MenB como serogrupo predominante y un aumento progresivo de MenW y MenY. La pandemia de la COVID‑19 produjo un descenso brusco de EMI en 2020–2021 tanto en Europa (tasa 0,1-0,3/100 000) como en España (0,13 en la temporada 2020‑2021), atribuible al impacto de las medidas de distanciamiento, mascarillas, reducción de la movilidad y posible infranotificación. Desde 2022, la incidencia ha ido aumentando de nuevo y así en 2022 se registraron 296 casos confirmados de EMI en España, con una tasa de incidencia de 0,62 por 100 000 habitantes. En 2023, los casos aumentaron a 332, con una tasa de 0,70. En 2024, se notificaron 336 casos, lo que supuso una tasa de 0,68. Finalmente, en 2025, según datos provisionales hasta la semana 52 (28 de diciembre), se confirmaron 379 casos, con una tasa acumulada de 0,78 por 100 000 habitantes.

En la UE/EEE la tasa alcanzó 0,4/100 000 en 2023, aun ligeramente por debajo de 2018-2019, y en España se ha pasado de 0,55 casos/100 000 en 2023 a 0,68 en 2024 y 0,76 en 2025, con MenB como principal serogrupo, seguido de Y y W en Europa, y de B, W y Y en España.

El serogrupo C ha tenido un papel central en la historia reciente de la EMI, con importantes ondas epidémicas en Europa en los años ochenta y noventa, especialmente en Reino Unido, Irlanda y España, donde se registraron tasas superiores a 2-3 casos/100 000 asociadas a brotes comunitarios y en colectivos cerrados. La introducción de vacunas polisacáridas frente a MenC permitió controlar algunos brotes, pero su limitada inmunogenicidad en lactantes y la ausencia de memoria inmunológica impulsaron el desarrollo de vacunas conjugadas, que se incorporaron a finales de los noventa y principios de los 2000 en varios países europeos. En España, la vacunación sistemática con MenC conjugada se introdujo en 2000 con pauta 3+0 en lactantes, seguida de refuerzos y cambios sucesivos hasta la pauta actual con dosis en la infancia y adolescencia, lo que se tradujo en una reducción de hasta el 95 % de la incidencia respecto a la última temporada prevacunal y en tasas cercanas a 0,002 casos/100 000 en los últimos años. De forma paralela, la generalización de calendarios con vacunación sistemática frente al MenC y, más tarde, MenACWY en adolescentes en muchos países europeos ha llevado a que el serogrupo C represente en la actualidad menos del 5 % de los casos de EMI en la UE/EEE y una proporción similar en España, donde en 2025 se notificó solo 1 caso de MenC (tasa 0,002/100 000).

El serogrupo B es, en la actualidad, el principal responsable de EMI en la mayoría de los países europeos y el de mayor relevancia en la infancia y la adolescencia. En Europa occidental, MenB superó de forma estable a MenC como serogrupo predominante a partir de principios de los años 2000, manteniendo tasas elevadas en lactantes y niños pequeños con ausencia de vacunas eficaces hasta la década de 2010. La incidencia de MenB comenzó a descender de forma gradual a partir de 2014, antes de la introducción generalizada de las vacunas proteicas, y se redujo aún más durante la pandemia, aunque en 2023 se ha observado de nuevo un aumento en todos los grupos de edad en la UE/EEE. La disponibilidad de 4CMenB desde 2013 y de MenB‑fHbp posteriormente permitió la inclusión de la vacunación sistemática frente al MenB en lactantes en países como Reino Unido (2015), Italia (regiones de Toscana y Véneto), Portugal, Australia del Sur y, más recientemente, España, donde se incorporó al calendario infantil en 2023-2024 con una pauta 2+1. En 2023, el serogrupo B representó el 57 % de los casos con serogrupo conocido en la UE/EEE, y en España supuso el 59,2 % de los casos en 2024; en 2025 se notificaron 144 casos de MenB (tasa 0,30/100 000), con las tasas más altas en menores de 1 año y en el grupo de 1–4 años. En adolescentes, la vacunación frente al MenB se ha introducido en programas financiados o recomendados en países como Australia, Nueva Zelanda, Italia (algunas regiones), República Checa, Suiza y Estados Unidos, y la AEP la ha recomendado sistemáticamente a los 12 años, aunque en España aún no forma parte del calendario común del Consejo Interterritorial.

El serogrupo W emergió en las dos últimas décadas como una causa importante de EMI, con una primera gran señal tras el brote asociado al Hajj de La Meca del año 2000 y la expansión del complejo clonal hipervirulento ST‑11 (también denominado 2013 UK strain en una de sus variantes), que se diseminó posteriormente por África, Sudamérica y Europa. En Reino Unido, la incidencia de EMI por MenW comenzó a aumentar de forma sostenida a partir de la temporada 2008-2009, con un incremento del 85 % en 2014–2015 respecto a la anterior, alcanzando tasas cercanas a 0,2-0,3 casos/100 000 y una elevada letalidad, lo que motivó la introducción urgente de la vacunación sistemática con MenACWY en adolescentes en 2015. Estrategias similares, con inclusión de MenACWY en lactantes, adolescentes o ambos, se adoptaron posteriormente en Países Bajos, Chile, Estados Unidos y otros países europeos, logrando descensos superiores al 60-80 % de la incidencia por MenW en las cohortes vacunadas y evidencias de protección indirecta. En España, los casos por MenW comenzaron a aumentar a partir de 2015, alcanzando 83 casos en la temporada 2018-2019 antes del descenso pandémico, y motivaron la sustitución de la dosis de MenC de los 12 años por MenACWY y un rescate hasta los 18 años en 2019. Tras el mínimo de 4 casos en 2020-2021, los casos por MenW han aumentado de nuevo; en 2024 se notificaron 25 casos (tasa 0,05/100 000) y en 2025, 28 casos (0,06/100 000), con letalidades superiores al 15 % en algunos años.

El serogrupo Y, históricamente minoritario en la mayor parte de Europa occidental, ha ganado peso relativo desde mediados de la década de 2000, especialmente en los países nórdicos, donde llegó a representar hasta el 50 % de los casos en Suecia en 2011, y en personas mayores de 65 años. En el informe del ECDC para 2023, MenY fue el segundo serogrupo más notificado en la UE/EEE (20 % de los casos con serogrupo conocido), con tasas particularmente elevadas en adultos mayores, mientras que en España su contribución ha sido más modesta, pero creciente. Los datos nacionales muestran que en 2024 se notificaron 24 casos de MenY (tasa 0,05/100 000) y en 2025, 14 casos (0,03/100 000), con un peso mayor en los grupos de edad avanzada y letalidades que pueden superar el 10 %. La ampliación de los programas de MenACWY en lactantes y adolescentes en distintos países europeos se espera que contribuya también a contener la carga de enfermedad por este serogrupo.

El serogrupo A ha sido, y es, el responsable de grandes epidemias de EMI en el denominado cinturón africano de la meningitis, con tasas anuales que en algunos brotes superaban los 100 casos/100 000 habitantes. En Europa, sin embargo, MenA ha sido siempre excepcional, representando menos del 1 % de los casos en las últimas décadas y, en España, con notificaciones esporádicas (1 caso en 2024 y 1 caso en 2025). La introducción de la vacuna conjugada MenAfriVac en campañas masivas a partir de 2010 en el África subsahariana logró reducir la incidencia de EMI por serogrupo A en más del 99 %, prácticamente eliminando este serogrupo como causa de epidemias en la región y modificando el patrón epidemiológico hacia otros serogrupos, como C, W y X. En la actualidad, MenA tiene un impacto residual a nivel global, aunque la vigilancia sigue siendo esencial para detectar posibles reemergencias en contextos de baja cobertura vacunal.

En cuanto a la distribución por edad, la EMI sigue mostrando un patrón característico en Europa, con las tasas más altas en lactantes menores de 1 año, seguidos de los niños de 1-4 años y un segundo pico en adolescentes y adultos jóvenes de 15-24 años. En la UE/EEE, en 2023 la tasa fue de 6,5 casos/100 000 en menores de 1 año, 1,2 en el grupo de 1-4 años y 0,8 en 15-24 años, con un incremento adicional en mayores de 65 años (0,4/100 000), especialmente por serogrupo Y. En España, los datos de RENAVE muestran que en 2024 la incidencia fue de 7,11/100 000 en menores de 1 año y 2,30 en el grupo de 1-4 años, y en 2025 las mayores tasas por MenB se concentraron igualmente en <1 año (3,43/100 000) y 1-4 años (1,06/100 000), con tasas menores pero no despreciables en 5-9 años y en adolescentes de 10-19 años. En conjunto, estos patrones respaldan estrategias de vacunación centradas en lactantes y adolescentes, así como la consideración de la carga emergente en adultos mayores, especialmente para los serogrupos Y y W (figuras 30.1 y 30.2).

En el periodo 1999-2017, la letalidad media de la EMI en España fue del 10,8 %, con variaciones interanuales y diferencias por serogrupo, y en las tres temporadas siguientes (2017-2020) osciló entre el 10 y el 13 %. Los datos más recientes muestran cierta mejoría: en 2023 la letalidad global fue del 13,2 %, en 2024 descendió al 9,23 % y en 2025 se situó en torno al 6-9 % según la fuente y la inclusión de casos sospechosos. La letalidad difiere por serogrupo, con valores más elevados para MenW y MenY (alrededor del 17-21 % en 2024-2025) y menores para MenB (4,9 % en 2025, 9-10% en series europeas recientes) y MenC. También aumenta con la edad, alcanzando cifras superiores al 15 % en mayores de 65 años en los datos europeos, mientras que en lactantes y niños pequeños se sitúa en torno al 10-11 % pese a una asistencia intensiva temprana. La mejora en el reconocimiento precoz, el acceso a cuidados intensivos y la vacunación sistemática contribuyen a esta reducción de la letalidad, aunque una proporción significativa de supervivientes continúa presentando secuelas graves.

Aunque la presión vacunal es un elemento clave para explicar el descenso de la EMI por determinados serogrupos, no es el único factor implicado, ya que las fluctuaciones naturales de la circulación de clones hipervirulentos, los cambios en el comportamiento social y la interacción con otras infecciones respiratorias también modulan la incidencia. La introducción de vacunas conjugadas frente al MenC y posteriormente MenACWY ha demostrado, además de la protección individual, un efecto importante sobre la colonización nasofaríngea y, por tanto, en la generación de protección indirecta frente a los serogrupos incluidos, lo que explica en parte la persistencia de incidencias muy bajas de MenC y la contención relativa de W e Y en muchos países. Por el contrario, las vacunas proteicas frente a MenB apenas modifican el estado de colonización y su impacto es fundamentalmente de protección directa, por lo que el descenso observado en la incidencia de MenB se relaciona tanto con la dinámica natural de los clones como con la vacunación sistemática en lactantes y programas específicos en adolescentes. Este comportamiento subraya la necesidad de mantener una vigilancia de calidad, con información microbiológica detallada y datos de estado vacunal para evaluar el impacto real de las distintas estrategias.

La experiencia internacional confirma que las vacunas frente a los meningococos, incluidas las nuevas vacunas proteicas contra el serogrupo B, son herramientas eficaces para el control de brotes epidémicos tanto en entornos cerrados como comunitarios. Los programas de vacunación masiva con 4CMenB o MenB‑fHbp puestos en marcha en universidades y comunidades de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido han demostrado reducciones rápidas y sostenidas de la incidencia de EMI por MenB en las poblaciones diana, con altas coberturas y buen perfil de seguridad. De forma similar, la utilización de vacunas conjugadas MenACWY en campañas de respuesta a brotes por W o Y en países como Reino Unido, Países Bajos, Chile o Brasil ha permitido controlar ondas epidémicas con reducciones superiores al 60-80 % de los casos en los grupos vacunados y evidencias de protección de grupo en edades no vacunadas. En España, las vacunas MenC y MenACWY se han empleado en el pasado tanto en brotes comunitarios como en instituciones cerradas, y más recientemente las vacunas frente al MenB se han utilizado en contextos de brote en adolescentes y jóvenes, con buenos resultados de aceptación y control. Esta experiencia respalda el papel central de la vacunación, junto con la quimioprofilaxis y las medidas de salud pública, en la gestión de brotes de EMI.

En la actualidad, la vigilancia epidemiológica muestra una distribución dinámica de sus complejos clonales. A nivel mundial, el complejo clonal cc213 ha emergido como un linaje significativo en los últimos años, especialmente en el sur de Europa y Sudamérica, y se asocia cada vez más con casos de EMI en España y Portugal. En España, el cc213 representó el 40,1 % de los casos de EMI por MenB entre 2011-12 y 2022-23, con un marcado aumento de la prevalencia durante la última década. Esta expansión se ha observado en otros países europeos, aunque con variaciones regionales. Cronológicamente, el cc213 era un linaje menor antes de 2010, pero se ha expandido rápidamente desde entonces, representando ahora una proporción sustancial de los aislamientos de MenB en España y Portugal, y también está presente en Italia y Brasil. Este aumento de cc213 se asocia con variantes antigénicas que suponen una pobre diana para las vacunas actuales contra el MenB basadas en proteínas.

La cobertura prevista de cc213 por 4CMenB es baja: 5,3 % en España (2011-12 y 2022-23) y 30,2 % en estudios españoles previos. Esto se debe al predominio de variantes antigénicas (especialmente fHbp y NHBA) en cc213 que no se corresponden bien con los componentes de la vacuna. Estudios de efectividad en condiciones reales confirman que cc213 está desproporcionadamente representado entre los casos de MenB en personas vacunadas, lo que podría sugerir un potencial de escape de la vacuna y una menor efectividad en regiones donde predomina cc213. MenB-fHbp muestra una mayor cobertura prevista para los aislados de MenB en general (89,1 % en Bélgica), pero los datos específicos sobre la cobertura de cc213 son limitados; los datos moleculares disponibles sugieren que algunas cepas de cc213 podrían expresar variantes de fHbp menos diana para MenB-fHbp, aunque es probable que la cobertura sea mayor que para 4CMenB. De modo que, la expansión de cc213 a nivel mundial y en España supone un reto para las estrategias actuales de vacunación contra MenB, que hace necesaria la vigilancia genómica continua y la caracterización antigénica esenciales para monitorizar la eficacia de la vacuna y, si acaso, orientar el diseño de vacunas futuras.

Figura 30.1. Enfermedad meningocócica en España. Casos según serogrupos de 2019 a 2025.

Figura 30.2. Enfermedad meningocócica por MenB en España. Tasas según grupo de edad de 2022 a 2025.

4. Vacunación frente a los meningococos ACWY

4.1. Tipos de vacunas, composición y presentación

4.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

4.3. Vías de administración

4.4. Indicaciones y esquema de vacunación

4.5. Administración con otras vacunas y otros productos

4.6. Seguridad y efectos adversos

4.7. Precauciones y contraindicaciones

4.8. Recomendaciones del CAV-AEP

4.1.Tipos de vacunas, composición y presentación

Actualmente en España se encuentran disponibles ocho vacunas antimeningocócicas inactivadas. Seis de ellas son polisacáridas conjugadas y las otras dos son preparados de proteínas subcapsulares (estas últimas monovalentes del serogrupo B). En las conjugadas, el oligo o polisacárido capsular de los diferentes serogrupos se une a una proteína transportadora que puede ser el toxoide tetánico o un mutante del toxoide diftérico (CRM197). Entre ellas, hay tres que son monovalentes frente al serogrupo C (MenC): Menjugate, Meningitec y NeisVac-C y tres tetravalentes frente a los serogrupos A, C, W e Y (MenACWY): MenQuadfi, Menveo y Nimenrix. El componente “C” de estas vacunas tetravalentes genera una inmunidad similar a la de las vacunas monovalentes contra ese serogrupo y puede sustituirlas en pautas vacunales en las que se empleen. Tanto Meningitec como Menjugate están actualmente en desuso en nuestro país, en favor de NeisVac-C, única vacuna frente al MenC que permite la administración de una sola dosis durante el primer año de vida por su elevada inmunogenicidad, duración de anticuerpos y eliminación del estado de portador. La composición de estos preparados se recoge en la tabla 30.1.

Frente al meningococo B existen dos vacunas disponibles: Bexsero y Trumenba. (Ver apartado 5).

Tabla 30.1. Vacunas antimeningocócicas C y ACWY disponibles en España.

Nombre comercial (Laboratorio)

Serogrupos

Principio activo

Proteína transportadora

Adyuvante

Menjugate
(GSK)

C

10 µg oligosacárido capsular del grupo C

12,5-25 µg CRM197

0,3 a 0,4 mg de hidróxido de aluminio

Meningitec
(Nuron Biotech)

C

10 µg oligosacárido capsular del grupo C

15 µg CRM197

0,125 mg de fosfato de aluminio

NeisVac-C
(Pfizer)

C

10 µg polisacárido capsular (de- O-acetilado) del grupo·C

10-20 µg toxoide tetánico

0,5 mg de hidróxido de aluminio hidratado

MenQuadfi
(Sanofi Pasteur)

A, C, W, Y

10 µg polisacárido capsular de los grupos A, C, W e Y

55 µg toxoide tetánico

-

Menveo
(GSK)

A, C, W, Y

10 µg oligosacárido capsular del grupo A y 5 µg oligosacárido capsular de los grupos C, W e Y

16,7-33 µg CRM197 (A)
7,1-12,5 µg CRM197 (C)
3,3-8,3 µg CRM197 (W)
5,6-10 µg CRM197 (Y)

-

Nimenrix
(Pfizer)

A, C, W, Y

5 µg polisacárido capsular de los grupos A, C, W e Y

44 µg toxoide tetánico

-

Presentación y reconstitución

Se recomienda revisar la ficha técnica. Se deben conservar en nevera entre +2 y +8 ºC, no congelar y preservar de la luz.

  • Meningitec y NeisVac-C se presentan como suspensión en jeringa precargada, con una dosis de 0,5 ml. La vacuna se debe agitar hasta obtener una suspensión homogénea.
  • Menjugate tiene una presentación con una forma de vial en polvo y jeringa, siendo necesaria su reconstitución. Tras esta, la suspensión no debe contener partículas. La estabilidad del preparado, una vez reconstituido, es de una hora.
  • MenQuadfi se presenta como suspensión en vial de vidrio trasparente, con una dosis de 0,5 ml.
  • Menveo se presenta en forma de vial en polvo (oligosacárido grupo A) y vial con líquido con una dosis de 0,5 ml (oligosacáridos grupo C, W e Y). La solución reconstituida debe ser transparente o ligeramente amarilla, sin partículas extrañas. La mezcla y extracción requieren más tiempo. La estabilidad del preparado reconstituido es de 8 horas por debajo de los 25 ºC, pero se aconseja administrarlo rápidamente.
  • Nimenrix se presenta en forma de vial en polvo y jeringa precargada con aguja con una dosis de 0,5 ml. La mezcla y extracción requieren menos tiempo. La solución reconstituida debe ser transparente incolora. La estabilidad del preparado reconstituido es de 8 horas a 30 ºC, pero se aconseja administrarlo rápidamente.

4.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

Las vacunas conjugadas meningocócicas presentan la gran ventaja, frente a las vacunas de polisacáridos purificados, de inducir respuesta timo-dependiente que hace que sean inmunógenas en niños desde los primeros meses de vida. Las vacunas polisacáridas activan sólo a determinadas poblaciones de linfocitos B, que generan una respuesta fundamentalmente tipo IgM de corta duración. Los preparados conjugados inducen una respuesta en la que entra en juego también el linfocito T, lo cual es fundamental para generar una defensa humoral más potente, basada en IgG y, gracias al desarrollo de memoria inmunológica, una protección más a largo plazo. 

Se considera que existen tres características de las vacunas conjugadas que son importantes para establecer una protección a largo plazo y que influyen en su efectividad: la memoria inmunológica, la protección de grupo y los anticuerpos bactericidas circulantes que generan.

Sin embargo, aunque la memoria inmunológica es importante, dada la rápida progresión que tiene habitualmente la EMI, son los títulos de anticuerpos bactericidas séricos (junto a un buen funcionamiento del sistema del complemento) los que adquieren un papel protagonista en la protección contra esta enfermedad. La producción de anticuerpos, aunque proporciona una protección potente contra el microorganismo, podría no generarse a tiempo para salvar la vida del individuo (la evolución de la EMI es con frecuencia fulminante). El estudio de la persistencia a largo plazo de los títulos de anticuerpos protectores circulantes ayuda a definir la duración teórica de la protección después de la vacunación primaria y sirve para decidir sobre la necesidad y el momento de administrar las dosis de refuerzo y, en este caso, la vacuna conjugada con toxoide tetánico demostró mayor inmunogenicidad y mayor protección a largo plazo.

La comercialización inicial de las vacunas MenC se produjo únicamente en función de criterios de inmunogenicidad, a la luz de estudios publicados que demostraban que entre el 98 y el 100 % de los niños menores de un año desarrollaba anticuerpos protectores bactericidas tras una pauta de 3 dosis. En niños mayores (entre 12 y 18 meses) se observó que una sola dosis era suficiente para conseguir un título de anticuerpos bactericidas séricos (SBA) ≥1:8 entre el 91 y 100 % de los individuos.

Los estudios iniciales de efectividad de la vacuna en el Reino Unido la cifraban entre el 87 y el 98 %; sin embargo, tras cuatro años de seguimiento, esta efectividad descendía al 66 % en los niños que habían recibido la vacuna durante el primer año de vida sin un refuerzo posterior. Estos datos se comprobaron también en España, donde se observó que la eficacia, tras el primer año de vacunación, descendía del 95,2 % al 78 % y a los dos años al 56 %. Este hecho llevó a la necesidad de introducir en 2005 una dosis de refuerzo en el segundo año de vida en los calendarios de nuestro país. Posteriormente, se realizó un rescate a todos los niños nacidos entre 2000 y 2004 (debido a la aparición de algunos casos de EMI por C en la adolescencia), en aquellos niños que no recibieron la dosis de refuerzo en el segundo año de vida.

Aunque se ha demostrado en el Reino Unido que la mayoría de los niños de edades entre 3 y 14 años que fueron vacunados en la infancia no presentan títulos protectores de anticuerpos, el número de casos en estos grupos de edad está en cifras mínimas históricas, probablemente debido, entre otros factores, a la inmunidad de grupo que genera la vacunación universal.

En septiembre de 2017 se autorizó la comercialización en oficinas de farmacia comunitaria de dos vacunas meningocócicas conjugadas tetravalentes que antes eran de uso exclusivo hospitalario (Nimenrix, Menveo), y en noviembre de 2020 se autorizó otra más (MenQuadfi). Las tres han demostrado una mejor respuesta de anticuerpos que la vacuna de polisacáridos purificados tetravalente preexistente (Mencevax ACWY). En los ensayos clínicos realizados con una sola dosis de vacunas tetravalentes conjugadas en diferentes tramos de edad, se demuestra el desarrollo de títulos elevados de anticuerpos bactericidas inmediatamente después de la vacunación, con una disminución paulatina durante el primer año. 

Las tres vacunas disponibles en España muestran una inmunogenicidad similar y en las tres se encontraron diferencias en los títulos alcanzados para los distintos serogrupos (peores cifras para el serogrupo A), los cuales siguen un patrón temporal también dispar. 

Menveo está autorizada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para su uso entre los 2 y los 55 años (en EE. UU. desde los 2 meses de vida). Nimenrix se puede utilizar en Europa desde las 6 semanas de vida sin límite superior de edad y a partir de abril de 2019 permite 1 dosis a partir de los 6 meses de edad. MenQuadfi se puede utilizar a partir de los 12 meses de edad.

En EE. UU. y otros países de América está comercializada otra vacuna MenACWY conjugada con toxoide diftérico, Menactra, que ha sido autorizada para su administración a partir de los 9 meses de edad. Los estudios realizados con esta vacuna, administrada en adolescentes, indican una efectividad global durante los primeros cinco años tras su administración del 78 % (IC95 %: 29 a 93).

En un estudio realizado con Menveo (casos y controles), se observó que en el grupo de vacunados entre 11 y 18 años de edad se alcanzaban títulos protectores en el 75 %, 84 %, 96 % y 88 % respecto a los serogrupos A, C, W e Y, respectivamente (con IC variables). En un estudio realizado con Nimenrix en adolescentes de 11 a 17 años en Filipinas se alcanzaban títulos protectores en el 85,4 %, 97,4 %, 96,4 % y 93,8 % para los serogrupos A, C, W e Y, respectivamente (con IC variables). Datos más recientes en adolescentes y adultos jóvenes confirman que, tras una dosis única de MenACWY‑TT o MenACWY‑CRM, la mayoría de los vacunados mantiene títulos bactericidas protectores, con tasas de seroprotección superiores al 90 %, frente a los cuatro serogrupos durante, al menos, 5 años, con descensos más rápidos frente a A y C que frente a W e Y, pero con clara respuesta anamnésica tras una dosis de refuerzo.

En esquemas multidosis iniciados a edades tempranas, los títulos de anticuerpos bactericidas se mantienen en un nivel aceptable entre 3‑5 años con MenACWY‑CRM y hasta 10 años en los vacunados por encima de los 24 meses de edad con MenACWY‑TT. Dichos niveles y su persistencia son tanto mayores cuanto más se avanza en la edad en la que el individuo vacunado recibe la última dosis, lo que implica una relación lógica entre la inmunogenicidad y la madurez del sistema inmunológico. En lactantes vacunados con MenACWY‑TT entre los 12 y los 24 meses de edad se han observado niveles aceptables de anticuerpos bactericidas contra los cuatro serogrupos 10 años después de la primovacunación, tras un refuerzo administrado a los 4 años de edad. La actualización de los estudios de persistencia presentados en los últimos 3 años confirma que, en estos esquemas infantiles, la administración de una dosis de refuerzo varios años después de la primovacunación desencadena una potente respuesta anamnésica, con incrementos de títulos de 10‑20 veces frente a todos los serogrupos, tanto con MenACWY‑TT como con MenACWY‑CRM.

Actualmente, y debido a su reciente uso en calendarios sistemáticos, la cobertura dispar y la baja incidencia de la EMI, los estudios de efectividad de MenQuadfi, Menveo y Nimenrix son escasos.

Dos años después de la introducción de la vacunación de adolescentes en el Reino Unido, la incidencia de EMI por serogrupo W (hasta ese momento creciente de manera exponencial), pasó de aumentar en un 85 % en la temporada 2014-15 con respecto a la anterior, a hacerlo sólo un 7 % en la temporada 2016-17 sobre la detectada en 2015-16, todo ello con coberturas aún bajas. Sin embargo, tras cuatro años de iniciado el programa (en combinación con la introducción de 4CMenB en lactantes), se observó por primera vez un descenso en la incidencia de EMI por el serogrupo W en este país, el cual fue nada menos que del 42·% en 2018-2019 con respecto a 2017-2018, reflejando la capacidad que tiene una estrategia vacunal con preparado MenACWY en los adolescentes de disminuir de una forma espectacular la incidencia de EMI en toda la población (incluyendo cohortes no vacunadas).

Países Bajos publicó los datos de incidencia del serogrupo W en 2019, observando un descenso claro de los casos en menores de 2 años y en adolescentes de 14 a 18 años, objetivándose también una disminución de casos en los mayores de 45 años, demostrando la inmunidad de grupo de esta vacuna. En la ficha técnica de MenACWY-TT están incluidos los datos poblacionales de Países Bajos con un disminución del 100 % (IC95 %: 14 a 100) en la cohorte de 14-18 años, del 85 % (IC95 %: 32 a 97) en cohortes elegibles para la vacunación frente MenACWY (protección directa) y del 50 % (IC95 %: 28 a 65) en cohortes no elegibles para la vacunación frente a MenACWY (protección indirecta).

Con el paso del tiempo, los estudios de efectividad procedentes de los países que tienen incluida la vacunación sistemática con MenACWY irán aportando luz sobre el verdadero impacto poblacional que pueden ejercer estos preparados sobre la incidencia de EMI a escala poblacional.

En la actualidad, se desconoce la duración exacta de la protección frente a EMI tras el uso de las vacunas tetravalentes, que depende de la edad a la que se administran y de la utilización de dosis de refuerzo en los esquemas iniciados en la infancia. En la vacunación de adolescentes con una sola dosis, la protección obtenida se considera suficiente durante, al menos, 5 años y, según los datos de seguimiento a largo plazo con MenACWY‑TT, se han demostrado títulos protectores mantenidos hasta los 10 años tras la primovacunación en niños vacunados entre 1 y 10 años, con una respuesta anamnésica robusta tras el refuerzo administrado una década después. Resultados recientes han confirmado esta persistencia en diferentes cohortes. En un seguimiento en curso en Reino Unido y Países Bajos, la persistencia de anticuerpos bactericidas funcionales con MenACWY-TT sigue siendo alta hasta 7 años después de la vacunación en adolescentes, manteniéndose en niveles considerados protectores frente a todos los serogrupos., lo que refuerza la idoneidad de los intervalos actuales entre dosis de refuerzo en programas de alto riesgo.

Otro aspecto o característica importante de las vacunas conjugadas frente al MenC y MenACWY es que modifican de forma sustancial la colonización nasofaríngea por Neisseria meningitidis, especialmente en la adolescencia, etapa en la que la tasa de portadores asintomáticos alcanza hasta un 25-40 %, con importante protagonismo como grupo de edad vector principal de la transmisión comunitaria. A diferencia de las vacunas de polisacárido puro, las conjugadas inducen respuestas timo-dependientes con producción sostenida de IgG y memoria inmunológica, y han demostrado capacidad para reducir el estado de colonización, lo que disminuye la circulación de los serogrupos vacunales en la población y no solo la susceptibilidad clínica de cada individuo. Esta reducción de la colonización se traduce en un marcado efecto de protección de grupo; tras la introducción de MenC primero y, posteriormente, de los programas de MenACWY en adolescentes, se han descrito descensos muy acusados de la enfermedad por C y por W no solo en las cohortes vacunadas, sino también en lactantes, niños pequeños y adultos que no habían recibido la vacuna, con disminución de la incidencia de hasta el 95 % para MenC en España y reducciones importantes de casos por W en Reino Unido y Países Bajos atribuibles al control de la transmisión. De este modo, vacunar a los adolescentes con preparados conjugados MenC/MenACWY cumple un doble objetivo: protege directamente a un grupo que, aunque con menor incidencia que los lactantes, presenta formas graves y brotes en entornos de convivencia cerrada, y actúa sobre la dinámica de colonización nasofaríngea, convirtiéndose en una herramienta clave para la protección colectiva y la prevención de brotes comunitarios de enfermedad meningocócica invasora.

4.3. Vías de administración

Las vacunas conjugadas se administran por vía intramuscular, en la zona anterolateral externa del muslo en niños pequeños y en el deltoides en niños mayores y adultos. La administración subcutánea profunda se puede usar en personas con alteraciones de la coagulación en aquellas vacunas en las que está autorizada esta vía, cuestión que no ocurre con MenQuadfi, Menveo y Nimenrix que no admiten esta vía.

MenQuadfi, Menveo, Nimenrix y Menactra no se pueden usar por vía subcutánea.

Como cualquier otra vacuna parenteral, debe ser revisada cada dosis de forma visual para verificar la integridad del recipiente, la presencia de partículas o la decoloración, antes de la administración.

4.4. Indicaciones y esquemas de vacunación

El Ministerio de Sanidad recomienda actualmente, la aplicación sistemática de 2 dosis de vacuna MenC-TT (conjugada con toxoide tetánico), con la siguiente pauta: 1 dosis en el primer año de vida (4 meses de edad) y 1 dosis de refuerzo a los 12 meses de edad, y 1 dosis de MenACWY a los 12 años (esquema 1+1+1), con un rescate hasta los 18 años con MenACWY.

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría actualmente recomienda, como mejor esquema de vacunación, la aplicación sistemática de 1 dosis de vacuna MenACWY-TT (conjugada con toxoide tetánico), a los 4 meses de edad (Pfizer), seguida de una dosis de MenACWY-TT (Pfizer o Sanofi) a los 12 meses de edad, además de la dosis de los 12 años y el rescate hasta los 18 años.

En comunidades donde no esté incluida MenACWY en calendario sistemático a los 4 y 12 meses, y que tras informar a las familias estas decidan sustituir la dosis de MenC de los 4 meses por MenACWY de forma no financiada, se deben seguir las indicaciones de la ficha técnica:

  • Si se inicia la vacunación antes de los 6 meses de edad, deben recibir 2 dosis, con un intervalo mínimo de 8 semanas entre ellas
  • Si se inicia la vacunación a partir de los 6 meses: una sola dosis 

Después de completar el ciclo primario de vacunación en lactantes entre 6 semanas y menos de 12 meses de edad, se debe administrar una dosis de refuerzo a los 12 meses de edad con un intervalo de, al menos, 2 meses después de la última vacunación con MenACWY.

Otras recomendaciones incluyen:

  • Niños mayores de 6 semanas de vida con factores de riesgo de enfermedad meningocócica invasora (EMI): asplenia anatómica o funcional, déficit de factores del complemento, tratamiento con inhibidores del complemento (eculizumab o ravulizumab o sutimlimab), receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos, infección por VIH, episodio previo de EMI por cualquier serogrupo y contactos de un caso índice de EMI por serogrupo A, C, W o Y en el contexto de un brote epidémico. Además de los trabajadores de laboratorio que manejen meningococos. En todas estas situaciones convendría vacunar, al menos, 2 semanas antes de producirse la situación de riesgo.
  • Viajes o estancias en países de elevada incidencia o en los que la vacuna esté incluida en calendario, como Canadá, EE. UU., Argentina, Brasil, Chile, Australia, Arabia Saudí, Andorra, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Países Bajos, República Checa, Reino Unido, San Marino y Suiza.

Con carácter individual, los niños en edades menores de los 12 meses y entre 1 y 12 años pueden verse beneficiados también con estas vacunas, aumentando así su protección antimeningocócica.

La situación actual de la pauta de vacunación frente a MenACWY en España viene determinada por la reunión del 14 de marzo de 2019, en la que la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del SNS acordó sustituir en todo el territorio la dosis de MenC de los 12 años por una dosis de vacuna conjugada tetravalente MenACWY, con implantación progresiva hasta 2020. En el mismo acuerdo se estableció el rescate, captación activa y vacunación, en un periodo de 2‑3 años, de varias cohortes de adolescentes y adultos jóvenes hasta los 18 años, de modo que todas las comunidades autónomas han completado ya el rescate con MenACWY en la adolescencia.

En cuanto a la edad pediátrica, tras estas recomendaciones del Consejo Interterritorial que recogen la administración sistemática de una dosis de vacuna frente a MenC en el primer año de vida y de una dosis de MenACWY en la adolescencia, el CAV‑AEP propone desde 2024 una pauta 4 y 12 meses con MenACWY en lactantes, seguida de una dosis a los 12 años con rescate hasta los 18 años. Esta estrategia combinada busca ofrecer protección directa a los lactantes frente a los serogrupos A, C, W e Y y reforzar la protección de grupo mediante la inmunización de los adolescentes, grupo con mayor tasa de colonización nasofaríngea de meningococos. En este momento en España, ya son prácticamente todas las comunidades autónomas, además de las ciudades atutónomas de Ceuta y Melilla,  las que han incluido la vacuna MenACWY en sus calendarios infantiles de vacunación, de forma financiada, siguiendo la pauta recomendada por la AEP de 4 y 12 meses de edad. Cataluña, Madrid y Navarra indican la vacunación a los 4 meses con MenC y a los 12 meses con MenACWY. Esta progresiva adopción de MenACWY en la infancia refleja la creciente alineación de las comunidades con las recomendaciones del CAV-AEP y la estrategia nacional de control de la EMI.

Las pautas de vacunación sistemática en los niños sanos y para los niños pertenecientes a grupos de riesgo se resumen en las tablas 30.2 y 30.3.

Tabla 30.2. Vacunación sistemática frente a N. meningitidis serogrupo C y serogrupos ACWY.

Edad de vacunación

Número de dosis

Pauta habitualmente recomendada

Intervalo mínimo entre dosis

Meningococo C (cualquier preparado)

2-10 meses

2 o 1

2 y 4 meses o 4 meses solamente, según preparado vacunal. Preferiblemente solo 4 meses

2 meses

≥11 meses*

1

12 meses

6 meses con respecto a las aplicadas en el primer año, si ha recibido alguna

≥10 años*

1

12 años

Si tiene menos de 10 años aplicar 1 dosis seguida de otra a partir de los 10 años y con una separación mínima, entre las dos, de 6 meses. Si tiene 10 o más años solo es necesaria 1 dosis

Meningococos ACWY
Nimenrix
6 semanas - 5 meses 3

2 dosis separadas por 2 meses + 1 refuerzo a los 12 meses (ficha técnica y CC. AA de Cantabria, Castilla La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra y País Vasco). Navarra y Cataluña financian la dosis de los 12 meses de MenACWY.
CAV-AEP y CC. AA. de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla y León, Ceuta, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, La Rioja, Melilla y Murcia: 1 dosis a los 4 meses + 1 refuerzo a los 12 meses

Otra más después de los 10 años
6-10 meses 2 Si no vacunados con anterioridad, 1 dosis + 1 refuerzo a los 12 meses Otra más después de los 10 años
11 meses 1 1 dosis Si tiene menos de 10 años aplicar 1 dosis seguida de otra a partir de los 10 años. Si tiene 10 o más años solo es necesaria 1 dosis
MenQuadfi
12 meses 1 1 dosis Si tiene menos de 10 años aplicar 1 dosis seguida de otra a partir de los 10 años. Si tiene 10 o más años solo es necesaria 1 dosis
Menveo
≥2 años 1 1 dosis Si tiene menos de 10 años aplicar 1 dosis seguida de otra a partir de los 10 años. Si tiene 10 o más años solo es necesaria 1 dosis

* Independientemente de las dosis recibidas con anterioridad.

En España, donde existe vacunación universal frente al meningococo C es recomendable que algunos pacientes inmunodeprimidos reciban, al menos, una dosis de la vacuna antimeningocócica conjugada tetravalente.

La pauta de vacunación con la vacuna MenACWY-TT (Pfizer) fue modificada, y este cambio está ya recogido en la ficha técnica:

  • Primovacunación

Lactantes desde las 6 semanas y menos de 6 meses de edad: se deben administrar dos dosis, con un intervalo mínimo de 2 meses entre dosis.
Lactantes desde los 6 meses de edad, niños, adolescentes y adultos: se debe administrar una única dosis.

  • Dosis de refuerzo

Después de completar el ciclo primario de vacunación en lactantes entre 6 semanas y menos de 11 meses de edad, se debe administrar una dosis de refuerzo a los 12 meses de edad con un intervalo de, al menos, 2 meses después de la última vacunación.

Validez de la primera dosis de refuerzo de una primoinmunización antimeningocócica con vacunas conjugadas administrada por error a los 11 meses de edad, en vez de a los 12 como corresponde, siempre que haya transcurrido un mínimo de 6 meses tras la administración de la última dosis de una pauta vacunal correcta con MenC o de 2 meses con MenACWY-TT.

En pacientes con riesgo muy alto de desarrollar EMI, como son aquellos con asplenia anatómica o funcional, trasplantes de progenitores hematopoyéticos, VIH y los que presentan déficit del complemento (incluidos los pacientes en tratamiento con eculizumab o ravulizumab), la vacunación frente al meningococo debe llevarse a cabo, desde la primera infancia, con vacuna conjugada tetravalente. En los mayores de 12 meses pertenecientes a estos grupos de riesgo que no hayan sido previamente vacunados, la primovacunación constará de dos dosis separadas por, al menos, dos meses. Si la situación de riesgo persiste, se recomienda administrar una dosis de refuerzo, en menores de 7 años de edad cada 3 años y cada 5 años en los mayores de esta edad. También se recomienda en este grupo la vacunación frente al meningococo B (Ver apartado 5).

En pacientes con infección VIH se recomienda la vacunación con vacuna tetravalente MenACWY en lugar de monovalente MenC a los 2, 4 y 12 meses y a los 12 años. En mayores de 12 meses se administrará 2 dosis de vacuna MenACWY con separación de 8 semanas y si la situación de riesgo persiste, se recomienda administrar una dosis de refuerzo, en menores de 7 años de edad cada 3 años y cada 5 años en los mayores de esta edad. En adultos, dos dosis de MenACWY con intervalo de 8 semanas y luego cada 5 años. 

Tabla 30.3. Vacunación frente a N. meningitidis de los serogrupos A, C, W e Y en grupos de riesgo.

Grupo de riesgo

Edad

Pauta de vacunación

Déficit de componentes del complemento o tratamiento con inhibidores del complemento: eculizumab o ravulizumab o sutimlimab
Asplenia anatómica y funcional incluida anemia de células falciformes
Trasplante de progenitores hematopoyéticos
Antecedente de EMI
Personal del laboratorio expuesto a N meningitidis
Infección por VIH

<12 meses

Vacuna conjugada tetravalente ACWY*
3 dosis: 2 separadas 2 meses entre sí y 1 a los 12 meses de edad
Dosis de refuerzo cada 3-5 años

≥12 meses no vacunados anteriormente*

Vacuna conjugada tetravalente ACWY*
2 dosis separadas 2 meses entre sí
Dosis de refuerzo cada 3-5 años

Personas con riesgo aumentado de exposición**

Entre 0 y 55 años

Vacuna conjugada tetravalente ACWY*
Pauta según edad (1 a 3 dosis) y refuerzos en caso de persistir el riesgo, cada 3 años en menores de 7 años, o cada 5 en los de 7 años o más

* Edad mínima de administración de las vacunas conjugadas antimeningocócicas tetravalentes comercializadas en España: Nimenrix, desde las 6 semanas de edad; MenQuadfi a partir de los 12 meses; Menveo, a partir de los 2 años.
** Viajeros a zonas endémicas, sanitarios tras exposición no protegida a secreciones procedentes de un paciente con EMI y personal de laboratorio que trabaja con N. meningitidis.

4.5. Administración con otras vacunas y otros productos

Las vacunas antimeningocócicas frente al serogrupo C se pueden administrar simultáneamente con las vacunas frente a difteria, tétanos, tosferina, Hib, hepatitis B, poliomielitis inactivada, triple vírica, varicela o neumococo.
Los puntos de inyección deben estar preferentemente en distintos miembros o, al menos, separados 2,5 cm entre sí.

MenQuadfi tiene estudiada la compatibilidad con las vacunas frente a difteria, tétanos, tosferina, Hib, hepatitis B, poliomielitis inactivada, triple vírica, varicela o VNC13. También con Tdpa y VPH, además de 4CMenB por la ficha técnica de esta última.

Menveo tiene estudiada la compatibilidad con las vacunas del calendario sistemático (aunque no en menores de 10 años de edad), incluidas VPH4 y Tdpa y con las vacunas de viajes internacionales, fiebre amarilla, fiebre tifoidea inactivada, hepatitis A, encefalitis japonesa y rabia. También con 4CMenB.

Nimenrix es compatible con las vacunas del calendario sistemático y VPH2 y con 4CMenB. Además, en la ficha técnica de Bexsero se autoriza la aplicación simultánea de MenB y MenACWY. La ficha técnica de Nimenrix recomienda que, siempre que sea posible, ésta y otra vacuna que contenga TT se deben administrar simultáneamente o sino administrar Nimenrix, al menos, un mes antes que otra vacuna que contenga TT (como son por ejemplo las vacunas hexavalentes DTPa-Hib-VHB-VPI). 
Esta recomendación se debe a los resultados de un estudio de fase 3 [M. Knuf, et al. Vaccine 29 (2011) 4264-73. doi:10.1016/j.vaccine.2011.03.009) con 766 niños entre 12 y 23 meses de 3 paises (Alemania, Austria y Grecia), divididos en 4 grupos: a 214 se administró ACWY+hexavalente, a 211 ACWY y al mes hexavalente, a 216 hexavalente y al mes ACWY, y a 125 administran MenC-CRM197. El objetivo del estudio fue demostrar que la administración conjunta de ACWY-TT y hexavalente no afectaba a la inmunogenicidad de ninguna de las vacunas en comparación con su administración por separado. Para ello, se compararon los títulos obtenidos de rSBA (anticuerpos  bactericidas séricos utilizando como fuente de complemento el suero de crías de conejo) y su media geométrica (GMTs) al mes de la vacunación antimeningocócica. El punto de corte utilizado para rSBA fue una dilución 1:8, un título de anticuerpos que se considera indicativo de seroprotección. También se evaluó un umbral más conservador de rSBA (1:128)].

Uno de los resultados del estudio fue que los GMTs de rSBA tras la administración de MenACWY-TT un mes después de una vacuna hexavalente fueron menores estadísticamente significativos frente a los grupos A, C y W, en comparación a los títulos conseguidos en la administración conjunta de ambas vacunas o si se administraba primero MenACWY-TT y al mes hexavalente. Sin embargo, la significación de este resultado es incierta, máxime cuando en todos los grupos vacunados con ACWY, al menos, el 97,3 % de los sujetos tenían títulos de rSBA ≥1: 8 para los cuatro serogrupos y, al menos, el 88,2 % tenían títulos ≥1:128. Estos niveles alcanzados se hallan entre los considerados protectores. Además, este tipo de hallazgos, no son excepcionales para otras vacunas incluidas en los calendarios sistemáticos, sin que por ello se cuestione su administración, como por ejemplo en la administración de hexavalente a los 11 meses y un mes despues MenC-TT (Neisvac C). 

En diez CC. AA. se administra hexavalente a los 11 meses y MenACWY-TT a los 12 meses, incluidas en su calendario sistemático. Por todo ello, consideramos que se puede administrar Nimenrix o MenQuadfi a los 12 meses sin que se vea menoscabada la protección frente a los 4 serogrupos meningocócicos incluidos en la vacuna por el hecho de haber puesto un mes antes una vacuna conjugada con TT.  

Aunque no existan estudios de compatibilidad con todas las vacunas existentes en el mercado, dada su condición de inactivadas, es poco probable que existan interferencias relevantes al coadministrar vacunas MenACWY con otros preparados vacunales. De hecho, se puede coadministrar en miembros distintos con las vacunas 4CMenB y MenB-fHbp.

Respecto a la intercambiabilidad entre las diferentes vacunas conjugadas frente al serogrupo C, con la experiencia acumulada en varios países (España, Reino Unido, etc.) en los que se han usado alternativamente diferentes preparados, no se han observado alteraciones en la seguridad ni en la eficacia vacunales. No obstante, un estudio realizado en Reino Unido, en el que se utilizaron de forma indistinta vacunas frente al meningococo C con diferentes proteínas de conjugación (MenC-TT o MenC-CRM197), concluye que estas vacunas no son intercambiables. Se recomienda que la primovacunación (en el caso de precisar dos dosis) se realice con el mismo preparado y que, en el caso de tener que utilizar productos diferentes, la primera dosis administrada sea de MenC–TT, de mayor poder inmunógeno. Los niños vacunados con MenC- CRM197 seguido de MenC-TT tenían un título de anticuerpos significativamente menor frente al meningococo C y Haemophilus influenzae tipo b, aunque se desconoce el significado clínico de estos hallazgos.

A la luz de estos datos, parece razonable recomendar que, cuando sea posible, las pautas de vacunación deban ser completadas con el mismo preparado.

No hay datos sobre la intercambiabilidad de las 3 vacunas tetravalentes, pero, aunque lo ideal es completar la pauta con el mismo preparado, no habría inconveniente en utilizar otro preparado (que se pueda administrar por edad autorizada) si no fuera posible utilizar el mismo en toda la pauta.

Posibles interferencias con otros fármacos o productos biológicos

Los tratamientos inmunosupresores podrían producir una disminución de la respuesta inmunitaria a estas vacunas.

No se han descrito interferencias entre las vacunas meningocócicas y otros productos biológicos.

En las circunstancias excepcionales en las que un individuo hubiera recibido previamente una vacuna meningocócica polisacarídica, se deberá guardar un intervalo mínimo de 8 semanas para la administración de una vacuna meningocócica conjugada. Si la que se recibe primero es la conjugada, con 2 semanas de intervalo respecto a la polisacarídica, es suficiente.

4.6. Seguridad y efectos adversos

Los efectos adversos más frecuentes de las vacunas conjugadas frente al serogrupo C son:

  • Reacciones locales leves (enrojecimiento e hinchazón en el punto de inyección) que aparecen hasta en un 50 % de vacunados y reacciones sistémicas (especialmente irritabilidad y, en menor medida, fiebre). En niños mayores y adultos puede aparecer cefalea y malestar general hasta en el 10 % de los vacunados.
  • Las reacciones graves son muy infrecuentes (<0,01 %), incluyendo las reacciones alérgicas sistémicas.

Las vacunas MenACWY tienen un excelente perfil de seguridad. Se han comunicado de forma muy frecuente reacciones como: irritabilidad, cefalea, malestar general y dolor, eritema e induración en el lugar de la inyección. De forma frecuente, se asocia la aparición de escalofríos, mialgias, artralgias o fiebre a la administración de la vacuna (especialmente en edades superiores a 10 años).

Menveo (MenACWY‑CRM) se caracteriza por una reactogenicidad local algo más marcada, con dolor, eritema e induración en el lugar de inyección como reacciones muy frecuentes, acompañadas con frecuencia de cefalea, náuseas, mialgia, artralgia, escalofríos y fiebre, que suelen ser de intensidad leve o moderada y resolverse en 1–2 días. En los datos de seguimiento a largo plazo, se han descrito raramente síncope, convulsiones (incluida convulsión febril) y celulitis en la zona de inyección, sin identificarse patrones de riesgo específicos por grupo de edad ni señales nuevas de seguridad tras la comercialización.

Nimenrix (MenACWY‑TT) presenta de forma muy frecuente fiebre, pérdida de apetito, irritabilidad, somnolencia, cefalea, dolor, inflamación y enrojecimiento en el lugar de inyección, así como cansancio; con menor frecuencia se observan síntomas gastrointestinales leves, mialgia, dolor en la extremidad y malestar general. Entre los efectos adversos poco frecuentes se incluyen convulsión febril, erupción cutánea, mialgia y reacciones alérgicas, mientras que la anafilaxia y la hinchazón extensa de la extremidad vacunada se describen como de frecuencia no conocida, razón por la que la ficha técnica insiste en disponer de medios para tratar una reacción anafiláctica y en vigilar la posible aparición de síncope inmediatamente tras la inyección.

MenQuadfi (MenACWY‑TT) muestra en los ensayos clínicos un perfil de reactogenicidad muy similar, con dolor en el lugar de inyección, cefalea, mialgia y malestar como reacciones más habituales en niños mayores, adolescentes y adultos, generalmente leves y autolimitadas. La información de seguridad resalta, de forma específica, la posibilidad de síncope tras la administración de vacunas inyectables y recuerda que se han descrito casos de síndrome de Guillain‑Barré en relación temporal con otra vacuna meningocócica cuadrivalente, recomendando valorar individualmente la vacunación en personas con antecedentes de este síndrome, sin que se haya establecido una relación causal con MenQuadfi.

Este efecto adverso grave reseñado, inicialmente se detectó como un riesgo de sufrir síndrome de Guillain-Barré en una de cada millón de dosis administradas de Menactra (extremadamente infrecuente). Farmacovigilancia, describe este evento como un “safety signal” muy infrecuente y estudios posteriores no han demostrado asociación ni un aumento claro de riesgo, por lo que se mantiene como advertencia histórica más que como efecto adverso confirmado.

4.7. Precauciones y contraindicaciones

Las únicas contraindicaciones absolutas para recibir alguna de estas vacunas son las siguientes:

  • Antecedente de una reacción anafiláctica a una dosis previa de dicha vacuna.
  • Reacción anafiláctica previa a alguno de los componentes de la vacuna.

Antes de administrar las vacunas frente al meningococo (polisacarídicas y conjugadas) se tendrán en cuenta las siguientes precauciones, valorando el riesgo-beneficio de vacunar o no vacunar para el paciente:

  • Enfermedad aguda: se puede retrasar la vacunación hasta que el niño se encuentre restablecido. El motivo de este retraso es facilitar el diagnóstico diferencial ante la aparición de una posible reacción adversa.
  • Embarazo y lactancia: la experiencia de su uso durante el embarazo es limitada, pero se pueden administrar cuando esté claramente indicado y tras una valoración individualizada del riesgo/beneficio (en animales de experimentación se ha mostrado segura durante el embarazo).

En la ficha técnica de Menveo (MenACWY‑CRM), se enfatiza como precaución diferencial la posibilidad de disminución de títulos bactericidas frente al serogrupo A con el tiempo, sugiriendo considerar una dosis de refuerzo si el riesgo de exposición a MenA es elevado y la vacunación se administró hace más de un año. Además, se subraya que las personas con déficit del complemento o en tratamiento con inhibidores del complemento (como eculizumab) presentan un riesgo elevado de EMI por A, C, W o Y incluso si han desarrollado anticuerpos tras la vacunación, por lo que deben mantenerse las medidas preventivas adicionales.

En Nimenrix (MenACWY‑TT), la ficha técnica destaca de forma específica la recomendación de administrar la vacuna, al menos, un mes antes del inicio previsto del riesgo de exposición para asegurar la respuesta óptima, así como la posibilidad de hipotonía‑hiporrespuesta y convulsión febril en lactantes, que obliga a vigilar estrechamente durante el periodo inmediato posterior a la vacunación. También se precisa que Nimenrix puede coadministrarse con múltiples vacunas infantiles combinadas e incluso utilizarse como dosis de refuerzo tras otras vacunas MenC o MenACWY, aspectos que deben considerarse al planificar esquemas complejos o rescates.

En MenQuadfi (MenACWY‑TT), se remarca como elemento diferencial la recomendación de especial precaución en personas con antecedentes de síndrome de Guillain‑Barré tras vacunas meningocócicas cuadrivalentes previas, valorando cuidadosamente el balance beneficio‑riesgo ante una nueva dosis. Asimismo, se insiste en que, dado el número limitado de datos en mayores de 56-60 años, la evidencia en edades muy avanzadas es más escasa y la vacunación debe basarse en la evaluación individual del riesgo de EMI y de comorbilidad.

4.8. Recomendaciones del CAV-AEP

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría actualmente recomienda, como mejor esquema de vacunación, la aplicación sistemática de 1 dosis de vacuna MenACWY-TT (conjugada con toxoide tetánico), a los 4 meses de edad (Pfizer) seguida de una dosis de MenACWY-TT (Pfizer o Sanofi) a los 12 meses de edad y otra a los 12 años, aconsejándose además un rescate hasta los 18 años.

En comunidades donde no esté incluida MenACWY en calendario sistemático a los 4 y 12 meses, y tras informar a las familias, explicando la indicación de la ficha técnica a los padres, informándoles también sobre la recomendación de este comité y las distintas comunidades autónomas que han adoptado ya la vacunación a los 4 meses con dosis única de MenACWY, basada en la evidencia científica, estas decidan sustituir la dosis de MenC de los 4 meses por MenACWY de forma no financiada, se recomienda que se deje reseñado en su historia clínica, advertir que la sustitución de la monovalente de MenC por tetravelante de MenACWY no está financiada y, por último y no menos importante, registrar la vacuna que se administre. De cara a la pauta de vacunación se deben seguir las indicaciones de la ficha técnica:

  • Si se inicia la vacunación antes de los 6 meses de edad, deben recibir 2 dosis, con un intervalo mínimo de 8 semanas entre ellas
  • Si se inicia la vacunación a partir de los 6 meses: una sola dosis

Después de completar el ciclo primario de vacunación en lactantes entre 6 semanas y menos de 12 meses de edad, se debe administrar una dosis de refuerzo a los 12 meses de edad con un intervalo de, al menos, 2 meses después de la última vacunación con MenACWY.

Con carácter individual, los niños en edades menores de los 12 meses y entre 1 y 12 años pueden verse beneficiados también con las vacunas MenACWY, aumentando así su protección antimeningocócica.

Otras recomendaciones incluyen:

  • Niños mayores de 6 semanas de vida con factores de riesgo de enfermedad meningocócica invasora (EMI): asplenia anatómica o funcional, déficit de factores del complemento, tratamiento con eculizumab o ravulizumab, receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos, infección por VIH, episodio previo de EMI por cualquier serogrupo y contactos de un caso índice de EMI por serogrupo A, C, W o Y en el contexto de un brote epidémico. Además de los trabajadores de laboratorio que manejen meningococos.
  • Viajes o estancias en países de elevada incidencia o en los que la vacuna frente a meningococo ACWY esté incluida en el calendario sistemático o recomendada en adolescentes, como Canadá, EE. UU., Argentina, Brasil, Chile, Arabia Saudí, Australia, Andorra, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Francia, Grecia, Irlanda, Israel, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Checa, San Marino, Sudáfrica y Suiza. 
  • Los viajeros a La Meca por razones religiosas y al llamado cinturón de la meningitis africano durante la estación seca deben recibir también MenACWY.

5. Vacunación frente al meningococo B

5.1. Tipos de vacunas y composición

5.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

5.3. Vías de administración y presentación

5.4. Indicaciones y esquema de vacunación

5.5. Administración con otras vacunas y otros productos

5.6. Seguridad y efectos adversos

5.7. Precauciones y contraindicaciones

5.8. Situación actual de la vacuna

5.9. Recomendaciones del CAV-AEP

5.1. Tipos de vacunas y composición

Desde finales de los años setenta se intentó sin éxito desarrollar una vacuna frente al MenB basada en su polisacárido capsular, siguiendo el modelo de las vacunas frente a neumococo, Haemophilus influenzae tipo b u otros serogrupos meningocócicos. La pobre inmunogenicidad del polisacárido de MenB, su mimetismo con ácidos polisiálicos presentes en la superficie de las neuronas humanas y la elevada variabilidad antigénica dentro del propio serogrupo llevaron a abandonar esta estrategia por el riesgo teórico de autoinmunidad y la falta de respuesta protectora. El cambio de paradigma llegó con el desarrollo de vacunas proteicas subcapsulares de membrana externa, empleando técnicas de vacunología inversa y de proteómica para identificar antígenos conservados capaces de inducir anticuerpos bactericidas frente a un amplio repertorio de cepas circulantes.

Ambas vacunas representan, por tanto, un avance fundamental en la vacunología moderna, al haber pasado de una estrategia polisacárida fallida a plataformas proteicas multicomponente capaces de abordar la enorme variabilidad antigénica del serogrupo B.

La vacuna tetraantigénica frente al meningococo B (4CMenB, Bexsero, GSK) fue la primera vacuna frente al MenB autorizada en la Unión Europea, aprobada por procedimiento centralizado por la EMA el 14 de enero de 2013 para su uso en sujetos a partir de los 2 meses de vida. Es una vacuna recombinante obtenida mediante tecnología de “vacunología inversa” que contiene cuatro componentes: tres proteínas subcapsulares del meningococo B (la adhesina A de Neisseria meningitidis o NadA, la proteína de unión al factor H del complemento fHbp, únicamente de la subfamilia B, y el antígeno de Neisseria que se une a la heparina o NHBA) combinadas con vesículas de membrana externa (OMV) de la cepa de Neisseria meningitidis NZ 98/254, que expresa el serosubtipo 1.4 de la porina A (PorA P1.4) como antígeno inmunodominante. La combinación de estos cuatro elementos permite cubrir, en estudios de tipado antigénico y ensayos bactericidas, un elevado porcentaje de cepas invasoras de MenB en Europa y otros países, y en la última década ha demostrado una efectividad frente a enfermedad meningocócica invasora por MenB habitualmente superior al 70-80 % en lactantes y adolescentes vacunados en programas sistemáticos o de riesgo.

La segunda vacuna frente al MenB autorizada fue la vacuna biantigénica MenB‑fHbp (Trumenba, Pfizer), basada exclusivamente en la proteína subcapsular de unión al factor H (fHbp) e inicialmente desarrollada mediante aproximaciones de proteómica estructural. Fue aprobada por la FDA en Estados Unidos en octubre de 2014 para personas a partir de los 10 años, con una pauta inicial de 3 dosis (0, 1-2 y 6 meses), y en abril de 2016 se autorizó también un esquema de 2 dosis (0 y 6 meses); en mayo de 2017 la EMA concedió la autorización de comercialización en Europa con indicaciones similares, y la AEMPS la comercializa desde abril de 2018 para su dispensación en farmacias comunitarias. MenB‑fHbp contiene dos variantes lipidadas de fHbp, una de cada subfamilia antigénica (A05 y B01), lo que permite ampliar la cobertura frente a la diversidad de cepas de MenB, dado que esta proteína, esencial para la evasión de la respuesta inmune del huésped, se expresa en la gran mayoría de las cepas invasoras. La vacuna se administra actualmente en pautas de 2 o 3 dosis en función del riesgo y ha demostrado en ensayos clínicos y estudios de extensión una respuesta bactericida amplia frente a múltiples cepas de MenB y una persistencia de títulos protectores de hasta 4 años, con dosis de refuerzo que recuperan rápidamente niveles elevados de anticuerpos.

Las dos vacunas no son intercambiables, por lo que las pautas deben completarse con el mismo producto. Se puede ampliar información en la tabla 30.4

Tabla 30.4. Vacunas antimeningocócicas B disponibles en España.

Nombre comercial (Laboratorio)

Serogrupos

Principios activos

Proteína transportadora

Adyuvante

Bexsero
(GSK)
B 50 µg proteína recombinante de fusión NHBA (antígeno de Neisseria de unión a heparina)
50 µg proteína recombinante NadA (adhesina A de Neisseria)
50 µg proteína recombinante de fusión fHbp (proteína de unión al factor H), subfamilia B
25 µg vesículas de la membrana externa (OMV) de Neisseria meningitidis grupo B cepa NZ98/254 (PorA P1.4)
- 0,5 mg de hidróxido de aluminio
Trumenba
(Pfizer)
B 60 µg fHbp lipidada de la subfamilia A (A05) de Neisseria meningitidis del serogrupo B
60 µg fHbp lipidada de la subfamilia B (B01) de Neisseria meningitidis del serogrupo B
- 0,25 mg de fosfato de aluminio

5.2. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

Las vacunas frente al MenB (4CMenB y MenB‑fHbp) son altamente inmunógenas, inducen títulos elevados de anticuerpos bactericidas séricos frente a los antígenos subcapsulares incluidos, generan memoria inmunológica y muestran persistencia de anticuerpos durante varios años, con respuesta anamnésica potente tras dosis de recuerdo en lactantes, niños y adolescentes. En condiciones de uso real, su efectividad frente a EMI por MenB se sitúa de forma consistente en rangos elevados: en programas infantiles de Reino Unido, Italia, Portugal, Australia del Sur y España se han estimado EV de aproximadamente 70-95 % frente al MenB según contexto y metodología, con descensos muy marcados de incidencia en las cohortes vacunadas y reducción de formas graves, ingresos en UCI, secuelas y muertes. Además, se ha documentado una efectividad relevante frente a enfermedad por otros serogrupos (especialmente W) gracias a la reactividad cruzada de algunos antígenos, y datos emergentes apuntan a una posible protección parcial frente a infecciones por N. gonorrhoeae, lo que refuerza el valor clínico y de salud pública de estas vacunas más allá de la prevención estricta de MenB.

A diferencia de las vacunas conjugadas frente al MenC y MenACWY, las vacunas recombinantes frente al MenB (4CMenB y MenB‑fHbp), basadas en antígenos subcapsulares, han mostrado un efecto muy limitado sobre la colonización nasofaríngea por Neisseria meningitidis del serogrupo B, incluso en escenarios de alta cobertura. El ensayo aleatorizado de Marshall y cols. en adolescentes de Australia del Sur (2017‑2020) no evidenció una reducción significativa y sostenida del estado de portador de MenB tras la vacunación con 4CMenB, pese a un claro impacto en la incidencia de enfermedad invasora en ese mismo programa poblacional, y las revisiones sistemáticas posteriores sobre vacunas meningocócicas y portadores confirman este escaso efecto de 4CMenB y MenB‑fHbp en la eliminación de la colonización faríngea por MenB. En contraste con lo observado con MenC/MenACWY en Reino Unido y Países Bajos, donde la caída de la enfermedad en cohortes no vacunadas refleja la existencia de inmunidad de grupo mediada por la reducción de portadores, la experiencia acumulada con MenB en Reino Unido (implementación en lactantes desde 2015), en programas regionales italianos (Toscana, Véneto) y en Australia del Sur muestra descensos muy marcados de enfermedad solo en las cohortes vacunadas, sin evidencia consistente de impacto indirecto en los no vacunados atribuible a cambios en la colonización. Esta ausencia de efecto relevante sobre el estado de portador explica que la estrategia de vacunación frente a MenB se plantee fundamentalmente orientada a la protección individual (lactantes y adolescentes con mayor riesgo de EMI por MenB o condiciones predisponentes), y no como una herramienta de protección colectiva basada en la interrupción de la transmisión, al contrario de lo que ocurre con las vacunas meningocócicas conjugadas.

La posible protección frente a Neisseria gonorrhoeae de las vacunas frente al MenB se explica por la elevada homología genómica entre N. meningitidis y N. gonorrhoeae (en torno al 80‑90 %) y por el solapamiento de antígenos en las vesículas de membrana externa y proteínas subcapsulares incluidas en estas vacunas, que inducen anticuerpos capaces de reconocer epítopos compartidos. Sobre esta base biológica, estudios observacionales y varios metanálisis han mostrado que la vacunación MenB, especialmente con vacunas que incorporan OMV tipo 4CMenB, se asocia a una reducción parcial, pero consistente del riesgo de gonorrea, lo que ha abierto la puerta a considerarlas como herramienta adicional en la estrategia de control de infecciones de transmisión sexual y resistencia antimicrobiana, particularmente en grupos de alto riesgo.
 

5.2.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

El objetivo principal de 4CMenB es inducir anticuerpos bactericidas frente a los antígenos proteicos incluidos en la vacuna, utilizando como correlato de protección los títulos de SBA con complemento humano definidos en la ficha técnica y en los estudios de registro. Dada la gran variabilidad de expresión de estos antígenos entre cepas de MenB, se desarrolló el sistema de tipado antigénico MATS (Meningococcal Antigen Typing System), que permite estimar qué proporción de aislamientos es potencialmente susceptible a la vacuna; en una serie europea de más de 1000 aislamientos de 2007‑2008 se estimó una cobertura MATS del 73‑87 % global y cercana al 70 % en los aislamientos españoles.

Los ensayos clínicos preautorización demostraron que 4CMenB es inmunógena desde los 2 meses hasta la edad adulta, con altas proporciones de respondedores frente a los cuatro antígenos vacunales, y con generación de memoria inmunológica demostrada en estudios de persistencia y refuerzo. La ficha técnica recoge esquemas de primovacunación y recuerdo específicos por edad y documenta que, aunque los títulos bactericidas descienden con el tiempo, se mantienen protectores, al menos, hasta 36 meses en lactantes y hasta 7,5 años en adolescentes, con respuestas anamnésticas rápidas tras una dosis de refuerzo.

Canadá. En Saguenay–Lac‑Saint‑Jean (Quebec) se llevó a cabo en 2014 una campaña masiva de vacunación con 4CMenB en personas de 2 meses a 20 años por una elevada incidencia de EMI por MenB. Cuatro años después se notificaron solo 5 casos en la población diana, 4 en no vacunados y 1 en un niño de 6 años vacunado con 2 dosis a los 2 años, lo que, con una cobertura del 83 % con, al menos, una dosis, se tradujo en una reducción del 96 % de casos en la población objetivo, una efectividad vacunal estimada del 79 % y un impacto global del 86 %.

Reino Unido. El 1 de septiembre de 2015 el Reino Unido incorporó 4CMenB al calendario infantil con una pauta 2+1 (2, 4 y 12 meses) y un pequeño rescate para nacidos inmediatamente antes de esa fecha, utilizando esquemas 2+1 o 1+1 fuera de ficha técnica. Tras la experiencia acumulada, esta pauta 2+1 con inicio a los 2 meses se incorporó a la ficha técnica europea de Bexsero en mayo de 2020, y hoy constituye la posología aprobada en lactantes.

En los primeros 10 meses del programa, con coberturas del 95,5 % para la primera dosis y del 88,6 % para la segunda, se observó una efectividad del 83 % frente a cualquier cepa de MenB y cercana al 95 % frente a cepas cubiertas por la vacuna, con una reducción del 50 % de los casos de EMI en la cohorte diana.

A los 3 años de seguimiento, las coberturas seguían siendo altas (92,5 % con primovacunación completa y 87,9 % con las tres dosis) y la incidencia de EMI por MenB descendió un 75 % en las cohortes elegibles; la efectividad se estimó inicialmente en 52,7 % para primovacunación y 59,1 % para la pauta completa, que ascendieron al 78,7 % y 80,1 %, respectivamente con modelos de incidencia actualizados.

A raíz de estos datos, la pauta 2+1 de inicio a los 2 meses se incluyó en la ficha técnica de Bexsero desde mayo de 2020. Como corresponde, las cohortes no vacunadas no experimentaron un descenso significativo en la incidencia de EMI por MenB, lo cual apoya que fue la vacunación con 4CMenB y no otro factor lo que hizo disminuir la EMI en los que la recibieron (teniendo en cuenta que no es esperable ningún efecto indirecto en los no vacunados como consecuencia de la instauración del programa). Aunque se observó un aumento en las visitas a las consultas de Atención Primaria y servicios de urgencias hospitalarios como consecuencia de la fiebre posvacunal, este incremento se estimó como poco importante teniendo en cuenta el gran número de lactantes vacunados en cada cohorte (entre 600 000 y 800 000).

Los datos británicos muestran además una protección cruzada frente a MenW, con un 69 % menos de casos esperados en menores de 5 años elegibles para vacunación con 4CMenB, atribuible principalmente a la respuesta frente a NadA.

En 2023 se han publicado los datos tras 5 años y medio de la introducción del programa (1 de septiembre de 2015 al 31 de marzo de 2021). En este análisis, se registraron 715 casos de enfermedad MenB en menores de 5 años, de los que 371 correspondían a niños nacidos a partir de mayo de 2015, incluidos 256 (69 %) menores de 1 año y 128 (35 %) menores de 3 meses. El programa redujo en un 55 % la incidencia en menores de 1 año respecto al periodo prevacunal, pero desplazó la edad de máxima incidencia a 1‑3 meses, con un 29 % de casos en niños demasiado pequeños para haber iniciado la vacunación o que la iniciaron en los 14 días previos; la gravedad (tasa de ingreso en UCIP, letalidad del 5 % y prevalencia de secuelas del 15‑16 %) fue similar en vacunados y no vacunados, lo que llevó a proponer adelantar la primera dosis a las 6 semanas y acortar el intervalo entre las dos primeras dosis para proteger mejor a los lactantes muy pequeños.

Después de la introducción de 4CMenB, la edad de mayor incidencia de EMI por MenB ha cambiado, siendo antes a los 5-6 meses de edad y ahora entre 1 y 3 meses. Un 29 % de los niños (108 de 371 casos) no estaban inmunizados, bien por ser demasiado pequeños para la vacunación (43 %), por no estar vacunados (39·%) o por haber desarrollado la EMI en de los 14 días posteriores a la primera dosis (19 %). De los 263 casos de EMI que habían sido vacunados, 105 (28 %) recibieron una dosis, 82 (22 %) dos dosis y 76 (21·%) tres dosis. De 110 cepas meningocócicas caracterizadas por MATS, en no vacunados 11 de 12 (92·%) eran potencialmente prevenibles con 4CMenB, en parcialmente vacunados 53 de 80 (66 %) y en niños completamente vacunados 11 de 16 (69 %). Requirieron cuidados en UCIP un 21 % (78 niños). La tasa de letalidad se mantuvo similar a la era prevacunación (5 %). En el periodo del programa, 17 casos fallecieron debido a EMI por MenB: 11 (64,7 %) eran menores de 1 año de edad, de ellos 7 eran menores de 8 semanas (72,7 % de fallecidos <1 año). De los sobrevivientes, 57 (16 %) tenían 74 secuelas reportadas: 45 (61 %) neurológicas como hipoacusia o epilepsia, 17 (23 %) físicas, 2 (3 %) conductuales o psicológicas y 10 (14 %) otras complicaciones. La prevalencia de secuelas fue similar en niños no vacunados (15/98; 15 %) y vacunados (42/256; 16 %). Los autores concluyen que 4CMenB ha reducido significativamente el riesgo de EMI en niños pequeños, pero cuando ocurre ésta no es menos grave en niños vacunados que en no vacunados. Debido a que ha bajado la edad de máxima incidencia de EMI por MenB en lactantes después de la implementación de 4CMenB, con una tasa de letalidad más alta en este grupo, opinan que sería importante la vacunación oportunista y administrar la primera dosis de 4CMenB de forma más temprana, por ejemplo, a las 6 semanas de edad, con un intervalo más corto entre las dos primeras dosis de 4CMenB, lo que podría prevenir casos adicionales en lactantes pequeños. Esto supondría administrar la primera dosis fuera de ficha técnica.

Italia. Toscana incorporó 4CMenB en 2014 con una pauta 3+1 (2, 4, 6 y 12‑13 meses), mientras que Veneto lo hizo en 2015 con pauta 2+1 (7, 9 y 15 meses). En un estudio retrospectivo 2014‑2018 la efectividad en vacunados fue del 93,6 % en Toscana y del 91,0 % en Veneto, con un impacto global del 68 % y 31 %, respectivamente, y reducciones aún mayores en menores de 1 año (74 % y 58 %), lo que apoya el inicio más precoz de la vacunación dado que estas diferencias son explicadas por los autores debido al inicio más precoz de la vacunación en Toscana, y sugiere que la vacunación lo más temprana posible conduce a un mayor impacto en la incidencia de EMI. Desde 2017, 4CMenB está incluida en calendario de vacunación sistemático con pauta 3+1, no recomendando la coadministración con otras vacunas. En algunas regiones italianas también se vacuna a niños entre 10 y 13 años. Un análisis multirregional posterior (seis regiones, 2006‑2020) estimó una efectividad global del 94,9 % por método de screening y del 91,7 % en un estudio de casos y controles, con una reducción de la incidencia del 50 % global y hasta del 70 % en regiones con introducción temprana del programa, incluyendo la vacunación de algunas cohortes de 10‑13 años.

Portugal. En Portugal, en diciembre de 2020 se publicó un estudio colaborativo lusobritánico de casos y controles PT‑BEST (2014‑2019, 31 servicios de pediatría) comparó la proporción de vacunados con 4CMenB entre casos de EMI por MenB y controles hospitalizados por otras causas. El 7,2 % de los casos frente al 23 % de los controles estaban vacunados, con una odds ratio (OR) de 0,21 (IC95 %: 0,08 a 0,55) y una efectividad estimada del 79 % mediante método de screening; hay que tener en cuenta que se realizó en una población con un 47 % de cobertura vacunal estimada (financiación privada). Igualmente, el porcentaje de vacunados entre los ingresados por EMI por cualquier serogrupo fue claramente inferior al de sus controles y ninguno de los pacientes que habían recibido, al menos, una dosis, murieron o tuvieron secuelas permanentes como consecuencia de haber sufrido una EMI (post hoc), frente al 26 % de secuelas o muerte en no vacunados.

Australia Meridional. En esta región se introdujo 4CMenB en octubre de 2018 en lactantes (6 semanas, 4 y 12 meses) y en febrero de 2019 en adolescentes de 15 años, con programas de rescate (2 dosis con un intervalo mínimo de 8 semanas entre dosis) en niños de 1‑4 años y adolescentes de 16‑20 años. Las coberturas infantiles alcanzaron el 94,9 %, 91,4 % y 79,4 % para una, dos y tres dosis respectivamente, mientras que en adolescentes fue del 77,1 % y 69,0 % para una y dos dosis, respectivamente. La cobertura de cepas predicha por MATS para 4CMenB fue del 90 %. La EV en niños se estimó en 94,5 %, sin casos notificados de EMI por MenB en adolescentes y adultos jóvenes durante los dos primeros años del programa.

Europa y otros países. Tras una década de uso de 4CMenB en programas infantiles y de adolescentes, en Europa, Australia y América, los estudios observacionales muestran estimaciones de efectividad entre el 71 % y el 95 % según edad, esquema y contexto, consolidando un impacto importante en la incidencia de EMI por MenB. En Europa, la vacuna está financiada en varios países (Andorra, Francia, Irlanda, Italia, Lituania, Malta, Portugal, Reino Unido, República Checa y San Marino), con esquemas mayoritariamente 2+1, mientras que Austria, Hungría y Polonia mantienen recomendación sistemática sin financiación pública, y en otros países como Estados Unidos 4CMenB se recomienda en adolescentes de 16‑23 años en el contexto de decisiones clínicas compartidas, además de grupos de riesgo específicos.

EE. UU. En este país, 4CMenB obtuvo en 2015 una autorización acelerada de la FDA basándose en su capacidad para inducir anticuerpos bactericidas frente a un panel de cepas representativas de MenB circulantes en el país, evaluadas mediante hSBA, sin disponer de ensayos de eficacia clínica clásicos. La inmunogenicidad demostrada en adolescentes y adultos jóvenes incluye elevadas tasas de respondedores frente a los antígenos fHbp, NadA y PorA P1.4, así como una amplia “breadth of coverage” frente a cepas norteamericanas, y los datos de persistencia indican un descenso rápido de anticuerpos en 1‑2 años, por lo que se recomiendan dosis de refuerzo en personas con riesgo elevado o en contextos de brote. La efectividad y el impacto se han documentado principalmente en programas de control de brotes universitarios, donde la vacunación masiva de estudiantes con 4CMenB ha evitado la aparición de nuevos casos clínicos durante los periodos de seguimiento, aunque estudios serológicos durante un brote en Nueva Jersey mostraron que solo alrededor del 66 % de los vacunados alcanzaron una respuesta bactericida robusta frente a la cepa concreta responsable del brote, lo que subraya que la protección puede ser cepa‑dependiente y de duración limitada en este contexto

España. En nuestro país la Comisión de Salud Pública recomendó en noviembre de 2022 la vacunación sistemática frente al MenB en la población infantil con una pauta 2+1 a los 2, 4 y 12 meses de edad, proponiendo a las CC. AA. que la implanten a lo largo de 2023 y como máximo hasta final de 2024 y ya todas las CC. AA. la tienen incluida en su calendario financiado. Esta recomendación se basa, en parte, en el estudio de casos y controles realizado en 2019, por iniciativa del Ministerio de Sanidad y con participación de todas las CC. AA., cuyo objetivo fue evaluar la efectividad y el impacto de 4CMenB en la prevención de la EMI por MenB y otros serogrupos en menores de 60 meses de edad. Se incluyeron 306 casos de EMI diagnosticados entre la semana 41 de 2015 a la semana 40 de 2019, de los cuales 243 (79,4 %) tenían enfermedad por el serogrupo B, 5 (1,6 %) por C, 20 (6,6 %) por W y 7 (2,3 %) por Y, mientras que en 3 (1,0 %) la cepa fue no agrupable y en 28 (9,2 %) el serogrupo no pudo ser probado. La presentación clínica incluyó meningitis en 102 casos (33,3 %), sepsis en 118 (38,6 %), tanto meningitis como sepsis en 76 (24,8 %) y otras afecciones en 10 (3,3 %). Un total de 204 casos (67,7 %) habían ingresado en UCIP, 16 (5,2 %) fallecieron y 27 (8,8 %) habían sobrevivido con secuelas. Los casos se emparejaron con 1224 controles (4 controles por cada caso de EMI).

Respecto al estado vacunal de los casos, 271 no habían recibido ninguna dosis de 4CMenB (88,6 %), mientras que 35 (11,4 %) habían recibido, al menos, una dosis de 4CMenB: 16 (5,2 %) estaban completamente vacunados, 18 (5,9 %) estaban parcialmente vacunados y 1 (0,3 %) había recibido la primera dosis dentro de los 14 días anteriores al diagnóstico de EMI. Respecto a los controles, 298 (24,3·%) habían recibido, al menos, una dosis: 174 (14,2 %) estaban completamente vacunados, 106 (8,7·%) estaban parcialmente vacunados y 18 (1,5 %) había recibido la primera dosis dentro de los 14 días anteriores al emparejamiento. Los principales resultados fueron:

a.    Prevención de EMI por MenB

  • De los 243 casos de EMI por MenB, 219 ocurrieron en no vacunados con 4CMenB, 12 en parcialmente vacunados (EV 50 %, IC95 %: 3 a 75) y 12 con vacunación completa (EV 71 %, IC95·%: 45 a 85). Para cualquier número de dosis, la EV fue del 64 % (IC95 %: 41 a 78)
  • EV en menores de 1 año, 93 % con, al menos, una dosis y 97 % con pauta completa
  • EV para EMI de cualquier gravedad: 64 % con, al menos, una dosis y 71 % con pauta completa
  • EV para EMI grave (ingreso en UCIP, secuelas o fallecimientos): 31 % si pauta incompleta (IC95 %: -42 a 67), 70 % si pauta completa (IC95 %: 34 a 87)
  • Según el tiempo trascurrido tras la pauta completa: EV 73 % cuando han trascurrido menos de 12 meses y 51 % cuando han trascurrido 12 o más meses

De los 243 casos, 138 (56,8 %) tenían aislamientos que fueron completamente genotipados con gMATS. De ellos, 44 casos (31,9 %) tenían cepas que se esperaba que cubriera la 4CMenB (gMATS+), 62 (44,9 %) con cepas que no se esperaba que cubriera (gMATS-) y 32 (23,2 %) tenían cepas para las que no se podía predecir la cobertura de la vacuna. Respecto a los casos con gMATS+, todos ocurrieron en no vacunados, por lo que la EV se infiere del 100 %, aunque no se pueden calcular los intervalos de confianza. De los casos con cepas gMATS-: 54 en no vacunados y 8 en vacunados (EV 48 %, IC95 %: 15 a 90), de ellos 4 parcialmente vacunados (OR ajustada 0,52, IC95 %: 0,75 a 1,75) y 4 completamente vacunados (OR ajustada 0,29, IC95 %:0.08 a 0.89). En cuanto a los casos con cepas no predichas, 38 fueron en no vacunados, 1 en parcialmente vacunado (OR ajustada 0,29, IC95 %: 0,03-2,13) y otro en completamente vacunado (OR ajustada 0,21, IC 95 %: 0,03 a 1,84)  

b.    Prevención de EMI por serogrupo no B (W, Y, y no grupables)

  • De los 35 casos de EMI por serogrupo no B, 30 no estaban vacunados con 4CMenB, 4 parcialmente vacunados (EV 58 %, IC95 %: -130 a 92) y 1 con vacunación completa (EV 92 %, IC95·%: 28 a 99). Para cualquier número de dosis, la EV es del 82 % (IC 95 %: 21 a 96) 

c.     Prevención de EMI por cualquier serogrupo

  • De los 306 casos, 271 ocurrieron en no vacunados con 4CMenB, 18 en parcialmente vacunados (EV 54 %, IC95 %: 18 a 74) y 16 con vacunación completa según pauta por edad (EV 76 %, IC95 %: 57 a 87 %). Para cualquier número de dosis, la EV fue del 68 % (IC95 %: 50 a 79)
  • EV según edad de inicio de la vacunación: para inicio en <24 meses de edad, EV de vacunación parcial 56 % (IC 95 %: 21 a 75) y completa 84 % (IC 95 %: 67 a 93). Si se inicia entre los 24 y 59 meses, la EV es del 35 %, con muy amplio intervalo de confianza (-65 a 74)
  • Según el tiempo trascurrido tras la pauta completa: EV 78 % cuando han trascurrido menos de 12 meses (IC95 %: 57 a 88) y 68 % cuando han trascurrido 12 o más meses (IC95 %: -4 a 90)
  • EV para prevenir casos graves: 39 % en parcialmente vacunados (IC95 %: -14 a 68) y 71 % con pauta completa IC95 %: 43 a 86). Para cualquier número de dosis, la EV fue del 59 % (IC95·%: 32 a 75)

En resumen:

  • La EV con pauta completa de 4CMenB fue del 76 % para prevenir la EMI causada por cualquier serogrupo, 71 % para la causada por MenB y 92 % para la debida a serogrupos no B
  • Alta efectividad contra EMI causada por otros serogrupos distinto a B, similar a la causada por MenB. Los autores concluyen que un esquema completo de vacunación con 4CMenB es efectivo para evitar la EMI por MenB y por otros serogrupos en niños españoles menores de cinco años
  • Alta EV contra cepas gMATS+ cubiertas por 4CMenB. Debido a que el ensayo gMATS proporciona una estimación conservadora de las cepas cubiertas por 4CMenB, no es sorprendente encontrar alguna protección de la vacuna contra los casos negativos a gMATS, especialmente entre los niños con la pauta completa
  • La efectividad de la vacunación completa con 4CMenB pareció ser menor después de los 2 años de edad y con esquemas de vacunación que comenzaron a los 2 años o más

Se estima que se habrían evitado 57 casos de EMI por cualquier serogrupo, con 38 ingresos en UCI, 5 casos con secuelas y 3 muertes. De ellos, serían causados por MenB 37 casos, 25 ingresos en UCI, 3 casos con secuelas y 2 fallecimientos.

En nuestro país, la vacuna 4CMenB fué introducida en los calendarios oficiales de las comunidades autónomas de Andalucía, Canarias, Castilla y León, Cataluña, y Galicia, pero a finales de 2023 todas las CC. AA. la tienen introducida en su calendario y se puede consultar en la sección de calendarios de vacunación de esta web.

En relación con la persistencia de la respuesta inmune inducida por 4CMenB, los estudios de seguimiento muestran un descenso progresivo de los títulos de anticuerpos bactericidas con el tiempo, aunque se mantienen por encima de los umbrales considerados protectores hasta, al menos, 36 meses después de completar la primovacunación en lactantes y hasta 7,5 años en adolescentes vacunados entre los 11 y 17 años. En este último grupo, un ensayo de extensión demostró que la administración de una dosis de refuerzo entre 11 y 12 años genera un potente aumento de los títulos de hSBA frente a los cuatro antígenos vacunales, con seroconversión en la práctica totalidad de los participantes y niveles superiores a los alcanzados tras la primovacunación, especialmente en quienes habían recibido la serie primaria en la etapa preescolar (2‑3 años) frente a los vacunados en lactancia. Estos datos apoyan que la vacuna induce una sólida memoria inmunológica y que una dosis de recuerdo en la preadolescencia es capaz de restaurar de forma rápida y marcada la protección frente a MenB, lo que respalda las recomendaciones actuales de administrar un refuerzo de 4CMenB en adolescentes previamente vacunados en la infancia.

En cuanto al hallazgo y experiencia de la protección cruzada frente a N. Gonorrhoeae en la vacunación con 4CMenB, la evidencia más robusta procede de: estudios de laboratorio que demuestran que los anticuerpos inducidos por la vacuna reconocen y matan cepas de N. gonorrhoeae; de un estudio neozelandés con vacuna OMV frente a MenB que mostró una reducción cercana al 30‑40 % en hospitalizaciones por gonorrea; y de metanálisis recientes que estiman una efectividad moderada de 4CMenB frente a infección gonocócica, con reducciones de incidencia en torno al 30‑40 % según contexto y diseño. A ello se añaden datos de Australia del Sur, donde el programa financiado de 4CMenB en infancia y adolescencia ha documentado, cinco años después de su implementación, una disminución significativa tanto de la enfermedad invasora por MenB como de la incidencia de gonorrea en las cohortes vacunadas, y los ensayos e informes europeos (incluido el ANRS 174 DOXYVAC en Francia) que apuntalan la utilidad de 4CMenB como cointervención en estrategias de prevención combinada de infecciones de transmisión sexual.

5.2.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

La inmunogenicidad de la vacuna bivalente MenB‑fHbp (Trumenba) se ha estudiado en un amplio programa clínico que incluye más de 20 000 adolescentes y adultos jóvenes. En los ensayos pivotales, realizados en Europa en sujetos de 10‑18 años y en un estudio global en jóvenes de 18‑25 años, la respuesta se definió como un incremento ≥4 veces del título de anticuerpos bactericidas con complemento humano (hSBA) frente a varias cepas indicadoras que expresan fHbp de las subfamilias A y B; tras tres dosis, aproximadamente el 90 % de los adolescentes y de los adultos jóvenes alcanzó este criterio para todas las cepas ensayadas. Un estudio europeo de extensión comparó la pauta de 3 dosis (0, 1‑2 y 6 meses) con una pauta de 2 dosis (0 y 6 meses) en sujetos sin condiciones de alto riesgo y demostró que la serie de 2 dosis inducía una respuesta bactericida no inferior, lo que llevó a aprobar la pauta de 2 dosis para la población general, reservando la pauta de 3 dosis para personas con mayor riesgo de enfermedad meningocócica invasora

En cuanto a la persistencia, los títulos de hSBA descienden en el primer año tras la primovacunación, pero muchos adolescentes mantienen niveles considerados protectores hasta 48 meses después de completar una serie de 2 o 3 dosis, independientemente del esquema empleado. En un ensayo de prolongación, la administración de una dosis de recuerdo 4 años después de la serie primaria consiguió que el 93‑100 % de los participantes alcanzara títulos ≥LLOQ frente a cada cepa de prueba un mes tras el refuerzo, y estos niveles se mantuvieron superiores a los observados tras la primovacunación durante, al menos, 26 meses, confirmando la presencia de memoria inmunológica y apoyando la estrategia de administrar un booster en la adolescencia tardía para prolongar la protección.

En cuanto a la protección frente a Neisseria gonorrhoeae, para MenB‑fHbp, la base biológica es más limitada al no incorporar OMV, pero comparte el antígeno fHbp con algunas cepas de gonococo y se han descrito anticuerpos con cierta reactividad cruzada. La evidencia clínica directa es menor que con 4CMenB: algunos análisis observacionales y estudios metodológicos (incluidos los de “healthy vaccinee bias”) sugieren una posible reducción del riesgo de gonorrea en vacunados con MenB‑fHbp, pero con estimaciones más imprecisas y heterogéneas, por lo que, a diferencia de 4CMenB, todavía no existen recomendaciones formales específicas que utilicen MenB‑fHbp como herramienta dirigida de prevención frente a gonococo.

Los datos de efectividad de MenB‑fHbp proceden principalmente de su uso en el control de brotes en campus universitarios estadounidenses y de modelos de impacto en ese contexto. En el primer brote controlado con MenB-fHbp en un college de Rhode Island, tras la detección de dos casos de EMI por MenB se vacunó de forma rápida a 3525 estudiantes (cobertura del 94 %), sin que se registraran nuevos casos durante el seguimiento, lo que sugiere una alta efectividad en la interrupción de la transmisión en situaciones de brote, además de confirmar un buen perfil de seguridad en este entorno (Fiorito TM, Pediatr Infect Dis J 2018). Un análisis de 10 brotes universitarios en Estados Unidos mostró que todos los centros implantaron campañas con vacunas MenB, usando MenB‑fHbp en tres de ellos, con reducción a cero de casos adicionales tras alcanzar coberturas elevadas, aunque la variabilidad en la intensidad de las campañas y en la caracterización de cepas limita la estimación precisa de la efectividad. Modelos de transmisión en poblaciones universitarias han estimado que la vacunación sistemática de estudiantes con dos dosis de MenB‑fHbp podría reducir la incidencia de EMI por MenB alrededor de un 60 % y la frecuencia de brotes en un 90 %, aunque estos resultados proceden de simulaciones y no de programas nacionales consolidados.

Según las revisiones regulatorias recientes, MenB‑fHbp está indicada a partir de los 10 años para la prevención de EMI por MenB, con uso preferente en adolescentes y adultos jóvenes, especialmente en Estados Unidos, donde se recomienda en grupos de riesgo y, bajo toma de decisiones compartida, en la cohorte general de 16‑23 años. A nivel programático, la vacuna se ha incorporado como parte de calendarios o programas específicos de adolescentes en Australia del Sur y en algunas regiones italianas, donde puede utilizarse de forma alternativa a 4CMenB o en campañas dirigidas a adolescentes y adultos jóvenes con riesgo aumentado de EMI o en situaciones de brote.

5.3. Vías de administración y presentación

Ambas vacunas deben ser conservadas entre +2 y +8 ºC.

5.3.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

La vacuna se administra mediante inyección intramuscular profunda, preferiblemente en la zona anterolateral externa del muslo en niños o en el músculo deltoides en pacientes mayores. La vacuna no debe inyectarse por vía intravenosa, subcutánea ni intradérmica.

Bexsero se presenta como suspensión blanca opalescente en jeringa precargada, con una dosis de 0,5 ml. Antes de su uso debe agitarse bien para formar una suspensión homogénea. Es estable 48 horas a 22-25 ºC.

5.3.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

La vacuna se debe administrar únicamente mediante inyección intramuscular. La zona de elección para la inyección es el músculo deltoides en la parte superior del brazo. 

Trumenba se presenta como una suspensión blanca en jeringa precargada, con una dosis de 0,5 ml. Antes de su uso, debe agitarse vigorosamente para obtener una suspensión blanca homogénea.

5.4. Indicaciones y esquema de vacunación

5.4.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

Según la ficha técnica, la vacuna Bexsero está indicada para la inmunización activa a partir de los 2 meses de edad frente a la EMI causada por el meningococo del serogrupo B. La vacuna, por tanto, está aprobada para la administración a personas mayores de 2 meses de edad, tanto sanos como con factores de riesgo. La pauta de vacunación recomendada desde mayo de 2020 se muestra en la tabla 30.5. Se desconoce por el momento la necesidad de administrar dosis de refuerzo.

En cuanto a grupos de riesgo, en España las recomendaciones de vacunación frente a EMI por serogrupo B en personas pertenecientes a grupos de riesgo se aprobaron por la Comisión de Salud Pública en 24 de julio de 2018 y se recogen en el documento “Vacunación en grupos de riesgo de todas las edades y en determinadas situaciones”. En este documento se establecieron las recomendaciones de primovacunación y en aquellos con factores de riesgo que deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación (tabla 30.6). La vacuna a utilizar dependerá de la edad según la ficha técnica:

 

  • Se recomienda la administración de una dosis única 1 año después de completar la vacunación primaria y, posteriormente, una dosis cada 5 años en los siguientes grupos, en espera de tener evidencia científica más concluyente:
    • Personas con deficiencia de componentes del complemento (por ejemplo, C5-C9, properdina, factor H o factor D), incluidos pacientes que utilizan un inhibidor del complemento y tratamiento con eculizumab y sus derivados de acción prolongada (ravulizumab y sutimlimab)
    • Asplenia anatómica y funcional (incluida la anemia de células falciformes)
    • Trasplante de progenitores hematopoyéticos
    • Padecimiento anterior de enfermedad meningocócica invasiva
    • Personal de laboratorio expuesto rutinariamente a aislamientos de Neisseria meningitidis
  • En situación de brote, en las personas pertenecientes a grupos de riesgo que recibieron primovacunación con dos dosis con anterioridad y que persisten en riesgo durante el brote, se recomienda la vacunación con una dosis de recuerdo con un intervalo de ≥1 año después de la última dosis recibida

En noviembre de 2022 la Ponencia del Ministerio de Sanidad publicó nuevas recomendaciones de vacunación en grupos de riesgo considerando que todos los que ya se habían señalado anteriormente (excepto los menores de 2 años de edad y el antecedente de EMI) deberían recibir una dosis de MenB (con cualquiera de las 2 vacunas, pero como no son intercambiables estas dosis de refuerzo se administrarán con la misma vacuna que se hizo la inmunización primaria) al año de terminar la inmunización primaria y luego cada 5 años y en caso de brote de EMI por serogrupo B los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación. Además de recomendar la inclusión en calendario sistemático de 4CMenB a los 2, 4 y 12 meses.

Tabla 30.5. Esquema de vacunación de la vacuna frente al meningococo B (Bexsero) según la edad.

Población

Inmunización primaria - Núm. de dosis

Intervalos mínimos entre dosis primarias

Dosis de refuerzo

Núm. TOTAL de dosis

Lactantes de 2 a 5 mesesa

3

1 mes

·
Sí; entre los 12 y 15 meses de edad (al menos, 6 meses después de la última dosis de la inmunización primaria y preferentemente antes de los 24 meses de edad)
b

4

2

2 meses

3

Lactantes no vacunados de 6 a 11 meses

2 2 meses

Sí; 1 dosis en el 2.º año de vida (12 a 23 meses) con un intervalo de, al menos, 2 meses entre la dosis final de primovacunación y la dosis de refuerzob

3

Lactantes no vacunados de 12 a 23 meses

2 2 meses

Sí; 1 dosis con un intervalo de 12 a 23 meses entre la dosis final de primovacunación y la dosis de refuerzob

3
Niños de 2 a 10 años, adolescentes y adultosc 2 1 mes

Se debe considerar una dosis de recuerdo en individuos con riesgo continuado de exposición a la enfermedad meningocócica, según las recomendaciones oficiales

2

Fuente: modificado de la ficha técnica de Bexsero aprobada por la EMA.
a La primera dosis no debe administrarse antes de los 2 meses de edad. La seguridad y eficacia de Bexsero en lactantes de menos de 8 semanas no se ha establecido.

En caso de retraso en la administración de esta dosis más allá de los límites señalados, sigue siendo muy recomendable su administración cuanto antes sea posible, para asegurar la mejor protección y duración de la misma.

c No hay datos sobre los adultos mayores de 50 años.

5.4.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

Trumenba está indicada para la inmunización activa de individuos de 10 años de edad y mayores, para prevenir la enfermedad meningocócica invasora causada por Neisseria meningitidis del serogrupo B. 

La posología recomendada es:

  • Dos dosis (0,5 ml) administradas con intervalo mínimo de 6 meses, indicada en personas sanas
  • Tres dosis (0,5 ml): 2 dosis, con intervalo mínimo de 1 mes, seguidas de una tercera dosis, al menos, 4 meses después de la segunda dosis. La pauta habitual será 0, 1 y 6 meses y está indicada en grupos de riesgo.
  • Se podrán valorar dosis de recuerdo en individuos con riesgo mantenido de enfermedad meningocócica invasora. De hecho el ACIP en marzo de 2020 recomienda que en las personas de 10 años de edad o mayores (es la edad a partir de la cual están autorizadas las vacunas antimeningocócicas B en EE. UU.) con factores de riesgo y durante un brote, deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año de la finalización de la serie primaria de la vacunación.
  • No se ha establecido la seguridad y eficacia de Trumenba en niños menores de 10 años. No se dispone aún de datos.

En España, Trumenba se autorizó en 2017 para la prevención de la enfermedad meningocócica invasora por MenB en personas de 10 o más años y está disponible en oficinas de farmacia desde 2018, sin formar parte todavía del calendario sistemático financiado. Las recomendaciones nacionales del Ministerio de Sanidad y del CAV‑AEP la contemplan como alternativa a 4CMenB en adolescentes y adultos con condiciones de alto riesgo (asplenia anatómica o funcional, déficits de complemento, tratamiento con inhibidores del complemento, trasplante de progenitores hematopoyéticos, antecedentes de EMI o exposición ocupacional en laboratorios, también el CAV-AEP incluye el VIH), pudiendo emplearse con pauta de 2 dosis (0 y 6 meses) en personas sanas de 10‑25 años y de 3 dosis (0, 1‑2 y 6 meses) en grupos de riesgo, siempre respetando la no intercambiabilidad entre vacunas MenB.

En noviembre de 2022 la Ponencia del Ministerio de Sanidad publicó nuevas recomendaciones de vacunación en grupos de riesgo considerando que todos los que ya se habían señalado anteriormente (excepto los menores de 2 años de edad y el antecedente de EMI) deberían recibir una dosis de MenB (con cualquiera de las 2 vacunas, pero como no son intercambiables estas dosis de refuerzo se administrarán con la misma vacuna que se hizo la inmunización primaria) al año de terminar la inmunización primaria y luego cada 5 años y en caso de brote de EMI por serogrupo B los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación (tabla 30.6).

Tabla 30.6. Vacunación frente a N. meningitidis del serogrupo B en grupos de riesgo.

Grupo de riesgo Primovacunación Pauta de vacunación de refuerzo (excepto menores de 2 años y antecedente de EMI)

Déficit de componentes del complemento o tratamiento con inhibidores del complemento: eculizumab o ravulizumab o sutimlimab
Asplenia anatómica y funcional incluida anemia de células falciformes
Trasplante de progenitores hematopoyéticos
Antecedente de EMI
Personal del laboratorio expuesto a N meningitidis
Infección por VIH (recomendada por la AEP y por algunas CC. AA.)

Según edad y pauta*
  • 1 dosis, 1 año después de la última dosis recibida
  • Posteriormente 1 dosis cada 5 años 

En situación de brote, en las personas pertenecientes a grupos de riesgo que recibieron primovacunación con dos dosis con anterioridad y que persisten en riesgo durante el brote

Según edad y pauta*
  • 1 dosis, 1 año después de la última dosis recibida

Edad mínima de administración de las vacunas comercializadas en España: Bexsero, ≥2 meses de edad; Trumenba ≥10 años

* Esquemas de vacunación MenB: (tabla 30.5)

5.5. Administración con otras vacunas y otros productos

5.5.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

Según los estudios publicados, la vacuna frente al meningococo B es compatible con el resto de las vacunas de los calendarios oficiales, incluidas las vacunas antimeningocócicas C conjugadas y las tetravalentes conjugadas. Está autorizada también su coadministración con la vacuna antineumocócica tridecavalente (Prevenar 13) por similitud con la de 7 valencias, Prevenar. Asimismo, se puede administrar junto con las del rotavirus, la triple vírica y la de la varicela. No obstante, en los 2 primeros años de vida y con objeto de aminorar los efectos secundarios habituales (la fiebre, sobre todo), se puede valorar separar 1 o 2 semanas la administración de esta vacuna de la de otras inyectables inactivadas, sobre todo hexavalentes y VNC13.

5.5.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

Trumenba se puede administrar de forma simultánea con las siguientes vacunas: Tdpa-VPI, Tdpa, vacuna tetravalente frente al VPH y vacuna conjugada tetravalente frente a los meningococos ACWY.

5.6. Seguridad y efectos adversos

5.6.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

En los estudios clínicos en lactantes se comprobó que las reacciones adversas locales y sistémicas más comúnmente observadas fueron dolor y eritema en el lugar de la inyección, fiebre e irritabilidad. La fiebre aparecía más frecuentemente cuando la vacuna 4CMenB se coadministraba con las vacunas sistemáticas (61 %) que cuando se aplicaba sola (38 %) o comparada con las vacunas rutinarias solas (33 %). La fiebre suele ser baja, aparece en las primeras seis horas, y raramente dura más de 36-48 horas. En niños mayores de 12 meses hasta el 37 % presentan fiebre por encima de 38,5 °C, y solo el 2-5 % de los adolescentes. 

En cuanto al uso de antitérmicos, un estudio ha demostrado que el empleo profiláctico de paracetamol reduce la probabilidad de fiebre, así como otros efectos adversos locales y sistémicos, sin afectar a la respuesta inmunitaria de las vacunas administradas. En el Reino Unido se recomienda el uso de paracetamol a 10-15 mg/kg/dosis previa a la administración de la vacuna, seguida por 2 dosis posteriores a intervalos de 4-6 horas si procediese.

Durante 2017 se publicaron tres estudios, realizados tras la introducción de la vacuna en el calendario oficial del Reino Unido, que muestran un incremento de consultas por fiebre en los niños vacunados de forma simultánea con el resto de las vacunas de calendario, incluso habiendo administrado paracetamol profiláctico. Este aumento de consultas se acompaña con frecuencia, dada la edad de los pacientes, de la realización de pruebas analíticas e ingreso hospitalario. 

En un estudio prospectivo de seguridad efectuado en Reino Unido entre septiembre de 2015 y mayo de 2017, en niños menores de 18 meses, tras la administración de 3 millones de dosis, se recogieron a través de la tarjeta amarilla 902 notificaciones de efectos adversos. De ellas, 366 (41 %) fueron reacciones locales leves, 364 (40 %) fiebre y 160 (18 %) presentaron un nódulo persistente en el lugar de la inyección. Se registraron 55 crisis convulsivas, 3 casos de enfermedad de Kawasaki y 3 casos de síndrome de muerte súbita en los primeros 3 días tras la vacunación a los 2 o 4 meses. La incidencia de cada uno de estos cuadros no superó la incidencia habitual prevista. Concluyen los autores que, por el momento, se confirma la seguridad de la vacuna.

En Italia, en la región de Apulia, con datos del sistema pasivo de vigilancia poscomercialización, se registraron 26,5 notificaciones por 100 000 dosis administradas entre 2014 y 2019, siendo los más comunes el dolor en el lugar de la inyección y la fiebre (17 y 13 casos/100 000 dosis administradas). La tasa de declaración de síntomas neurológicos fue de 8,8/100 000 dosis, destacando la cefalea y la agitación. El síndrome de hipotonía-hiporreactividad ocurrió en 0,9/100 000 dosis.

En adolescentes y adultos jóvenes, con datos del sistema pasivo de vigilancia poscomercialización Vaccine Adverse Events Reporting System (VAERS) de EE. UU., tras más de 5,6 millones de dosis distribuidas no se ha detectado ninguna señal de seguridad. Se notificaron 332 eventos por cada millón de dosis distribuidas, la mayoría clasificados como no graves, siendo los más frecuentes el dolor en el lugar de la inyección (22 %), fiebre (16 %) y cefaleas (16 %).

5.6.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

En los ensayos clínicos se ha comprobado la seguridad de esta vacuna. El efecto adverso local más frecuentemente registrado fue dolor en el lugar de la inyección, especialmente tras la primera dosis. La cefalea y la astenia fueron los efectos sistémicos más comunes, siendo la fiebre poco frecuente. Estos efectos se presentan en las primeras 24-48 horas tras la vacunación y duran 1-3 días.

Las notificaciones al sistema pasivo de vigilancia poscomercialización VAERS (698 eventos por millón de dosis distribuidas) más frecuentes fueron fiebre (27 %), cefalea (25 %) y dolor local (16 %). Se registraron 44 que se consideraron como graves (2 % de todas las comunicaciones, quince por millón de dosis distribuidas) de las que 42 precisaron hospitalización, figurando entre ellos dos casos de síndrome de Guillain-Barré, tres de síncope, dos de convulsiones, ocho de cefaleas, una de uveítis potencialmente autoinmune y una de hipersensibilidad. Los autores no identificaron ningún aspecto nuevo en relación a la seguridad de la vacuna respecto a los referidos en los ensayos clínicos, tal y como se describen en la ficha técnica.

5.7. Precauciones y contraindicaciones

Para ambas vacunas, la única contraindicación establecida es la hipersensibilidad grave a los principios activos o a alguno de los excipientes incluidos.

5.8. Situación actual de la vacuna

5.8.1. Vacuna tetraantigénica (Bexsero)

Esta vacuna está actualmente comercializada en todos los países de Europa. Desde la perspectiva reguladora europea, la EMA autorizó Bexsero en enero de 2013 para la inmunización frente a MenB a partir de los 2 meses de edad y, posteriormente, aprobó Trumenba en marzo de 2017 para personas de 10 o más años. A partir de estas decisiones, distintos Estados miembros han ido incorporando la vacunación frente al MenB en sus calendarios nacionales: En 2016 Andorra e Irlanda también la incluyeron en su calendario, Italia en 2017, Lituania en 2018, Malta en 2019, Portugal en 2021, y Francia y República Checa en 2022. Francia financia 4CMenB en lactantes desde 2022 y recomienda la vacunación de ciertos grupos de riesgo en todas las edades; Alemania emite recomendaciones selectivas para grupos de riesgo, dejando la vacunación sistemática en manos de los Länder; Austria mantiene una recomendación y financiación parcial en lactantes y adolescentes; e Italia ha incluido 4CMenB en su calendario infantil nacional desde 2017, con programas regionales que también contemplan la vacunación sistemática o cofinanciada de adolescentes.

En el Reino Unido, el JCVI publicó en 2014 su declaración sobre MenB en la que recomendaba priorizar un programa sistemático de lactantes con Bexsero; este programa se puso en marcha en el NHS el 1 de septiembre de 2015 con pauta 2+1 (2, 4 y 12‑13 meses), acompañada de un pequeño rescate para las cohortes inmediatamente anteriores. Desde entonces, el JCVI y el NHS han ido actualizando sus recomendaciones, manteniendo el programa infantil y añadiendo indicaciones específicas para grupos de riesgo y para el uso de 4CMenB o MenB‑fHbp en adolescentes y adultos jóvenes en contextos de brote, así como, más recientemente, programas dirigidos a personas con alto riesgo de gonorrea en el caso de 4CMenB.

Desde marzo de 2020 el ACIP recomienda que aquellas personas de 10 o más años de edad (límite de autorización de las vacunas de Men B en EE. UU<) que presenten un factor riesgo de EMI conocido o adquirido de forma reciente (por ej. esplenectomía), aunque hayan completado una pauta adecuada de vacunación contra MenB (2 o 3 dosis, según preparado), deben recibir una dosis de refuerzo extra, al menos, un año tras finalizada la pauta inicial y luego cada 2-3 años si se mantiene la condición de vulnerabilidad para sufrir EMI. Para el ACIP, en caso de un brote de EMI por serogrupo B, los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación. Desde finales de 2024 el ACIP recomienda que la vacuna 4CMenB cuando se aplique a personas sanas, adolescentes o adultos jóvenes, se separen por 6 meses (hasta ahora el intervalo mínimo era 1 mes) las 2 dosis necesarias y si es un grupo de riesgo se apliquen 3 dosis: 0, 1-2 y 6 meses. En menores de 10 años se seguirá la pauta de la ficha técnica.

En Canadá, tanto 4CMenB como MenB‑fHbp están autorizadas y el Comité Asesor Nacional de Inmunización (NACI) recomienda la vacunación frente al MenB en personas con determinadas condiciones de riesgo (asplenia, déficit de complemento, tratamiento con inhibidores del complemento, exposición ocupacional) y para el control de brotes, mientras que la vacunación sistemática de adolescentes se deja a decisión de las provincias. Algunas jurisdicciones, como Quebec y Ontario, han implementado programas financiados de vacunación MenB en respuesta a brotes o en grupos etarios concretos (por ejemplo, en estudiantes de secundaria o universitarios), con uso preferente de 4CMenB o de MenB‑fHbp según la epidemiología local.

En Australia, las recomendaciones nacionales contemplan la vacunación frente al MenB en grupos de alto riesgo clínico y en determinadas situaciones de brote, pero además varios estados han instaurado programas financiados: Australia Meridional introdujo en 2018 un programa estatal con 4CMenB para lactantes, niños pequeños y adolescentes, y otros estados y territorios han desarrollado campañas regionales para adolescentes o grupos universitarios de mayor riesgo. Estos programas han ido adaptándose en fechas sucesivas en función de la carga de enfermedad y de los datos de efectividad observacional, consolidando el uso de las vacunas MenB como herramienta de prevención directa en lactantes y adolescentes en distintos contextos epidemiológicos.

En España, Bexsero se autorizó en 2013 y comenzó a comercializarse en 2015 como vacuna frente a la EMI por serogrupo B a partir de los 2 meses de edad. Las indicaciones de financiación de la vacuna fueron establecidas por el Ministerio de Sanidad en abril de 2014, modificadas primero en enero de 2015 y luego en julio de 2018. Tras varios años de disponibilidad en el ámbito privado, en 2019, desoyendo los acuerdos tomados a nivel nacional, dos comunidades autónomas iniciaron la vacunación sistemática con 4CMenB en lactantes con pautas 2+1: Castilla y León (inicio en junio de 2019) y Canarias (comenzó en octubre de 2019). Entre 2021 y 2022 se sumaron Andalucía, Cataluña y Galicia. La Ponencia del Ministerio de Sanidad  y el Consejo Interterritorial del SNS aprobó en diciembre de 2022 su inclusión en el calendario común de vacunación infantil 2023‑2024, con pauta 2+1 (2, 4 y 12 meses) financiada en todas las comunidades autónomas, con la recomendación, además, para grupos de riesgo específicos (asplenia o disfunción esplénica grave, deficiencias de complemento, tratamiento con inhibidores del complemento, receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos, antecedentes de EMI y personal de laboratorio expuesto), en los que se indica recibir una dosis de MenB  al año de terminar la inmunización primaria y luego cada 5 años (con cualquiera de las 2 vacunas, que al  no ser intercambiables, estas dosis de refuerzo, se administrarán con la misma vacuna que se hizo la inmunización primaria), y en caso de brote de EMI por serogrupo B los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación (tabla 30.6). Además de recomendar la inclusión en calendario sistemático de 4CMenB a los 2, 4 y 12 meses. Desde 2023 todas las CC. AA. la tienen incluida en su calendario financiado.

La Xunta de Galicia ha publicado un programa de vacunación frente al MenB en el marco de prevención de ITS, incluyendo gonorrea, en colectivos seleccionados de mayor riesgo en la línea de indicaciones en calendarios con 4CMenB de varios países y regiones que han incorporado explícitamente el posible beneficio frente a gonorrea en sus análisis de valor, aunque la indicación regulatoria sigue siendo la prevención de la EMI. El JCVI del Reino Unido ha emitido recomendaciones específicas para usar 4CMenB en personas con alto riesgo de gonorrea (p. ej., determinados HSH, usuarios de PrEP por VIH, contextos de alta incidencia).

5.8.2. Vacuna biantigénica (Trumenba)

En Norteamérica, Trumenba fue aprobada por la FDA de EE. UU. en octubre de 2014 para sujetos de 10‑25 años y el ACIP la incluyó en 2015 como una de las dos vacunas MenB disponibles para: a) personas de 10 años o más con condiciones de riesgo elevado, y b) adolescentes y adultos jóvenes de 16‑23 años en el marco de decisiones clínicas compartidas, sin preferencia formal frente a 4CMenB. En Canadá, MenB‑fHbp está autorizada desde 2014‑2015 y el NACI la recomienda, junto con 4CMenB, para personas con alto riesgo de EMI (asplenia, déficit de complemento, tratamiento con inhibidores del complemento o exposición ocupacional) y para campañas de control de brotes, dejando a las provincias la decisión de incluirla en programas financiados para adolescentes o estudiantes universitarios.

En la Unión Europea, la EMA autorizó Trumenba en mayo de 2017 para la prevención de la EMI por MenB en personas de 10 o más años de edad, basándose en su inmunogenicidad frente a un amplio panel de cepas que expresan fHbp de las subfamilias A y B. A partir de esta autorización centralizada, los países europeos han ido definiendo indicaciones propias: en Italia, Trumenba está disponible desde 2018 para adolescentes y adultos jóvenes, utilizándose sobre todo en programas regionales de vacunación del adolescente y en situaciones de brote, habitualmente con pauta de 2 dosis en población sana y de 3 dosis en grupos de riesgo. En Austria y Alemania, las comisiones nacionales recomiendan MenB‑fHbp de forma preferente o alternativa a 4CMenB en personas con condiciones de alto riesgo (asplenia, déficit de complemento, tratamiento con eculizumab o exposición ocupacional) y para el control de brotes, sin un programa sistemático nacional en población sana; Francia mantiene una recomendación similar para grupos de riesgo, con disponibilidad del preparado pero sin financiación generalizada para adolescentes sanos.

En el Reino Unido, Trumenba está autorizado, pero su uso se reserva fundamentalmente para indicaciones individuales y al control de brotes, ya que el JCVI optó en 2014 por priorizar un programa sistemático infantil con 4CMenB y, hasta la fecha, no ha recomendado la inclusión de MenB‑fHbp en el calendario rutinario del NHS. Sin embargo, tanto el JCVI como las autoridades de salud pública contemplan MenB‑fHbp como opción en adolescentes y adultos jóvenes con alto riesgo de EMI o implicados en brotes universitarios, siguiendo esquemas de 2 o 3 dosis según el nivel de riesgo.

En Australia, dispone de autorización para su uso en adolescentes y adultos jóvenes y se utiliza sobre todo en programas estatales dirigidos a grupos de riesgo o en respuestas a brotes, como complemento a 4CMenB. Australia Meridional, por ejemplo, ha incluido MenB‑fHbp como alternativa a 4CMenB en su programa de vacunación de adolescentes desde 2019, con pauta de 2 dosis en adolescentes sanos y de 3 dosis en quienes presentan factores de riesgo, mientras que otros estados australianos han recurrido a MenB-fHbp en campañas puntuales en campus universitarios o en colectivos con exposición elevada a MenB.

Respecto a MenB‑fHbp, su presencia en calendarios es más limitada y se centra en la prevención de EMI por MenB en adolescentes y grupos de riesgo, con posibilidad de elección entre 4CMenB o MenB‑fHbp según disponibilidad, acuerdos de compra o preferencia de esquema. En Estados Unidos y otros países donde Trumenba está autorizada, las recomendaciones de vacunación MenB en adolescentes (habitualmente bajo decisión clínica compartida entre los 10-16‑23 años) permiten el uso de cualquiera de las dos vacunas MenB, pero los documentos que abordan específicamente la prevención de gonorrea en grupos de alto riesgo se orientan hoy de forma preferente hacia programas con 4CMenB, quedando MenB-fHbp como alternativa válida para la prevención de EMI por MenB, pero sin un papel prioritario ni explícito en estrategias dirigidas contra N. gonorrhoeae.

En España, Trumenba se autorizó en 2017 para la prevención de la EMI por MenB en personas de 10 o más años y está disponible en oficinas de farmacia desde 2018, sin formar parte todavía del calendario sistemático financiado. Las recomendaciones nacionales del Ministerio de Sanidad y del CAV‑AEP la contemplan como alternativa a 4CMenB en adolescentes y adultos con condiciones de alto riesgo (asplenia anatómica o funcional, déficits de complemento, tratamiento con inhibidores del complemento, trasplante de progenitores hematopoyéticos, antecedentes de EMI o exposición ocupacional en laboratorios; también el CAV-AEP incluye el VIH), pudiendo emplearse con pauta de 2 dosis (0 y 6 meses) en personas sanas de 10‑25 años y de 3 dosis (0, 1‑2 y 6 meses) en grupos de riesgo al año de terminar la inmunización primaria y luego cada 5 años, siempre respetando la no intercambiabilidad entre vacunas MenB y en caso de brote de EMI por serogrupo B los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación (tabla 30.6).

5.8.3 Aspectos favorables para la inclusión de vacunas meningocócicas de serogrupo B en España

El CAV-AEP considera que la vacunación sistemática con 4CMenB, única vacuna disponible actualmente para uso en lactantes desde los 2 meses de edad, está justificada, entre otros, por los siguientes motivos:

  • MenB sigue siendo, con diferencia, el principal serogrupo productor de EMI en la infancia, en especial en los menores de 1 año
  • Los datos publicados sobre la EV en Reino Unido, Italia y Australia tras la introducción de la vacuna en un programa de vacunación sistemática, tras su uso en brotes en Canadá y EE. UU., así como los datos de estudios de casos y controles llevados a cabo en Portugal y España, confirman el importante impacto en la reducción de la incidencia de EMI por MenB en las cohortes vacunadas
  • El perfil de seguridad de 4CMenB en el mundo real se correspondió con los datos de los ensayos clínicos previos a su autorización. No ha aparecido ninguna señal de alerta en cuanto a seguridad tras su uso sistemático
  • Hay estudios que muestran cierto impacto de la vacunación frente al MenB sobre la EMI por otros serogrupos meningocócicos, especialmente W, así como de posible protección cruzada frente al gonococo
  • Acabar con la inequidad entre niños nacidos en CC. AA. donde la vacuna está incluida en calendario sistemático y niños de otras comunidades en las que no lo está, y en estas últimas, entre familias que pueden permitirse económicamente comprar la vacuna y aquellas que no
  • España, con sus tradicionales altas coberturas vacunales, se antoja un escenario perfecto para corroborar el impacto en la prevención de EMI por MenB mediante el uso sistemático de vacunas

5.8.4 Justificación de la vacunación sistemática frente a MenB en adolescentes

La recomendación de edad para su administración se establece a los 12 años de edad, teniendo las siguientes ventajas:

  • MenB sigue siendo, con diferencia, el principal serogrupo productor de EMI en la infancia y adolescencia
  • La protección del adolescente frente a la EMI debería incluir la vacunación frente a todos los serogrupos inmunoprevenibles
  • Proporciona una oportunidad de unificar y potenciar el mensaje de prevención frente a la EMI causada por los meningococos circulantes al llevarse a cabo la recomendación de vacunación frente a todos los serogrupos
  • No ha aparecido ninguna señal de alerta en cuanto a seguridad tras su uso sistemático
  • A esta edad suele haber una visita establecida en los programas de atención al niño y adolescente, por lo que no se generaría una nueva citación específica
  • Coincide con la coadministración recomendada a esa edad de las vacunas frente al VPH y MenACWY
  • Dentro de la etapa de la adolescencia, se protegería desde la edad más temprana
  • Con los datos de protección tras la vacunación de hasta 7,5 años, se protegería durante toda la adolescencia, al menos, hasta los 20 años
  • Minimizaría la disminución de la protección en adolescentes o adultos jóvenes vacunados en la infancia
  • Hay estudios que muestran cierto impacto de la vacunación frente al MenB sobre la EMI por otros serogrupos meningocócicos, especialmente W, así como de posible protección cruzada frente al gonococo en un entorno de aumento de casos de infección de transmisión sexual en jóvenes
  • Contribuiría a reducir el riesgo de brotes de EMI por MenB en entornos de alta convivencia entre jóvenes (institutos, campus universitarios, cuarteles), al asociarse a menos casos y menor frecuencia de brotes
  • Mitigaría el importante impacto en calidad de vida de los supervivientes de EMI en la adolescencia, reduciendo el número de casos con secuelas neurológicas, físicas y psicológicas, lo que tiene repercusiones a largo plazo en salud mental, integración social y productividad, aspecto destacado en los estudios cualitativos en adolescentes y jóvenes adultos que han padecido la enfermedad

5.9. Recomendaciones del CAV-AEP

A la vista de la epidemiología actual de la EMI por serogrupo B en nuestro país y con la intención de proteger a la población más vulnerable (menores de 2 años), el CAV-AEP recomienda la vacunación sistemática de los lactantes a los 2 meses de edad con una pauta 2+1 y como se explica posteriormente también en los adolescentes. Para el resto de las edades el CAV-AEP aboga también por su uso, pero haciendo una recomendación de tipo individual, con la idea de ampliar la protección personal contra la EMI.

Coadministración de la vacuna 4CMenB (Bexsero) con otras vacunas

  • Es recomendable la coadministración de 4CMenB con todas las vacunas de los calendarios vacunales infantiles
  • No obstante, si no se desea coadministrarla (por parte de la familia o del profesional) se puede separar por el tiempo que se desee (no es deseable más de 1 o 2 semanas), pero tardaremos más en iniciar la protección

El CAV-AEP recomienda:

  1. Administrar la vacuna 4CMenB a los lactantes con la pauta de primovacunación iniciada a los 2 meses de edad y continuada a los 4 y a los 12 meses de edad
  2. Consensuar con los padres, tras aportar la información necesaria, la actitud respecto a la coadministración con las demás vacunas, que es lo ideal, pero también se pueden separar por el tiempo que se desee, aunque se tardará más en conseguir la protección
  3. La dosis de refuerzo, en el caso de los primovacunados en el primer año de vida, se administrará entre los 12 y los 15 meses de edad, con preferencia a los 12 meses junto al resto de vacunas del calendario
  4. En el resto de edades como protección individual, la prevención de EMI por serogrupo B puede realizarse con cualquiera de las dos vacunas disponibles: 4CMenB y MenB-fHbp, siempre respetando la edad mínima de administración (MenB-fHbp a partir de los 10 años de edad). El CAV-AEP no establece actualmente ninguna preferencia entre ambos preparados
  5. Para grupos de riesgo se recomienda cualquiera de las 2 vacunas (el único límite es la edad mínima de aplicación) en las mismas condiciones que el Ministerio de Sanidad, añadiendo la indicación de personas con infección por VIH
  6. En noviembre de 2022 la Ponencia del Ministerio de Sanidad publicó nuevas recomendaciones de vacunación en grupos de riesgo considerando que todos los que ya se habían señalado anteriormente (excepto los menores de 2 años de edad y el antecedente de EMI) deberían recibir una dosis de MenB (con cualquiera de las 2 vacunas, pero como no son intercambiables estas dosis de refuerzo se administrarán con la misma vacuna que se hizo la inmunización primaria) al año de terminar la inmunización primaria y luego cada 5 años y en caso de brote de EMI por serogrupo B los pacientes con factores de riesgo deben recibir una dosis de refuerzo si ha transcurrido, al menos, un año desde la finalización de la serie primaria de la vacunación (tabla 30.6). Además de recomendar la inclusión en calendario sistemático de 4CMenB a los 2, 4 y 12 meses
  7. En el calendario 2025 la AEP incorpora una ampliación para la protección directa de los adolescentes frente a EMI por MenB (y continua en el de 2026) con la recomendación de la vacunación sistemática a los 12 años de edad con pauta de dos dosis con cualquiera de las dos vacunas en aquellos que no hayan sido vacunados frente a MenB con anterioridad, y con una dosis de refuerzo de 4CMenB (las vacunas antimeningocócicas no son intercambiables) a aquellos que han sido vacunados en años anteriores independientemente de la edad en la que se realizó la vacunación. La aplicación práctica de esta medida se realizaría así (tabla 30.7 y figura 30.3):
  •     Adolescentes no vacunados previamente frente al meningococo B: pauta completa de 2 dosis con cualquiera de las 2 vacunas a los 12 años, respetando los intervalos mínimos entre dosis indicados en sus fichas técnicas de las vacunas (un mes para 4CMenB, 6 meses para MenB-fHbp). La edad mínima de administración de MenB-fHbp son los 10 años de edad. En el resto de la adolescencia, la recomendación es de tipo individual
  •     Adolescentes que han recibido durante la infancia una pauta completa o incompleta con la vacuna frente al meningococo B tetracomponente (4CMenB):
    •          Si la pauta de vacunación fue completa y correcta (en cuanto a edad mínima e intervalos entre dosis) y se administró antes de los 10 años de edad, se recomienda una dosis a los 12 años de 4CMenB (las vacunas MenB no son intercambiables), independientemente de la edad de inicio de la misma. Si la última dosis de la pauta se administró a partir de los 10 años, no es necesario administrar la dosis de los 12 años. Para adolescentes mayores de 12 años, la recomendación es de tipo individual
    •          Si la pauta de vacunación no fue completa ni correcta, se recomienda administrar dos dosis de cualquiera de las 2 vacunas para conseguir mayor inmunogenicidad, con los intervalos mínimos entre dosis indicados en la ficha técnica de las vacunas (un mes para 4CMenB, 6 meses para MenB-fHbp). La edad mínima de administración de MenB-fHbp son los 10 años de edad. Las vacunas frente al meningococo B no son intercambiables para esta nueva pauta. Si la última dosis de la nueva pauta se administra a partir de los 10 años, no es necesario administrar la dosis de los 12 años. Para adolescentes mayores de 12 años, la recomendación es de tipo individual

Tabla 30.7. Pauta y edad de vacunación frente a N. meningitidis del serogrupo B según recomendaciones del CAV AEP, en función del antecedente de vacunación.

Situación vacunal del adolescente Pauta a administrar Intervalos mínimos entre dosis Edad de vacunación

No vacunado previamente frente al MenB

Con 12 años de edad

Pauta completa: 
2 dosis de cualquiera de las dos vacunas (4CMenB o MenB-fHbp)

4CMenB: 1 mes entre dosis

MenB-fHbp: 
6 meses entre dosis

Vacunación sistemática a los 12 años para todos los no vacunados

Mayor de 12 años de edad

Pauta completa: 
2 dosis de cualquiera de las dos vacunas (4CMenB o MenB-fHbp)

4CMenB: 
1 mes entre dosis

MenB-fHbp: 
6 meses entre dosis

Recomendación de tipo individual a partir de los 12 años
Vacunado previamente con 4CMenB en la infancia con pauta completa y correcta

Última dosis recibida antes de los 10 años

1 dosis de refuerzo de 4CMenB* No aplica (dosis única)

Se recomienda refuerzo a los 12 años porque la inmunidad va disminuyendo con el tiempo

Última dosis recibida a partir de los 10 años

No administrar nueva dosis

No precisa dosis a los 12 años porque se considera que mantiene protección suficiente en la adolescencia temprana

Vacunado previamente con 4CMenB en la infancia con pauta incompleta o incorrecta (independientemente de la edad de la última dosis)

Completar pauta: 2 dosis de cualquiera de las dos vacunas (4CMenB o MenB-fHbp)

4CMenB: 
1 mes entre dosis

MenB-fHbp: 
6 meses entre dosis

Vacunación sistemática a los 12 años

Se trata como no correctamente vacunado; se completa una nueva pauta de 2 dosis

*No se deben intercambiar 4CMenB y MenB fHbp en una misma pauta. Si el adolescente recibió 4CMenB en la infancia, el refuerzo debe ser con 4CMenB

Figura 30.3. Resumen de la recomendación de vacunación frente al MenB en adolescentes del CAV-AEP.

6. Futuras vacunas antimeningocócicas combinadas pentavalentes

La búsqueda, investigación y desarrollo clínico de nuevas vacunas combinadas frente a los meningococos está determinada por el beneficio de que una formulación pentavalente incluyendo protección integral contra los cinco principales serogrupos causantes de enfermedades con un esquema simplificado, supondrá mejor adherencia y menores oportunidades perdidas de vacunación contra EMI en adolescentes y adultos jóvenes.

6.1. Combinadas MenABCWY

6.1.1 VACUNA MenACWY-TT/MenB-fHbp (PENBRAYA)

La vacuna pentavalente MenACWY-TT/MenB-fHbp frente a meningococos de los serogrupos A, B, C, W e Y desarrollada por Pfizer se denomina Penbraya (nombre comercial). Es la primera vacuna aprobada que combina protección frente a los cinco serogrupos principales responsables de enfermedad meningocócica invasiva a nivel mundial.

MenACWY-TT/MenB-fHbp combina dos componentes: una vacuna conjugada con toxoide tetánico tetravalente frente a los serogrupos A, C, W e Y (MenACWY-TT) y una vacuna recombinante frente al serogrupo B basada en la proteína de unión al factor H (MenB-fHbp). Se administra en dos dosis intramusculares separadas por 6 meses en personas de 10 a 25 años.

Está indicada para la prevención de EMI causada por Neisseria meningitidis de los serogrupos A, B, C, W e Y en personas de 10 a 25 años. Según el Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP), puede utilizarse cuando estén indicadas simultáneamente las vacunas MenACWY y MenB, tanto en adolescentes sanos (16–23 años, bajo decisión clínica compartida) como en personas ≥10 años con alto riesgo (deficiencias de complemento, uso de inhibidores de complemento, asplenia funcional o anatómica).

Penbraya fue aprobada por la FDA en octubre de 2023 para su uso en EE. UU. en personas de 10 a 25 años. En Europa, fue la primera vacuna pentavalente en recibir la aprobación de la EMA en noviembre de 2024, pero Pfizer solicitó su retirada del mercado europeo en enero de 2025 por motivos comerciales, antes de su distribución masiva. No existen datos de autorización a nivel mundial, fuera de EE. UU., hasta la fecha.

Los ensayos clínicos fase 2 y 3 han demostrado que la vacuna induce respuestas inmunes no inferiores frente a los cinco serogrupos en comparación con la administración separada de MenACWY y MenB-fHbp, tanto en individuos naïve como previamente vacunados con MenACWY. La persistencia de anticuerpos protectores se mantiene al menos 48 meses tras la vacunación.

El perfil de seguridad es similar al de las vacunas meningocócicas individuales, con efectos adversos leves y transitorios (dolor en el sitio de inyección, fiebre, cefalea). No se han identificado señales de seguridad graves en los estudios clínicos.

Hasta el momento, no existen datos publicados de experiencia en vida real, ya que la vacuna ha sido recientemente aprobada y su uso es incipiente, aunque representa una innovación relevante al poder simplificar el calendario vacunal, ampliar la protección frente a los principales serogrupos meningocócicos en adolescentes y adultos jóvenes, mejora de la cobertura con la consecuente reducción de la carga de la enfermedad meningocócica en adolescentes y adultos jóvenes y sería rentable como sustitución de la vacunación simultánea contra MenACWY y MenB.

Desde el punto de vista económico, los modelos de coste-efectividad indican que Penbraya resultaría eficiente cuando sustituya, en la misma visita, la administración concomitante de MenACWY y MenB en adolescentes que ya tienen indicación para ambas vacunas, mientras que su uso en lugar de MenACWY en situaciones sin indicación de MenB no sería coste-efectivo.

En términos de cobertura, la combinación en una sola vacuna de los componentes MenACWY y MenB simplifica el calendario y puede mejorar la adherencia en adolescentes y adultos jóvenes, favoreciendo especialmente el aumento de la vacunación frente al serogrupo B, tradicionalmente con coberturas más bajas que MenACWY, y reduciendo oportunidades perdidas de vacunación frente a los cinco serogrupos principales.

Desde la perspectiva epidemiológica, Penbraya tiene el potencial de disminuir la incidencia global de EMI al ofrecer una protección integral frente a los serogrupos A, B, C, W e Y en grupos de edad con indicación y en grupos con mayor riesgo, si bien la experiencia de vida real aún es limitada y la expectativa de impacto se apoya en los datos de inmunogenicidad y seguridad de los ensayos clínicos, que muestran respuestas de anticuerpos robustas y un perfil de seguridad comparable al de la administración separada de MenACWY y MenB.

6.1.2. VACUNA MenACWY-CRM/MenB-4C (PENMENVY)

La vacuna pentavalente frente a meningococos de los serogrupos A, B, C, W e Y desarrollada por GlaxoSmithKline (GSK) se denomina MenACWY-CRM/MenB-4C (nombre comercial: Penmenvy), está autorizada en EE. UU. para adolescentes y adultos jóvenes, con inmunogenicidad y seguridad demostradas en ensayos clínicos, pero sin experiencia en vida real publicada hasta la fecha.

Su composición integra los antígenos de la vacuna conjugada tetravalente MenACWY-CRM (Menveo), basada en polisacáridos capsulares conjugados a CRM197, y los componentes proteicos de la vacuna 4CMenB (Bexsero), que incluye proteínas recombinantes (NHBA, NadA, fHbp) y vesículas de membrana externa de Neisseria meningitidis serogrupo B.

La indicación aprobada es la prevención de enfermedad meningocócica invasiva causada por los cinco serogrupos en personas de 10 a 25 años. La FDA autorizó Penmenvy en EEUU en febrero de 2025 para esta indicación y el ACIP recomienda su uso cuando estén indicadas simultáneamente MenACWY y MenB, tanto en adolescentes sanos (16-23 años, bajo decisión clínica compartida) como en personas ≥10 años con alto riesgo (deficiencias de complemento, uso de inhibidores de complemento, asplenia funcional o anatómica). Penmenvy no ha sido autorizada por la EMA. De hecho, GSK ha comunicado su decisión de no presentar esta versión específica de la vacuna (que requiere reconstitución) para su evaluación ante la EMA. El motivo estratégico es que la compañía está priorizando el desarrollo de una vacuna pentavalente de segunda generación (actualmente en ensayos clínicos) con modificación de los componentes, que se espera sea más sencilla de administrar y esté orientada a un rango de edad más amplio, incluyendo al lactante.

Los datos de inmunogenicidad de los ensayos fase 2 y 3 muestran que la vacuna induce respuestas robustas de anticuerpos bactericidas frente a los cinco serogrupos, con no inferioridad respecto a la administración separada de MenACWY-CRM y 4CMenB, tanto en individuos naïve como previamente vacunados. La persistencia de anticuerpos protectores se mantiene al menos 24-48 meses tras la vacunación.

El perfil de seguridad es aceptable y similar al de las vacunas individuales, con reacciones locales leves (dolor en el sitio de inyección) y eventos sistémicos transitorios (cansancio, cefalea), sin señales graves identificadas. No existen datos publicados de experiencia en vida real, ya que la vacuna ha sido recientemente aprobada.

6.1.3. VACUNA MenACWY-CRM/MenB-7C

GSK está investigando una vacuna pentavalente de segunda generación, identificada en su pipeline como GSK4023393 (o MenABCWY, 2nd Gen). Esta vacuna no es simplemente una combinación de las actuales, sino que busca ampliar la cobertura de protección frente al serogrupo B con más componentes frente al MenB. A diferencia de la primera generación (basada en los 4 componentes de Bexsero), la investigación de segunda generación se centra en ampliar la cobertura de cepas de MenB. Aunque GSK mantiene los detalles exactos de la formulación bajo reserva comercial en esta fase, la estrategia de "segunda generación" podría incluir:

  • Múltiples variantes de fHbp: Añadir más variantes de la proteína de unión al factor H (fHbp) para cubrir familias de cepas que Bexsero no alcanza de forma óptima.
  • Antígenos optimizados: Uso de proteínas recombinantes mejoradas o nuevas plataformas de conjugación para inducir una respuesta bactericida más robusta y duradera.

El objetivo prioritario es que esta fórmula sea lo suficientemente estable e inmunogénica para integrarse en el calendario infantil desde los primeros meses de vida, donde la carga de enfermedad por MenB es mayor.

Se encuentra actualmente en Fase II de desarrollo clínico. Destacando dos estudios principales:

  • NCT05082285: un estudio en lactantes sanos (bebés), un grupo de edad para el cual la primera generación (Penmenvy) aún no está autorizada
  • NCT04886154: en adolescentes y adultos, para comparar su inmunogenicidad frente a la primera generación y las vacunas por separado

6.1.4. VACUNA MenPENTA

La vacuna pentavalente frente a los meningococos de Sanofi, conocida en el ámbito de investigación como MenPenta (MenABCYW), representa otro avance en la inmunización pediátrica y adolescente. La propuesta de vacuna candidadta de  Sanofi se encuentra actualmente en fases activas de desarrollo clínico.

Su composición busca cubrir los cinco serogrupos principales en una combinación compleja que se basa en la tecnología de MenQuadfi (MenACWY-TT), la vacuna tetravalente ya comercializada de Sanofi que utiliza polisacáridos capsulares de los serogrupos A, C, W e Y conjugados individualmente con la proteína transportadora de toxoide tetánico (TT) con un componente B, de diseño propio que incluye proteínas recombinantes, factor H binding protein (fHbp) de las subfamilias A y B, y la proteína NadA con vesículas de membrana externa (OMV) de cara a potenciar la respuesta inmunogénica, similar a la tecnología utilizada en otras vacunas de MenB. Se investiga como una suspensión inyectable, preferiblemente en jeringa precargada para facilitar la práctica asistencial, evitando la necesidad de reconstituir varios componentes manualmente.

Actualmente, el programa de desarrollo de Sanofi se ha ido completando en una la fase inicial en adultos y adolescentes, y, ahora, se centra en ampliar la seguridad e inmunogenicidad desde adultos hacia las poblaciones más vulnerables (lactantes y niños). Un estudio en fase I-II, multi-etapa, parcialmente ciego y aleatorizado, es el primer estudio del programa MenPenta dirigido específicamente a la población pediátrica menor de 10 años, incluyendo lactantes, niños pequeños y niños de 2 a 9 años con el objetivo de evaluar la seguridad y la respuesta inmune de dos formulaciones de la vacuna, comparándolas con vacunas ya autorizadas (como MenQuadfi para ACWY y Bexsero o Trumenba para el serogrupo B).

6.2. Combinadas MenACWYX

La incorporación del serogrupo X en las vacunas pentavalentes es el pilar de la estrategia de la OMS para eliminar las epidemias de meningitis. Estas futuras vacunas frente a meningococos de los serogrupos A, X, C, W e Y (AXCWY) están en investigación clínica avanzada y representan una innovación relevante para la prevención de la EMI, especialmente en la región del cinturón africano de la meningitis, donde el serogrupo X causa brotes periódicos y se espera que para finales de 2026, la mayoría de los países del cinturón africano hayan llevado a cabo una transición de la vacuna MenA a la MenACWYX.

6.2.1. VACUNA NmCV-5 (MENFIVE)

Desarrollada por el Serum Institute of India y PATH, con la colaboración económica del gobierno del Reino Unido, esta vacuna pentavalente está diseñada para controlar las epidemias de meningitis, incluyendo el serogrupo X. Es la principal candidata para sustituir a MenAfriVac (componente único frente al MenA) y a las costosas vacunas conjugadas tetravalentes, proporcionando una cobertura total frente a los serogrupos que causan epidemias en África a un precio asequible (aproximadamente, $3 USD por dosis).

Está indicada para la inmunización activa de niños y adultos (1-85 años), con especial énfasis en la prevención de brotes en África y en viajeros a zonas endémicas.

Es una vacuna conjugada liofilizada que contiene serogrupos: A, C, W, Y y X, combinadas con proteínas transportadoras. Los serogrupos A y X están conjugados a Toxoide Tetánico (TT), mientras que C, W e Y están conjugados a CRM197. La dosis recomendada es una única dosis intramuscular en la mayoría de los estudios.

NmCV-5 recibió la precalificación de la OMS en julio de 2023 para personas de 1 año en adelante (85 años), que se extendió a lactantes de 9 meses en 2024, y está recomendada por el SAGE para su uso rutinario en el Cinturón de la Meningitis. y autorizada en varios países africanos. No está autorizada en EE. UU. ni Europa, pero existen ensayos clínicos registrados en fase 3 y 2/3 en adultos y niños.

Los ensayos fase 3 en Mali, Gambia e India demuestran una inmunogenicidad no inferior frente a MenACWY-D para los serogrupos compartidos y superior para serogrupo X, con tasas de seroconversión >95 % para X y respuestas robustas para A, C, W e Y. La eficacia clínica se infiere por la magnitud de la respuesta de anticuerpos bactericidas.

El perfil de seguridad es favorable, con efectos adversos leves y transitorios similares a otras vacunas conjugadas y en la administración concomitante con las vacunas de sarampión/rubeola y fiebre amarilla. No se han identificado señales graves de seguridad.

La experiencia es incipiente, limitada a la introducción de la vacuna en programas de inmunización en África, con datos preliminares de seguridad y cobertura, pero sin publicaciones de impacto poblacional aún.

6.2.2. VACUNA EuNMCV-5 (MENFIVE)

EuNMCV-5, es otra vacuna candidata de las plataformas de las vacunas ACWYX de bajo coste. Está siendo desarrollada por EuBiologics Co., Ltd., una empresa biofarmacéutica surcoreana, con sede en Seúl y plantas de producción en Chuncheon. Que se especializa en lo que se denomina "mercados públicos globales" con un modelo de negocio que se centra en el desarrollo y suministro de vacunas de alta calidad a precios asequibles para países de índice de desarrollo humano bajo y medio. Actualmente son el mayor proveedor mundial de la vacuna oral contra el cólera (OCV) para la OMS y Gavi, habiendo suministrado más de 50 millones de dosis para frenar brotes en zonas de crisis. En el caso de Gavi, reciben financiación directa para proyectos de "bajo coste", como es el caso de esta vacuna pentavalente.

Está diseñanda como vacuna frente a todos los serogrupos (A, C, W, Y y X) conjugados a la proteína CRM197.

El desarrollo clínico está en fase 1-2, con un estudio aleatorizado y ciego para evaluar seguridad e inmunogenicidad en adultos sanos (19-55 años).

El objetivo es la prevención de la enfermedad meningocócica invasora en países de IDH bajo y medio, buscando ser una alternativa en la cadena de suministro global de la Alianza para las Vacunas (Gavi).
 

7. Manejo de casos sospechosos y contactos de casos de enfermedad meningocócica

Ante un caso de sospecha de enfermedad meningocócica, el diagnóstico temprano, la rapidez de instauración de tratamiento antibiótico y la derivación al hospital de referencia son de vital importancia. También es prioritaria la comunicación de dicha sospecha a los servicios de Salud Pública correspondientes.

Los contactos del caso índice (tabla 30.8) tienen un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad respecto a otros miembros de la población, fundamentalmente en los primeros 7-10 días tras la aparición del caso.

Por este motivo, se recomienda la administración de quimioprofilaxis (tabla 30.9) a los contactos lo antes posible tras el diagnóstico del caso, si es posible, en las primeras 24 horas, siendo dudosa su utilidad después de 10 días.

El propio enfermo debe recibir quimioprofilaxis antes de salir del hospital, salvo en el caso de haber sido tratado con ceftriaxona o cefotaxima, que erradican el estado de portador faríngeo de meningococo. Esta erradicación no se consigue con otros regímenes terapéuticos, por lo que el paciente tratado y curado puede seguir siendo un foco de contagio.

El factor de riesgo para desarrollar una infección sistémica no es en sí el estado de portador, sino la adquisición reciente de dicho estado.

La quimioprofilaxis debe ser la medida que se tome primero y la decisión de ofrecer la vacuna debería plantearse cuando los resultados del serogrupo estén disponibles (tabla 30.10). El uso de vacunas en la profilaxis posexposición en caso de brote está claro, pero no tanto su empleo en contactos cercanos tras la aparición de un único caso de EMI, por lo que se hará siguiendo las recomendaciones de Salud Pública, de acuerdo a los protocolos locales de vigilancia epidemiológica establecidos a tal efecto.

Tabla 30.8. Indicación de quimioprofilaxis antimeningocócica en contactos.

Personas que deben recibir quimioprofilaxis antimeningocócica

1. Todas las personas que convivan con el caso índice

2. Todas las personas que hayan pernoctado en la misma habitación del caso los 10 días anteriores a la hospitalización

3. Personal sanitario y personas que hayan tenido contacto directo y sin protección (mascarilla) con las secreciones nasofaríngeas del enfermo (maniobras de reanimación, intubación traqueal, etc.)

4. En guarderías y centros de preescolar (hasta 5 años de edad):

-- - Todos los niños y personal del aula
  - Si varias aulas del mismo centro tuviesen actividades en común, se valorará considerar contactos a todos, especialmente en las guarderías. En principio, no se considerarán contactos los compañeros de autobús, recreos o actividades limitadas en el tiempo
  - Si aparece otro caso en otra aula se considerará como contactos a todos los niños y personal de la guardería o preescolar

5. En centros de estudio (primaria, secundaria, bachillerato, etc.):

  - Solo si aparece más de un caso en la misma aula se considerará como contactos a todos los alumnos de la misma
  - Si aparecen 2 casos en el mismo centro, todos los alumnos de las aulas de donde proceden los casos
  - Si aparecen 3 o más casos en el plazo de un mes en, al menos, 2 aulas, se considerarán como contactos a todos los alumnos y al personal del centro
  - En los internados se considerará como contactos a los vecinos de cama del caso

6. Se valorarán además contactos derivados de actividades sociales, recreativas y deportivas

 
 
Tabla 30.9. Pautas de quimioprofilaxis antimeningocócica.
 

Antibiótico

Indicaciones y pauta de administración

Rifampicina

La rifampicina es el único antibiótico que presenta como indicación, en su ficha técnica, la prevención de casos secundarios de enfermedad meningocócica

Recomendada en cualquier grupo de edad

  • Niños mayores de 1 mes y adultos: 10 mg/kg, hasta un máximo de 600 mg cada 12 horas, durante 2 días, vía oral
  • Niños menores de 1 mes: 5 mg/kg cada 12 horas, durante 2 días, vía oral. (Las dosis estimadas de acuerdo a la media del peso son: 0 a 2 meses 20 mg; 3 a 11 meses 40 mg)

No se recomienda el uso de la rifampicina durante el embarazo. Está contraindicada en las personas con insuficiencia hepática grave e interfiere con los anticonceptivos orales (disminuye su eficacia)

Ciprofloxacino

Recomendado como alternativa en adultos

  • Adultos: 500 mg en 1 dosis, vía oral

No se recomienda su uso durante el embarazo, en menores de 18 años o en personas con hipersensibilidad a las quinolonas

Puede utilizarse como primera elección en colectivos de adultos en los que se prevea dificultades de administración y seguimiento. No interfiere con los anticonceptivos orales

Ceftriaxona

Puede usarse en el embarazo y la lactancia. Puede ser la primera opción en colectivos pediátricos en los que se prevean dificultades de administración o seguimiento

  • Adultos: 250 mg en dosis única intramuscular
  • Niños menores de 15 años: 125 mg en dosis única intramuscular

Está contraindicada en personas con hipersensibilidad al medicamento u otras cefalosporinas

 

Tabla 30.10. Indicaciones de vacunación antimeningocócica posexposición en situación de brote epidémico.

Vacunación
de los
contactos en caso de brote declarado*

La vacunación debe administrarse tan pronto como se tenga la confirmación del serogrupo del caso índice, siendo dudosa su utilidad transcurridas 4 semanas tras el comienzo de la enfermedad

- Caso índice serogrupo C:

  • Contacto no vacunado correctamente, iniciar/completar pauta de vacunación, según edad, con vacuna MenACWY dado el incremento de casos por serogrupos W e Y
  • Contacto vacunado correctamente, pero última dosis recibida hace más de un año, administrar una dosis de recuerdo con MenACWY

- Caso índice serogrupos A, W e Y:

  • Contacto no vacunado correctamente de 2-12 meses vacunar con 2 dosis de vacuna conjugada tetravalente, con intervalo de 2 meses (fuera de ficha técnica de la EMA para Menveo, pero no para Nimenrix, que se puede aplicar desde las 6 semanas de edad) y una dosis de refuerzo a partir de los 12 meses de edad.
  • Contacto vacunado correctamente entre 2 y 12 meses, pero última dosis recibida hace más de un año, administrar 1 dosis de recuerdo
  • Contacto no vacunado correctamente ≥12 meses vacunar con 1 dosis de vacuna conjugada tetravalente
  • Contacto vacunado correctamente en ≥12 meses, pero última dosis recibida hace más de un año, administrar 1 dosis de recuerdo

- Caso índice serogrupo B:

  • Contacto no vacunado correctamente, iniciar/completar pauta de vacunación, según edad, con vacuna MenB
  • Contacto vacunado correctamente, pero última dosis recibida hace más de un año, administrar 1 dosis de recuerdo

Vacunación
del
caso índice

Se procederá a su vacunación en el momento del alta hospitalaria

- Serogrupo C confirmado:

  • No vacunado correctamente, iniciar/completar pauta de vacunación, según edad, con vacuna MenACWY, dado el incremento de casos por serogrupos W e Y
  • Correctamente vacunado, administrar 1 dosis de recuerdo de MenACWY

- Serogrupos A, W, Y confirmados:

  • Administración de 1 dosis de vacuna conjugada tetravalente

- Serogrupo B confirmado:

  • No vacunado correctamente, iniciar/completar pauta de vacunación, según edad, con vacuna MenB
  • Correctamente vacunado, administrar 1 dosis de recuerdo

MenC: vacuna conjugada frente al meningococo serogrupo C; MenACWY: vacuna conjugada frente a los meningococos de los serogrupos A, C, W e Y; MenB: vacuna frente al meningococo serogrupo B.

* Umbrales de declaración de brote de EMI: 
· Brote en un grupo u organización (colegio, institución, campamento, etc.): 2 o más casos relacionados dentro de un grupo u organización en un período menor o igual a 1 mes.
· Brote en una comunidad: múltiples casos asociados (3 o más), con una incidencia de EMI por encima de la esperada en una comunidad, en un período menor o igual a 3 meses.

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9. Enlaces de interés

10. Historial de actualizaciones

15 de mayo de 2018 Actualización de todos los apartados, excepto el de manejo de casos sospechosos y contactos de casos de enfermedad meningocócica con la introducción de menB-fHbp. Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
1 de enero de 2019 Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
29 de marzo de 2019 Actualización del apartado "Indicaciones y esquemas de vacunación de MenACWY" con la nueva pauta de MenACWY-TT. Nueva cita bibliográfica
1 de enero de 2020 Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
19 de febrero de 2020 Actualización del apartado "Administración con otras vacunas y otros productos de MenACWY"
21 de abril de 2020 Actualización de los apartados epidemiología de la enfermedad; inmunogenicidad, eficacia y efectividad de MenACWY y de inmunogenicidad, eficacia y efectividad de 4CMenB. Nuevas citas bibliográficas
6 de mayo de 2020 Actualización de los apartados indicaciones y esquema de vacunación y recomendaciones del CAV-AEP de 4CMenB con la pauta 2+1 desde los 2 meses de edad. Actualización de la tabla 30.5. Nueva cita bibliográfica
1 de enero de 2021 Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
5 de Febrero de 2021 Actualización de los apartados introducción; epidemiología de la enfermedad; inmunogenicidad, eficacia y efectividad de 4CMenB. En situación actual de las vacunas frente al meningococo B, 2 nuevos apartados de incertidumbres y aspectos favorables de la inclusión de las vacunas frente al meningococo B en el calendario. Actualización de la tabla 30.1. Nuevas citas bibliográficas
30 de marzo de 2021 Se añaden los datos de Países Bajos con MenACWY-TT (Pfizer)
17 de noviembre de 2021 Modificación del texto correspondiente porque ya está disponible MenQuadfi en las farmacias comunitarias
1 de enero de 2022 Actualización del apartado "Epidemiología". Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
23 de noviembre de 2022 Actualización en varios apartados de las Recomendaciones de vacunación frente a enfermedad meningocócica invasiva por serogrupo B del Ministerio
1 de enero de 2023 Actualización de todos los apartados, excepto el de manejo de casos sospechosos y contactos de casos de enfermedad meningocócica. Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
25 de enero de 2023 Cambio de nombre a Manual de Inmunizaciones
6 de febrero de 2023 Actualización del apartado "Inmunogenicidad, eficacia y efectividad de la vacunación frente al meningococo B". Nuevas citas bibliográficas
1 de enero de 2024 Cambio de la recomendación frente a MenACWY con pauta 1+1+1 (4 y 12 meses y 12 años con resate hasta los 18. Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
1 de enero de 2025 Recomendación frente a MenB en adolescentes. Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés
1 de abril de 2025 Modificación enlace de interés de "Vacunación acelerada"
27 de agosto de 2025 Creación de la tabla 30.6
27 de enero de 2026 Actualización de todos los apartados, inclusión de un nuevo apartado con subapartados “Futuras vacunas antimeningocócicas combinadas pentavalentes”. Creación de la tabla 30.7 y de las figuras 30.1 a 30.3. Nuevas citas bibliográficas y enlaces de interés

 

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