Go to: Contenido » | Main menu » | Information menu »


43. Virus respiratorio sincitial

SECCIÓN IV. Inmunizaciones de la A a la Z

Actualizado en febrero de 2023

Capítulo 43 - Virus respiratorio sincitial

  1. Puntos clave
  2. Introducción
  3. Epidemiología de la enfermedad
  4. Tipos de inmunización, composición y presentación
  5. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad
  6. Vías de administración
  7. Indicaciones y esquemas de inmunización
  8. Efectos adversos
  9. Precauciones y contraindicaciones
  10. Interacciones con otros medicamentos
  11. Inmunoprevención en fase de investigación
  12. Bibliografía
  13. Enlaces de interés
  14. Historial de actualizaciones
  15. Figuras incluidas en el capítulo:

Figura 43.1. Estructura del virus respiratorio sincitial
Figura 43.2. Formación de los sincitios
Figura 43.3. Configuración de las formas pre-F y pos-F
Figura 43.4. Sitios antigénicos y capacidad de generar anticuerpos neutralizantes de las formas pre-F y pos-F


Sugerencia para la citación: Comité Asesor de Vacunas (CAV-AEP). Virus respiratorio sincitial. Manual de inmunizaciones en línea de la AEP [Internet]. Madrid: AEP; feb/2023. [consultado el dd/mmm/aaaa]. Disponible en: http://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-33

1. Puntos clave

  •  A pesar de la gran carga de enfermedad asociada al virus respiratorio sincitial (VRS), y después de más de 60 años de investigación, no existe todavía una vacuna autorizada. Sin embargo, contamos con dos anticuerpos monoclonales como medida de prevención mediante inmunización pasiva.
  • Palivizumab, aprobado en 1998, está autorizado para su uso en pretérminos ≤35 semanas de gestación, y en niños menores de 2 años de edad con displasia broncopulmonar o con cardiopatía congénita hemodinámicamente significativa.
  • Nirsevimab, aprobado por la EMA el 4 de noviembre de 2022, está autorizado para todos los recién nacidos y lactantes, tanto sanos como de riesgo, durante su primera temporada del VRS.
  • Nirsevimab ha demostrado seguridad y eficacia en los estudios publicados, tanto en la prevención de infecciones del tracto respiratorio inferior atendidas medicamente como las que requieren hospitalización.
  • La vida media prolongada de nirsevimab hace que, con una sola inyección intramuscular al inicio de la temporada, se cubra toda la estación del VRS. Además, puede ser coadministrado con cualquier vacuna pediátrica. 

2. Introducción

El virus respiratorio sincitial (VRS) pertenece al género Orthopneumovirus, familia Pneumoviridae. Tiene dos grupos antigénicos principales de cepas, A y B, y múltiples genotipos dentro de los dos grupos.

Para entender el mecanismo de actuación y la diana del virus frente a la que actúan los anticuerpos monoclonales y las futuras vacunas, conviene tener algunos conocimientos sobre la estructura viral (figura 43.1), que consta de genoma viral (ARN de cadena sencilla, con 10 genes que codifican 11 proteínas, 8 de ellas estructurales), nucleocápside y una envoltura lipídica donde se anclan 3 proteínas de membrana:

  • Glucoproteína G, responsable de la adhesión a las células ciliadas de las vías respiratorias y las células planas de los alveolos pulmonares (neumocitos tipo 1). La variabilidad antigénica entre los grupos A y B está determinada por las diferencias en esta glicoproteína
  • Glucoproteína F, responsable de la fusión de las membranas virales y celulares, induciendo la destrucción de las membranas celulares, produciendo los característicos sincitios, que son grandes masas protoplasmáticas que contienen los numerosos núcleos celulares que pertenecían a las células intactas (figura 43.2)
  • Proteína SH, cuya función es poco conocida actualmente

 

Figura 43.1. Estructura del virus respiratorio sincitial.

Tomada de Jung HI, et al. Viruses. 2020;12:102.

 

Figura 43.2. Formación de los sincitios.

Tomada de ViralZone

Las únicas proteínas que inducen anticuerpos neutralizantes son la glucoproteína F y la glucoproteína G, si bien la F es la diana preferida para el desarrollo de vacunas, anticuerpos monoclonales y antivirales, ya que juega un papel esencial en la entrada viral a la célula huésped, está altamente conservada dentro y entre los subtipos A y B del VRS, y debido a sus 6 sitios antigénicos provocan la producción de altas concentraciones de anticuerpos neutralizantes (≥90 % de estos se dirigen contra esta proteína).

La glucoproteína F, a su vez, se puede presentar adoptando dos conformaciones espaciales diferentes en el mismo virus (figura 43.3):

  • Prefusión (pre-F): cuando predomina esta forma, el virus adopta una forma filamentosa, convirtiéndole en altamente infectivo. De los 5 principales sitios de neutralización (Ø, II, III, IV y V) presentes en la superficie pre-F, Ø y V son los más sensibles al reconocimiento por parte de inmunoglobulinas al ser los que están más expuestos. Los anticuerpos que se unen a la proteína en esta conformación resultan ser los más potentes, tanto en términos de neutralización, como de avidez (figura 43.4).
  • Posfusión (pos-F): forma predominante en la configuración esférica del VRS, sin exposición de los sitios antigénicos superiores Ø y V que son objetivo de anticuerpos neutralizantes, lo cual ayuda al virus a evadir al sistema inmune. Una vez plegada, no puede volver a la configuración pre-F (figura 43.4).

 

Figura 43.3. Configuración de las formas pre-F y pos-F.

Tomada de Ruckwardt TJ, et al. Immunity. 2019;51:429-42.

 

Figura 43.4. Sitios antigénicos y capacidad de generar anticuerpos neutralizantes de las formas pre-F y pos-F.

Tomada de Graham BS. Curr Opin Virol. 2017;23:107-12.

3. Epidemiología de la enfermedad

El VRS es el principal agente productor de infección respiratoria a nivel mundial, de distribución universal y con carácter estacional, con una incidencia máxima en el hemisferio norte entre noviembre y febrero. Las infecciones por VRS del subgrupo A tienen una mayor incidencia y una mayor transmisibilidad que las del grupo B, aunque ambos son detectables durante la misma temporada epidémica.

Gracias, entre otros factores, a las medidas no farmacológicas de contención frente a la pandemia por SARS-CoV-2, durante los meses fríos de la temporada 2020-2021 apenas aparecieran casos de infección por VRS en ambos hemisferios. Sin embargo, sí ocurrieron epidemias de mayor o menor intensidad durante los meses cálidos, coincidiendo con la relajación de dichas medidas.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) publicó el 12 de diciembre de 2022 un documento de evaluación de riesgos, advirtiendo de la alta probabilidad de que se observara un incremento significativo en la presión asistencial sobre los sistemas de salud de la UE/EEE en las siguientes semanas y meses, debido al aumento en las hospitalizaciones pediátricas por VRS desde finales de octubre de 2022, a partir de la semana 47, siendo la incidencia mayor y de aparición más temprana que en el período previo a la pandemia, coincidiendo además con la circulación simultánea de otros patógenos respiratorios como el virus de la gripe y el SARS-CoV-2.

Globalmente, en menores de 5 años se estima que el VRS origina cada año 33 millones de infecciones de la vía respiratoria inferior, 3,2 millones de hospitalizaciones y unos 49 000 fallecimientos, el 99 % de ellos en países con menor Índice de Desarrollo Humano. Tanto las hospitalizaciones como las muertes son más frecuentes en los menores de 6 meses de edad.

Afecta al 60 % de los niños menores de 1 año y casi al 100 % de los menores de 2 años, en ocasiones más de una vez en cada temporada. Constituye una de las principales causas de consulta en atención primaria y urgencias pediátricas, además de la principal causa de hospitalización en los periodos de máxima incidencia. Prácticamente el 70 % de las hospitalizaciones por bronquiolitis se deben al VRS. Según un reciente estudio, en Europa ingresan uno de cada 56 menores de 2 años que fueron recién nacidos a término debido a infección por VRS. Supone la 2.ª causa de mortalidad de causa infecciosa a nivel global en niños de 1 a 12 meses, solo por detrás del paludismo. Además, cada vez se describe más su impacto en la población adulta, especialmente en mayores de 65 años, donde el VRS es responsable de aproximadamente 1,5 millones de episodios de infección respiratoria de vías bajas.

En un estudio retrospectivo realizado en España donde se analiza la carga de enfermedad durante un período de 9 años (2004-2012), las hospitalizaciones anuales por bronquiolitis por VRS en menores de 1 año oscilaron entre 5997 y 8637. Más del 98·% de ellas ocurrieron en lactantes sin factores de riesgo (fundamentalmente menores de 3 meses); sin embargo, la presencia de alguno de los siguientes antecedentes: prematuridad, enfermedad pulmonar crónica, síndrome Down, cardiopatía congénita o enfermedad neuromuscular, se asoció con una mayor mortalidad intrahospitalaria, estimada en 90 casos por cada 100 000. En otro trabajo español recientemente publicado (estudio BARI), en el que se analizaron datos longitudinales de septiembre de 2017 a junio de 2018 de 51 292 niños <5 años de dos comunidades autónomas españolas, el coste sanitario directo medio por caso de bronquiolitis atendido médicamente fue de 1753 euros en el primer año de vida, 896 euros en el segundo, y 683 euros entre los 2 y los 5 años. La mayor parte de los costes se correspondieron con los derivados de la hospitalización. En los casos específicos de VRS, el coste sanitario directo medio por caso atendido médicamente fue mayor, debido sobre todo a la hospitalización: 3362 euros en el primer año de vida, 3252 euros en el segundo y 3514 euros entre los 2 y los 5 años.

4. Tipos de inmunización, composición y presentación

Actualmente están aprobados 2 anticuerpos monoclonales para la prevención pasiva de la enfermedad por VRS: palivizumab (Synagys, 1998) y nirsevimab (Beyfortus, aprobado por la EMA el 4 de noviembre de 2022).

  • Palivizumab es un anticuerpo monoclonal IgG1 humanizado producido por tecnología de ADN recombinante en células huésped de mielomas de ratón, que contiene un 95 % de secuencia genética idéntica a la humana, y el 5 % restante de origen murino. Actúa uniéndose a la proteína F del VRS, inhibiendo la fusión celular. Tiene una vida media de 20 días. Se presenta en viales de 0,5 ml (50 mg) y 1 ml (100 mg).

 

  • Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal humano de inmunoglobulina G1 kappa (IgG1κ) producido en células de ovario de hámster chino mediante tecnología de ADN recombinante, modificada con una sustitución triple de aminoácidos (YTE) en la región Fc para extender la semivida en suero, que está entre 85 y 117 días. Actúa uniéndose al sitio antigénico Ø de la proteína pre-F bloqueando la fusión celular. Se presenta en jeringa precargada de 0,5 ml (50 mg) y 1 ml (100 mg).

5. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

Los niveles séricos alcanzados por ambos anticuerpos monoclonales son similares, pero la capacidad neutralizante de nirsevimab es, al menos, 50 veces mayor que palivizumab. En un análisis post-hoc, se observó que los niveles de nirsevimab, fueron aproximadamente 50 veces más altos que el valor inicial al día 151 de su administración, y se mantuvieron 19 veces más altos al día 361, comparado con los que recibieron placebo y no tuvieron infección conocida por VRS, lo que sugiere que la protección puede extenderse más allá del día 151. 

El estudio IMpact-RSV, único ensayo clínico aleatorizado y controlado con palivizumab, en prematuros ≤35 semanas de gestación o con displasia broncopulmonar (DBP), señaló una reducción del riesgo relativo (RR) de hospitalización por VRS del 55 % (4,8 % en el grupo de palivizumab frente al 10,6 % en el grupo de placebo; p<0,001), y una reducción del riego absoluto (RA) del 5,8 %, es decir, que con cada 17 tratamientos se previene una hospitalización (NNT=17). Los prematuros sin DBP tuvieron una reducción del RR del 78 % en la hospitalización (1,8 % vs 8,1 %; p<0,01), y del RA del 6,3 % (NNT=16). En los prematuros con DBP, la reducción del RR fue del 39 % (7,9 % vs 12,8 %), mientras que la del RA fue del 4,9 % (NNT=20). Sin embargo, la gravedad de la enfermedad por VRS en niños hospitalizados, en términos de días de estancia en UCI y días de ventilación mecánica, no se modificó en los tratados con palivizumab, como tampoco la mortalidad..

Un metaanálisis basado en 5 estudios en prematuros con edad gestacional entre 32 y 35 semanas, muestra una reducción relativa del riesgo de hospitalización del 85 % (1,5 % de los niños inmunizados vs el 9,8 % de los no inmunizados), mientras que en prematuros entre 29 y 32 semanas de gestación la reducción del riesgo relativo fue del 81 % (2,0 % vs 10,2 %).

La biblioteca Cochrane publicó en 2021 una revisión sistemática sobre el uso de palivizumab para la prevención de la infección grave por VRS en niños. Se incluyeron cinco estudios clínicos aleatorizados con un total de 3343 participantes, la mayoría en entorno ambulatorio en niños con un alto riesgo de infección por VRS debido a comorbilidades como la displasia broncopulmonar y la cardiopatía congénita, aunque un estudio también incluyó a lactantes hospitalizados, en los que se compara palivizumab, placebo o ninguna intervención. Los principales resultados fueron: palivizumab reduce la hospitalización debida a VRS en un 56 % (RR 0,44; IC95 %: 0,30 a 0,64), pero tiene poca repercusión en la mortalidad en comparación con placebo o ninguna intervención a los dos años de seguimiento (RR 0,69; IC95 %: 0,42 a 1,15), poca o ninguna diferencia en los eventos adversos en comparación con placebo o ninguna intervención a los 150 días de seguimiento (RR 1,09; IC95 %: 0,85 a 1,39), y solo una ligera reducción (22 %) en la hospitalización debido a enfermedades de las vías respiratorias en comparación con placebo o ninguna intervención a los dos años de seguimiento (RR 0,78; IC95 %: 0,62 a 0,97). Palivizumab reduce la tasa de infección por VRS en un 67 % a los dos años de seguimiento (RR 0,33; IC95 %: 0,20 a 0,55), y la tasa diaria de sibilancias un 61 % en comparación con placebo o ninguna intervención al año de seguimiento (RR 0,39; IC95%: 0,35 a 0,44). Sin embargo, hay una diferencia escasa o nula en los días de uso de oxígeno, la duración de la estancia en la unidad de cuidados intensivos o los días de ventilación mecánica.

La eficacia de nirsevimab se evaluó en dos ensayos multicéntricos aleatorizados (fase IIb y MELODY fase III), doble ciego, controlados con placebo para la prevención de infección respiratoria del tracto inferior (IRTI) por VRS en lactantes a término y prematuros que se exponen a su primera temporada del VRS. En el ensayo fase IIb, realizado en prematuros entre 29 y 34 semanas de gestación, nirsevimab mostró una eficacia del 78,4 % (IC95 %: 51,9 a 90,3) en la prevención del ingreso hospitalario. En el ensayo MELODY (primera cohorte, años 2019-2020) que evaluó la eficacia y seguridad de nirsevimab en lactantes sanos término y pretérminos tardíos (≥35 semanas de gestación), se observó una eficacia en la prevención de IRTI que requirieron atención médica del 74,5 % (IC95 %: 49,6 a 87,1) y del 62,1 % (IC95 %: -8,6% a 86,8%) para prevenir el ingreso hospitalario. No se obtuvo significación estadística en este segundo objetivo debido a la baja incidencia de ingresos por VRS durante la pandemia por SARS-CoV-2, aunque cuando se combinan ambos estudios, la eficacia en la prevención de hospitalización en los 150 días tras la administración, sí alcanza significación estadística, siendo del 77,3 % (IC95 %: 50,3 a 89,7), del 79,5 % (IC95 %: 65,9 a 87,7) frente a IRTI por VRS atendidas medicamente y del 86,0 % (IC95 %: 62,5 a 94,8) para enfermedad muy grave por VRS (requerimiento de oxígeno y líquidos intravenosos), siendo la eficacia similar tanto para VRS A como para VRS B. Frente a IRTI por cualquier causa, nirsevimab también produjo una disminución del riesgo relativo de atención médica del 35,4 % (IC95 %: 21,5 a 46,9), del 43,8 % (IC95 %: 18,8 a 61,1) frente ingreso hospitalario, del 41,9 % (IC95 %: 25,7 a 54,6) en visitas ambulatorias y del 23,6 % (IC95 %: 3,8 a 39,3) en prescripciones de antibióticos. Tras el aumento del número de casos tras la pandemia y continuar reclutando casos en el estudio MELODY fase III (primera cohorte 2019-2020 y segunda cohorte 2021), la eficacia frente a IRTI por VRS atendida médicamente ha aumentado al 76,4 % (IC95 %: 62,3 a 85,2), frente a hospitalizaciones al 76,8 % (IC95 %: 49,4 a 89,4) y al 78,6 % (IC95 %: 48,8 a 91,0) para enfermedad muy grave (requerimiento de oxígeno y líquidos intravenosos). Cuando se combinan los datos del estudio fase IIb y MELODY con las dos cohortes, la eficacia aumenta al 79,0 % (IC95 %: 68,5–86,1) frente IRTI por VRS atendidas medicamente, al 80,6 % (IC95 %: 62,3 a 90,1) frente al ingreso hospitalario para IVRI por VRS y al 86,2 % (IC95 %: 68,1 a 94,0) para enfermedad muy grave.

6. Vías de administración

Palivizumab y nirsevimab se administran por vía intramuscular.

7. Indicaciones y esquemas de inmunización

Palivizumab, según ficha técnica, está indicado para la prevención en niños con alto riesgo de enfermedad grave por VRS: pretérminos ≤35 semanas de gestación que tengan menos de 6 meses de edad al inicio de la estación de riesgo de infección por VRS, niños menores de 2 años de edad que hayan requerido tratamiento para la displasia broncopulmonar durante los últimos 6 meses, y niños menores de 2 años de edad con cardiopatía congénita hemodinámicamente significativa. Respecto a los prematuros, la Sociedad Española de Neonatología la recomienda si la edad gestacional es ≤28+6 días y edad ≤9 meses al inicio de la estación VRS, o si la edad gestacional es 29+0 a 31+6 días y ≤6 meses al inicio de la estación VRS, o si la edad gestacional es 32+0 a 34+6 días que reúnan los 2 criterios mayores: edad menor de 10 semanas al inicio de la estación VRS (nacidos a partir del 6 de agosto inclusive) y con, al menos, un hermano que acude al colegio o guardería. La pauta es de 15mg/kg intramuscular en intervalos mensuales durante toda la estación VRS de noviembre a marzo (máximo 5 dosis).

 Nirsevimab ha sido aprobado por la EMA para su uso tanto en recién nacidos y lactantes de riesgo como sanos durante su primera temporada del VRS. Se administra mediante una única inyección intramuscular antes del inicio de la temporada en lactantes o en el momento del nacimiento en el caso de los nacidos durante la temporada de VRS. La dosis recomendada es de 50 mg para niños que pesen menos de 5 kg y de 100 mg para niños que pesen 5 kg o más.

8. Efectos adversos

Las reacciones adversas más frecuentes (≥1/10) descritas en la ficha técnica de palivizumab son fiebre, eritema leve y transitorio, e hinchazón en el lugar de la inyección. Después de la comercialización se han descrito muy raramente casos de apnea o anafilaxia.

La reacción adversa más frecuente con nirsevimab es la erupción leve a moderada (0,7 %) que se produce en los 14 días posteriores a la dosis. Además, fiebre en el 0,6 % y reacción en el lugar de la inyección en el 0,4 %, ambos dentro de los 7 días posteriores a la dosis.

9. Precauciones y contraindicaciones

Una infección aguda moderada o grave, o una enfermedad febril pueden justificar el retraso en la administración de palivizumab o nirsevimab. Una enfermedad febril leve, como por ejemplo una infección leve del tracto respiratorio superior, normalmente no es motivo para retrasar su administración. Al igual que con otras inyecciones intramusculares, se deben administrar con precaución en lactantes con trombocitopenia o cualquier trastorno de la coagulación.

Palivizumab y nirsevimab están contraindicados en pacientes con hipersensibilidad grave conocida al principio activo o a cualquier componente de la formulación, así como a otros anticuerpos monoclonales humanizados.

10. Interacciones con otros medicamentos

Si bien no se han realizado estudios específicos que investiguen la coadministración de estos anticuerpos monoclonales con las vacunas, ya que estos no son requeridos por las autoridades reguladoras, el mecanismo de acción sobre sitios antigénicos virales altamente específicos, no plantea ninguna preocupación con respecto a la coadministración con vacunas. Palivizumab se ha usado durante más de 2 décadas, no interfiriendo con la respuesta inmunitaria a las vacunas vivas o inactivadas autorizadas. Por tanto, no se espera que una inmunización pasiva específica del VRS interfiera en la respuesta inmune activa de las vacunas, pudiendo coadministrarse con cualquier vacuna en sitios anatómicos diferentes.

Con respecto a la posible interacción con medicamentos, no se han realizado estudios de interacciones. Los anticuerpos monoclonales no suelen tener un potencial significativo de interacción, ya que no afectan directamente a las enzimas del citocromo P450 y no son sustratos de transportadores hepáticos o renales. Los efectos indirectos en las enzimas del citocromo P450 son poco probables ya que la diana de nirsevimab es un virus exógeno.

11. Inmunoprevención en fase de investigación

A pesar de la carga de enfermedad asociada con el VRS, y después de 60 años de investigación activa, no existe todavía una vacuna autorizada. El desarrollo de una vacuna contra el VRS se ha visto obstaculizado por los efectos que se produjeron en la década de 1960 cuando una vacuna inactivada con formalina condujo a una mayor gravedad de la enfermedad en los niños vacunados cuando en la temporada siguiente se infectaban por VRS.

En general, las infecciones primarias son más graves; sin embargo, las reinfecciones son comunes a lo largo de la vida, ya que la inmunidad que se produce tras la infección natural no es completa ni duradera. La vacuna ideal debería poder prevenir enfermedades graves y limitar la transmisión, induciendo una respuesta inmunitaria más duradera y mejorada que la infección natural, y que estimulara tanto la inmunidad sistémica como la mucosa.

Existen actualmente productos en investigación para la prevención de la enfermedad por VRS, tanto para profilaxis pasiva (anticuerpos monoclonales) como activa (vacunas).

Clesrovimab es un anticuerpo monoclonal que actúa específicamente sobre el sitio antigénico IV, presente tanto en la forma pre-F como pos-F del VRS. Su vida media está entorno a 70-85 días y su capacidad neutralizante es similar a la de nirsevimab. Hay en marcha 2 ensayos clínicos aleatorizados (ECA): uno en fase 2b/3 doble ciego comparado con placebo, en pretérminos de 29-34 semanas de gestación, pretérminos tardíos (35-37 semanas) y nacidos a término, del que se espera tener datos en agosto de 2024; otro en fase 3 en pacientes de riesgo de infección grave por VRS, parcialmente ciego y con palivizumab como control, con fecha prevista de finalización en abril de 2026.

En cuanto a vacunas, el objetivo es la prevención en los grupos de edad donde se concentra la mayor carga de enfermedad: lactantes y niños pequeños, y personas mayores de 60 años. Para la prevención en lactantes, la estrategia que parece puede ofrecer mejores resultados es su protección indirecta mediante la vacunación de la embarazada; para niños pequeños y adultos mayores, se busca la protección directa mediante la vacunación en esos grupos. Los ensayos más avanzados son los de vacunas basadas en la proteína Pre-F para embarazadas y personas mayores.

Los resultados de un ECA en fase 3 (estudio MATISSE) de vacunación en embarazadas fueron presentados por Pfizer el 1 de noviembre de 2022. La eficacia vacunal (EV) para infección respiratoria del tracto inferior (IRTI) atendida medicamente en el lactante fue del 57,1 % en los primeros 90 días de vida y del 51,3 % hasta los 180 días, mientras que para IRTI grave, la EV fue del 81,8 % en los primeros 90 días y del 69,4 % hasta los 180 días. No se han notificado problemas de seguridad para embarazadas ni para los recién nacidos.

Para niños a partir de los 6-12 meses de edad, los ensayos más avanzados se encuentran en fase 2, en dos plataformas diferentes: vacunas vivas atenuadas intranasales para niños entre 6 y 24 meses, y vacunas recombinantes vectorizadas con virus, como el adenovirus 26, para niños entre 12 y 24 meses.

Hay 4 ECA en fase 3 en adultos mayores de 60 año basadas en la subunidad pre-F: AReSVi 006 (Vacuna adyuvada con AS01, GSK), RENOIR (Pfizer),  EVERGREEN (recombinante con adenovirus Ad26, Johnson & Johnson) y ConquerRSV (RNAm en nanopartículas, Moderna). Tres de ellos ya han ofrecido datos de EV: 82,6 % frente a IRTI y 94,1 % frente a enfermedad grave para la vacuna de GSK; del 66,7 % para IRTI y 85,7 % para IRTI grave para la de Pfizer, mientras que Moderna ha ofrecido datos preliminares con una EV del 83,7 % frente a IRTI. El 7 de diciembre de 2022 la FDA anunció la revisión prioritaria de autorización de la vacuna de Pfizer (que ya había obtenido en marzo de 2022 la calificación por este organismo como terapia innovadora), esperando su decisión en mayo de 2023.

12. Bibliografía

  1. Álvarez García FJ, Cilleruelo Ortega MJ, Alvárez Aldeán J, et al, en representación del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). Calendario de inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría: recomendaciones 2023. An Pediatr (Barc). 2023;98:58.e1-10.
  2. Biagi C, et al. Current State and Challenges in Developing Respiratory Syncytial Virus Vaccines. Vaccines (Basel). 2020;8:672.
  3. Bon L, et al. The assessment of future RSV immunizations: How to protect all infants? Front Pediatr. 2022:10;98174.
  4. Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría. Calendario de Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría. Razones y bases de las recomendaciones 2023. [Internet]. Madrid: AEP; 2023.
  5. den Hartog G, et al. Decline of RSV-specific antibodies during the COVID-19 pandemic. Lancet Infect Dis. 2023;23:23-25.
  6. Domachowske J, et al. Safety of Nirsevimab for RSV in Infants with Heart or lung disease or Prematurity. N Engl J Med. 2022;386:892-4.
  7. Drysdale SB, et al. Priorities for developing respiratory syncytial virus vaccines in different target populations. Sci Transl Med. 2020;12:eaax2466.
  8. European Centre for Disease Prevention and Control. Intensified circulation of respiratory syncytial virus (RSV) and associated hospital burden in the EU/EEA – 12 December 2022. ECDC: Stockholm; 2022. 
  9. Esposito S, et al. Coadministration of Anti-Viral Monoclonal Antibodies With Routine Pediatric Vaccines and Implications for Nirsevimab Use: A White Paper. Front. Immunol. 2021;12:708939.
  10. Felter C. Nirsevimab updated safety and efficacy. ACIP Presentation Slides: October 19-20, 2022 Meeting. [Internet].
  11. Garegnani L, et al. Palivizumab for preventing severe respiratory syncytial virus (RSV) infection in children. Cochrane Database Syst Rev. 2021;11:CD013757.
  12. Graham BS. Immunological goals for respiratory syncytial virus vaccine development. Curr Opin Immunol. 2019;59:57-64.
  13. Griffin MP, et al. Nirsevimab Study Group Single Dose Nirsevimab for Prevention of RSV in Preterm Infants. N Engl J Med. 2020;383:415-25.
  14. Hammit Ll, et al. Nirsevimab for Prevention of RSV in Healthy Late-Preterm and Term Infants. N Engl J Med. 2022;386:837-46.
  15. Karron RA. Preventing respiratory syncytial virus (RSV) disease in children. Science. 2021;372:686-7.
  16. Li Y, et al. Global, regional, and national disease burden estimates of acute lower respiratory infections due to respiratory syncytial virus in children younger than 5 years in 2019: a systematic analysis. Lancet. 20172;390:946-58.
  17. Madhi SA, et al, for the Prepare Study Group. Respiratory Syncytial Virus Vaccination during Pregnancy and Effects in Infants. N Engl J Med. 2020;383:426-39.
  18. Mazur NI, et al. Respiratory syncytial virus prevention within reach: the vaccine and monoclonal antibody landscape. Lancet Infect Dis. 2023;23:e2-21.
  19. Martinón-Torres F, et al; Clinical and economic burden of respiratory syncytial virus in Spanish children: the BARI study. BMC Infect Dis. 2022;22:759-64.
  20. Mejias A, et al. Respiratory Syncytial Virus Vaccines. Are We Making Progress? Pediatr Infect Dis J. 2019;38:e266-9.
  21. Mejias A, et al. The journey to a respiratory syncytial virus vaccine. Ann Allergy Asthma Immunol. 2020;125:36-46.
  22. Navarro JA, et al. RSV: perspectives to strengthen the need for protection in all infants. Emerg Themes Epidemiol. 2021;18:15.
  23. Sánchez-Luna M, et al. Trends in respiratory syncytial virus bronchiolitis hospitalizations in children less than 1 year: 2004-2012. Curr Med Res Opin. 2016;32:693-8.
  24. Simoes EAF, et al. Efficacy of nirsevimab against respiratory syncytial virus lower respiratory tract infections in preterm and term infants, and pharmacokinetic extrapolation to infants with congenital heart disease and chronic lung disease: a pooled analysis of randomised controlled trials. Lancet Child Adolesc Health. 2023 Jan 9;S2352-4642(22)00321-2. Online ahead of print. 
  25. Simões, E, et al. Pooled efficacy of nirsevimab against RSV lower respiratory tract infection in preterm and term infants. ESPID 2022 Congress; May 9-13. Hybrid Congress.
  26. Taveras J, et al. Preventive Strategies for Respiratory Syncytial Virus Infection in Young Infants. Neoreviews. 2020;21:e535-45.
  27. Wildenbeest J, et al. The burden of respiratory syncytial virus in healthy term-born infants in Europe: a prospective birth cohort study. Lancet Respir Med. 2022 Nov 10;S2213-2600(22)00414-3. doi: 10.1016/S2213-2600(22)00414-3. Online ahead of print.
  28. Wilkins D, et al. Nirsevimab for the prevention of respiratory syncytial virus infection: neutralizing antibody levels following a single dose. ESPID Congress; May 9-13. Hybrid Congress.

13. Enlaces de interés

14. Historial de actualizaciones

25 de enero de 2023 Creación del capítulo con todos sus apartados y cambio de nombre a Manual de Inmunizaciones
06 de febrero de 2023 Actualización del apartado "Epidemiología de la enfermedad" y nuevas citas bibliográficas

 

-oOo-

Enviar Comentarios / Sugerencias

Capítulo sobre el que hace el comentario o sugerencia

Los datos requeridos tienen como único propósito poder responder a quien hace el comentario o sugerencia y no se emplearán para ningún otro fin.

CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.