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Artritis séptica y vacunación

Fecha: 
05 marzo 2026
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Pregunta

Mi bebé de 4 meses se puso las vacunas de los 4 meses y estuvo los dos días después de la vacuna con fiebre y estaba irritado y a los 7 días lo traemos a urgencias y resulta que tiene artritis séptica

Respuesta

Lo que le ha pasado a su bebé es algo muy angustioso y es lógico que lo relacione con las vacunas por la cercanía en el tiempo, pero por lo que sabemos hoy, son situaciones muy excepcionales y lo más habitual es que no haya una relación causal directa con la vacunación.

En los primeros 1–2 días después de muchas vacunas (como las de los 4 meses) es normal que aparezcan fiebre, malestar, irritabilidad o dolor local. Son reacciones esperables, leves y transitorias, que indican que el sistema inmunitario está respondiendo.

Lo que sí es extraordinariamente raro es que aparezca una artritis grave unos días después de una vacuna. La experiencia acumulada muestra que, cuando se ha descrito inflamación articular tras vacunación, lo más frecuente son artralgias (dolor articular) pasajeras o, en muy pocos casos, artritis inflamatorias/reactivas, que no son infecciones producidas por la vacuna.

La artritis séptica verdadera (infección de la articulación) es una enfermedad grave, pero en la enorme mayoría de los niños está causada por bacterias habituales de la infancia (como Staphylococcus aureus o neumococo) que llegan a la articulación a través de la sangre, y no por gérmenes de la vacuna. Que ambas cosas (vacunas y artritis) hayan ocurrido cerca en el tiempo no significa necesariamente que una sea la causa de la otra.

Entendemos que, después de una experiencia así, uno se plantee si merece la pena seguir vacunando. Desde el CAV‑AEP y todas las sociedades científicas se insiste en que las vacunas previenen enfermedades que con mucha más frecuencia causan infecciones graves, hospitalizaciones, secuelas e incluso fallecimientos (meningitis, sepsis, neumonías, etc.). Los efectos adversos graves de las vacunas son muy, muy infrecuentes, y cuando aparecen, la mayoría son cuadros inmunológicos transitorios. Por eso, el balance entre riesgos y beneficios sigue siendo claramente favorable a la vacunación. 

Esperamos haberle convencido de la importancia de seguir vacunando a su hijo, ya que consideramos que es una de las mejores maneras de protegerle frente a enfermedades infecciosas muy graves. 

Un saludo