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Administración de vacunas

Abril 2012


  1.  Antes del acto de la vacunación
  2.  El acto vacunal
  3.  Después de la administración

 


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Enfermería y vacunación

La vacunación es una de las principales actividades preventivas en la infancia y la adolescencia. La enfermería pediátrica juega un papel muy importante en esta actividad, tanto en la administración de las vacunas sistemáticas (calendario vacunal) como no sistemáticas. El éxito de los programas de vacunación depende, por lo tanto, en buena parte, de la actividad de este colectivo profesional. 

En la red de atención primaria es donde se administran la mayoría de las vacunas y son, por lo tanto, los equipos de atención pediátrica (pediatras y enfermería pediátrica) distribuidos en todo el territorio los que garantizan que las vacunas se administren de acuerdo a sus indicaciones y con una técnica adecuada.

La actividad específica que realiza la enfermería pediátrica como colectivo profesional varía en función del lugar de trabajo y de las características del equipo pediátrico. En el sector público la actividad de la enfermera, tanto en la promoción de la salud como en la ejecución de las actividades preventivas es, en general, más amplia. Mientras que en otros ámbitos, su actividad puede limitarse a la administración de las vacunas, estando el resto de las actividades a cargo del pediatra. 

El personal de enfermería que trabaja en las consultas pediátricas debe estar familiarizado con todos los procedimientos relacionados con la vacunación. El conocimiento del calendario de vacunaciones, así como aquellas situaciones de riesgo que requieren de vacunas no sistemáticas, es fundamental. La formación básica en vacunas debe estar complementada con una formación continuada destinada a mantener el nivel profesional adecuado en el campo de la vacunología.


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Aspectos prácticos de las vacunaciones

La administración de una vacuna es un proceso sistematizado que, a efectos prácticos y pedagógicos, se puede dividir en 3 secuencias consecutivas:

  1. Antes del acto de la vacunación
  2. El acto vacunal
  3. Después de la administración

 

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1. Antes del acto de la vacunación

Los aspectos relacionados con la conservación y manipulación de vacunas son tratados en otro documento específico en esta página web.

En todo centro sanitario donde se administren vacunas deberá haber el material adecuado para la atención de un reacción vacunal de tipo anafiláctico y el personal que vacuna debe tener los conocimientos adecuados para reconocer y tratar este tipo de reacción.

Elección de la vacuna adecuada. La decisión debe tomarse una vez consultado el registro vacunal (carné o cartilla de vacunas e historia clínica del paciente) para evitar errores. Tomar la decisión en base a la edad exclusivamente puede inducir a cometer un error, ya que puede faltar una dosis previa o bien puede haberse administrado ya previamente en otro centro sanitario. Comprobar que se escoge de la nevera la vacuna adecuada, así como su fecha de caducidad. 

Cuestionario de salud básico a la persona que recibirá la vacuna con el objetivo de detectar situaciones que pueden constituir contraindicaciones o precauciones. Las preguntas a incluir pueden consultarse en la tabla 1.

Información y consentimiento. Los padres deben recibir información completa sobre las vacunas a administrar, tanto las incluidas en el sistema de financiación pública, como las que estuviesen comercializadas y disponibles para su administración, sin financiación por el Sistema Nacional de Salud. Esta información deberá ser clara e inteligible para la persona que la recibe y debe incluir, además de la información sobre posibles efectos secundarios, la referente a los riesgos de la no vacunación. La aceptación verbal de la vacunación suele considerarse suficiente para proceder a vacunar, pero es recomendable documentarlo en la historia clínica.

 

Tabla 1.- Cuestionario prevacunal. Listado de comprobación de posibles contraindicaciones absolutas o relativas para la vacunación

1. ¿El niño está enfermo hoy?
2. ¿Es alérgico a algún medicamento, alimento, vacuna o látex?
3. ¿Ha tenido antes una reacción importante a alguna vacuna?
4. ¿Ha recibido alguna vacuna en el mes anterior?
5. ¿Tiene alguna enfermedad crónica? (diabetes, asma, del corazón, trastorno de la coagulación de la sangre, etc.)
6. ¿Ha tenido convulsiones, algún problema cerebral o el síndrome de Guillain-Barré con anterioridad?
7. ¿Tiene leucemia, cáncer o alguna otra enfermedad que afecte a la inmunidad?
8. ¿Ha recibido corticoides sistémicos en el último mes o medicamentos anticancerosos o radioterapia en los últimos 3 meses?
9. ¿Ha recibido inyecciones de inmunoglobulinas o transfusiones de sangre u otros derivados de la misma en el último año?
10. ¿Convive con personas de edad avanzada o con alguna persona con cáncer, trasplantes o alguna otra circunstancia que afecte a la inmunidad?
11. En el caso de tratarse de una adolescente: ¿está embarazada o existe la posibilidad de que se quede embarazada en las próximas 4 semanas?

 

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2. El acto vacunal

Protección del personal sanitario. En general no es necesario el uso de guantes para administrar una vacuna, aunque puede ser recomendable en situaciones puntuales, como enfermedad infectocontagiosa en las manos del vacunador. Proceder al lavado de manos con agua y jabón o solución alcohólica antes y después de la vacunación.

Preparación del material necesario. Según los envases (unidosis o multidosis) y las presentaciones comerciales es posible que la presentación comercial incluya aguja y jeringa. En todo caso, deberá utilizarse la jeringa y aguja adaptada al lugar anatómico, técnica de vacunación y edad del paciente a vacunar. El material será estéril y de un solo uso. Deberá disponerse de algodón para la limpieza del lugar de inyección y compresión posterior, después de la vacunación (especialmente si existe un trastorno de coagulación) y opcionalmente puede colocarse una tirita o apósito.

En la preparación de la vacuna aconseja, en el caso de las inactivadas y para aminorar el dolor de la inyección, sacar de la nevera el preparado escogido unos minutos antes de la vacunación o calentaro entre las manos. Es necesario conocer, para cada vacuna, si se presenta en jeringa precargada, lista para su administración, o si es necesario reconstituir el preparado. También deben conocerse las características del líquido de inyección (color, transparencia) para detectar cualquier situación anómala. El líquido de inyección debe tener un aspecto uniforme en el momento de su administración y, si después de la reconstitución y antes de la administración se observara un depósito, deberá entonces agitarse la jeringa para homogeneizar el preparado. Si persistieran partículas visibles en suspensión, la vacuna deberá desecharse.

Limpieza en el lugar de inyección. Suele ser suficiente la limpieza de la piel con agua estéril o suero fisiológico. No son necesarios los antisépticos tópicos (alcohol de 70º), aunque algunas guías los siguen recomendando.

Administración de la vacuna:

- Vía parenteral

La mayoría de las vacunas se administran por vía intramuscular profunda. Algunas se deben administrar específicamente por vía subcutánea o admiten la administración subcutánea o intramuscular indistintamente. La elección del lugar anatómico dependerá de la edad del paciente (muslo en menores de 12 meses y deltoides en mayores de 12 meses, si bien hay profesionales que prefieren seguir utilizando el muslo hasta los 15-18 meses) y la elección de la aguja está determinada por el lugar anatómico, la técnica de inyección escogida (aplanamiento o pellizco) y la vía de administración: intramuscular, subcutánea o intradérmica. En la galería de imágenes se muestra el ángulo de administración de la aguja según sea la vía de administración y el lugar anatómico adecuado. En la tabla 2 se resumen la vía, lugar anatómico y tipo de aguja recomendado.

El paciente debe ser correctamente inmovilizado para evitar accidentes en el momento de la inyección, cuando se trate de vacunas de administración parenteral. La inmovilización puede realizarse preferiblemente en brazos del acompañante o bien sobre la camilla. Es recomendable utilizar técnicas de distracción (en mayores de 2-3 años) para evitar el dolor. En lactantes alimentados al pecho puede vacunarse mientras son amamantados. Dada la mayor frecuencia de reacciones vagales, es preferible vacunar a los adolescentes sentados.

Tradicionalmente se ha recomendado aspirar antes de inyectar la vacuna para evitar la administración intravascular. Con la administración intramuscular en los lugares de administración indicados, los vasos tienen un calibre que no hace posible una inyección intravascular y por lo tanto no es necesario aspirar antes de inyectar la vacuna. 

La técnica menos dolorosa es aquella en que se pincha rápido, se inyecta rápido y se retira la aguja con rapidez.

 

Tabla 2. Administración de vacunas. Vía, lugar anatómico y tipos de agujas

Vía (ángulo) Niños: edad y tamaño Lugar anatómico Calibre aguja (color) Longitud aguja*
IM (90º) Lactantes muy pequeños, prematuros Músculo vasto externo del muslo 25G (naranja) 16 mm
IM (90º) Lactantes < 12 meses Músculo vasto externo del muslo 25G (naranja) 25 mm
IM (90º) Niños 1-2 años Músculo vasto externo del muslo 25G (naranja) 25-32 mm
IM (90º) Niños 1-2 años Deltoides 25G (naranja) 16-25 mm
IM (90º) Niños  ≥ 3 años  y adolescentes  Deltoides 25G (naranja) 23G (azul) 16-25 mm 
IM (90º) Niños y adolescentes muy grandes u obesos    Deltoides 23G (azul) 21G (verde) 25-40 mm
SC (45º) Lactantes < 12 meses  Muslo 25G (naranja)  16 mm
SC (45º) Niños ≥ 12 meses y adolescentes  Brazo (cara externa/posterior) 25G (naranja) 23G (azul)  16 mm
ID (15º) Cualquier edad/peso Brazo (inserción distal del deltoides)  27G (gris)  13 mm
G: gauge (calibre, diámetro exterior de la aguja); 21G: 0,8 mm, verde; 23G: 0,6 mm, azul; 25G: 0,5 mm, naranja; 27G: 0,4 mm (las normas ISO marcan un escalado no continuo; las medidas indicadas son aproximadas). ID: vía intradérmica. IM: vía intramuscular. SC: vía subcutánea. * Las agujas más largas causan reacciones locales de menor intensidad en comparación con las más cortas.

 

- Otras vías de administración

La única vacuna sistemática de administración oral disponible en nuestro medio es la vacuna frente a rotavirus. Se recomienda su administración con el lactante en decúbito supino, ligeramente incorporado, y dirigiendo la solución oral hacia los lados de la boca. La vacuna oral frente a la fiebre tifoidea se presenta en forma de cápsulas y está reservada a mayores de 6 años.

La única vacuna de administración intradérmica es la vacuna antituberculosa conocida como BCG. Se administra en la cara externa superior del brazo (inserción distal del músculo deltoides) o en la cara externa del muslo (a nivel del trocánter mayor), mediante una aguja de bisel corto y calibre 25-26 G y jeringa de 1 ml. Debe introducirse la aguja con el bisel hacia arriba e inyectarse lentamente, y si la técnica ha sido correcta deberá aparecer una pápula transitoria en el lugar de inyección.

Para la próxima estación gripal 2012-13 estará disponible en Europa una vacuna antigripal de administración intranasal. Esta vacuna se administra mediante una jeringa intranasal sin aguja, que libera el contenido en forma de aerosol. Se trata de una vacuna de virus vivos atenuados y, por lo tanto, deberán tomarse precauciones para no liberar inadvertidamente el contenido al ambiente.

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3. Después de la administración

Desechar la jeringa y la aguja en contenedores de residuos apropiados. Si la aguja posee capuchón de seguridad incorporado, cerrarlo, y si no dispone de él, no recolocar nunca el capuchón protector por el riesgo de pinchazo accidental.

Registro de la vacuna administrada. La o las vacunas administradas deberán registrarse tanto en la historia clínica como en el carné de vacunaciones. Los datos básicos que deben constar en ambos documentos son: fecha, tipo de vacuna, nombre comercial, incluyendo también lote y fecha de caducidad (utilizar las etiquetas que incorporan algunas vacunas). Es recomendable también registrar el lugar anatómico y la vía de administración. Debe anotarse en el carné el centro de vacunación y la firma del responsable.

Recomendaciones al paciente. Aconsejar que permanezca en el centro de vacunaciones 20-30 min tras la administración de vacunas parenterales, como medida de seguridad por si se presentara una reacción alérgica. Recordar al paciente la actitud a tomar frente a las reacciones locales y generales más frecuentes. Citarlo, si procede, para la siguiente dosis de vacuna.

 

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Galería de imágenes

ángulos según tipo de inyección inyección intramuscular zona de inyección intramuscular en vasto externo
 zona de inyección intramuscular en deltoides  acto de inyección intrasmusucular  inyección subcutánea o hipodérmica  acto de inyección subcutánea
       
 inyección intradérmica  acto de inyecion intradérmica    
       


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Bibliografía

Centers for Disease Control and Prevention. General Recommendations on Immunization. Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR 2011;60(RR02):1-64.

Marshall GS. The Vaccine Handbook. A practical guide for clinicians. 2nd. Edition. Professional Communications Inc. 

Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría. Vacunas en pediatría. Manual de la AEP 2012. (En prensa)

Van Esso DL, Marés J, de la Flor J, Casanovas JM. Nociones básicas. En van Esso DL, Marés J (eds.). Vacunas para enfermería pediátrica en atención primaria. Barcelona: Runiprint; 2009. p. 5-21.


 

Texto elaborado por:

Diego van Esso Arbolave. Pediatra. CAP Pare Claret . Institut Català de la Salut. Barcelona

Josep Marès Bermúdez. Pediatra. Institut Pediàtric Marès-Riera. Blanes. Girona