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2. Coadministración de las vacunas entre sí y con otros productos biológicos

SECCIÓN I. Aspectos generales de la vacunación

Actualizado en junio de 2017

Capítulo 2 - Coadministración de las vacunas entre sí y con otros productos biológicos

  1. Puntos clave
  2. Introducción
  3. Administración simultánea de múltiples vacunas
  4. Intervalos en la administración no simultánea de vacunas
  5. Intervalos mínimos entre dosis de una misma vacuna
  6. Intervalos máximos entre dosis de una misma vacuna
  7. Coadministración de vacunas y otros productos inmunobiológicos
  8. Coadministración de vacunas y otros productos biológicos
  9. Bibliografía
  10. Enlaces de interés
  11. Tablas incluidas en el capítulo:

Tabla 2.1. Edades e intervalos mínimos entre dosis de las vacunas aprobadas en España
Tabla 2.2. Interferencia entre inmunoglobulinas y otros hemoderivados y la administración de vacunas


1. Puntos clave

  • La administración simultánea de vacunas se define como la administración de más de un preparado vacunal en una misma visita médica, en áreas anatómicas distintas y no mezcladas en una misma jeringa.
  • La administración simultánea de vacunas es recomendable para asegurar el cumplimiento de un calendario de vacunaciones o conformar estrategias vacunales aceleradas, como las pautas de rescate o ante viajes internacionales inminentes.
  • Prácticamente, todas las vacunas de uso pediátrico habitual pueden administrarse de modo simultáneo sin que su inmunogenicidad y reactogenicidad se vean afectadas.
  • Las diferentes vacunas inactivadas; las atenuadas y las inactivadas; y las atenuadas orales, pueden administrarse en cualquier momento, antes o después, sin necesidad de respetar intervalo alguno entre ellas.
  • Las vacunas atenuadas orales y las parenterales atenuadas pueden administrarse en cualquier momento, antes o después de cada una de ellas.
  • Por el contrario, las vacunas atenuadas parenterales, no administradas simultáneamente, deben separarse por un intervalo mínimo de 4 semanas, para evitar interferencias en su inmunogenicidad. La misma estrategia debe conformarse entre estas vacunas y la antigripal intranasal.
  • Las dosis de vacunas multidosis deben separarse, al menos, por los intervalos mínimos que aseguren la efectividad y tolerabilidad de cada uno de sus componentes antigénicos.
  • La administración de productos que contienen inmunoglobulinas debe distanciarse de la de vacunas virales atenuadas parenterales, por intervalos que dependerán de la concentración y de la especificidad de los anticuerpos que vehiculan, para no inhibir la respuesta inmunológica a las vacunas.
  • Algunos productos biológicos, naturales o farmacológicos, pueden interaccionar negativamente con la administración de determinadas vacunas.

2. Introducción

Tanto el cumplimiento de los calendarios de vacunaciones sistemáticas, como las indicaciones de vacunación selectivas o en circunstancias especiales, suelen requerir estrategias que contemplan la administración concurrente de diversas vacunas.

3. Administración simultánea de múltiples vacunas

La administración simultánea de las vacunas de indicación habitual para cada edad pediátrica es recomendable, segura y efectiva. Los lactantes y niños poseen suficiente capacidad inmunológica para responder a múltiples antígenos. Debe ser, de modo ineludible, la primera opción cuando esté en riesgo el cumplimiento de los calendarios de vacunaciones estándares o acelerados. Las vacunas parenterales han de administrarse por separado en zonas anatómicas distintas, con jeringas distintas. Las inyectadas en una misma extremidad deben distanciarse 2,5 cm como mínimo, para individualizar las posibles reacciones locales.

Excepciones

  • No deben darse simultáneamente formulaciones vacunales distintas contra una misma enfermedad, como las vacunas conjugadas del meningococo o del neumococo y las polisacarídicas correspondientes. Si esto ocurriera, los CDC, en las vacunas antineumocócicas, admiten la validez de las 2 vacunas (conjugada y polisacarídica) si se administran simultáneamente en adultos, pero en niños recomiendan readministrar la conjugada, tras un intervalo mínimo de 8 semanas.
  • Aunque se admite que la vacuna oral frente al cólera puede coadministrarse con las restantes vacunas orales, el laboratorio productor recomienda que se tomen una hora antes o después de la del cólera.
  • La administración de la vacuna oral de la polio, actualmente bivalente, puede disminuir la respuesta a la vacuna frente al rotavirus, por lo que se desaconseja su administración simultánea.
  • Conviene que la administración de la vacuna frente a la fiebre amarilla se separe, al menos, 4 semanas de la aplicación de la triple vírica, en especial en niños menores de 2 años, dado que su administración simultánea ha mostrado interferencias mutuas sobre la respuesta inmunológica.
  • La vacuna conjugada antimeningocócica tetravalente MenACWY-D (Menactra®) no debe administrarse concomitantemente o en el curso de las 4 semanas siguientes a la administración de la antineumocócica conjugada 13-valente, dado que puede interferir en su respuesta inmune.
  • La vacuna antimeningocócica B de 4 componentes (Bexsero®) no puede administrarse simultáneamente con Neis-Vac C®, aunque si con Menjugate® y Meningitec®.

4. Intervalos en la administración no simultánea de vacunas

Las vacunas inactivadas pueden administrarse en cualquier momento antes o después de cualquier otra vacuna, atenuada o inactivada.

La administración no simultánea de vacunas parenterales atenuadas, incluida la BCG, debe separarse por un intervalo mínimo de 4 semanas. Intervalos menores pueden interferir en la respuesta inmune de la última.

Las administración de una vacuna viva atenuada parenteral (incluyendo la BCG) y la antigripal intranasal, debe practicarse de modo simultáneo o con un intervalo mínimo de 4 semanas.

Las vacunas orales atenuadas (VPO, fiebre tifoidea [Ty21a] y rotavirus) y la antigripal intranasal no requieren ningún intervalo especial entre ellas cuando no se administran concomitantemente. Las vacunas atenuadas orales y las parenterales atenuadas pueden administrarse en cualquier momento, antes o después de cada una de ellas. Las vacunas orales e intranasales y las inactivadas, también pueden administrarse en cualquier momento, antes o después de cada una de ellas.

EXCEPCIONES Y PARTICULARIDADES

  • Si la vacunación con triple vírica precede a la de la fiebre amarilla, deberán transcurrir, al menos, 4 semanas para considerar válida la vacunación frente a la fiebre amarilla. Sin embargo, si se recibe la vacuna intranasal antigripal o cualquiera de las monovalentes frente a sarampión, rubeola o parotiditis, y dentro de los 28 días siguientes se administrara la de la fiebre amarilla, esta se puede considerar una vacunación válida.

5. Intervalos mínimos entre dosis de una misma vacuna

La correcta aplicación de los intervalos recomendados entre dosis asegura la óptima respuesta inmunológica y una mínima reactogenicidad en el receptor. Sin embargo, algunas circunstancias, que se enumeran a continuación, pueden plantear la necesidad de acelerar las pautas habituales:

  • Adelanto de la vacunación contra el sarampión: ante un brote de la enfermedad o un viaje a una zona de riesgo la primovacunación debe aplicarse ya en lactantes entre 6 y11 meses de edad. Pero a partir de los 12 meses y como mínimo 4 semanas después, debe reiniciarse la vacunación siguiendo la pauta  habitual.
  • Acortamiento de los intervalos recomendados entre dosis vacunales: es la base de los calendarios acelerados o de rescate. Cuando se estime necesario, los intervalos recomendados pueden reducirse a unos mínimos que no comprometan la inmunogenicidad y eficacia de la estrategia vacunal (tabla 2.1). Adicionalmente, puede aceptarse un “periodo de gracia” de 4 días en los intervalos mínimos aceptados entre dosis, de modo que las administradas 4 días o menos antes del término del intervalo mínimo estándar se consideran válidas. Contrariamente, las administradas días antes de los admitidos no son válidas y deben repetirse, una vez transcurrido el intervalo mínimo recomendado tras la administración de las dosis invalidadas.
  • Inicio de la vacunación antes de la edad mínima recomendada: se admite un “periodo de gracia” de 4 días respecto a los requerimientos estándar de edad establecidos para el inicio de una primovacunación estándar en el lactante.

EXCEPCIONES

  • El “periodo de gracia” no se admite para dosis sucesivas de la vacuna contra la rabia: las administradas a intervalos inferiores a los mínimos asignados no deben considerarse válidas.
  • Aunque el intervalo mínimo entre la tercera y la cuarta dosis de DTPa, en la pauta 3+1, es de 6 meses, en el caso de que la 4.ª se hubiese administrado antes, a partir de los 4 meses de la 3.ª debe darse como válida y no será necesario repetirla. La excepción se puede asimismo aplicar para la pauta 2+1: los 4 meses de separación entre la 2.ª y la 3.ª  no invalidan la vacunación. Pero, en estos casos, no debería aplicarse el período de gracia de 4 días admitido entre los intervalos mínimos estándar. 
  • Contraviniendo la norma general que obliga a la repetición de una dosis que no hubiese respetado el intervalo mínimo establecido, los CDC no lo consideran necesario cuando entre dosis de VNP23 en inmunodeprimidos y asplénicos haya sido inferior a 5 años; y tampoco cuando el intervalo entre la 1.ª y la 2.ª dosis de vacuna frente al meningococo B  haya sido inferior a 4 semanas en niños mayores de 10 años.
  • Aunque el intervalo mínimo  recomendado entre la 1.ª y la 3.ª dosis de vacuna frente al VPH es de 5 meses, si hubiera transcurrido solo 4 meses entre ambas, la 3.ª puede considerarse válida siempre que hayan transcurrido, al menos, 3 meses desde la 2.ª y 4 semanas entre la 1.ª y la 2.ª.

Tabla 2.1. Edades e intervalos mínimos entre dosis de las vacunas aprobadas en España.*

Vacuna

Dosis n.º

Edad mínima

Intervalo mínimo para la dosis siguiente

DTPa, Hib, VPI
(Pauta 2+1)

1.ª 6 semanas 8 semanas
2.ª 14 semanas 6 meses
3.ª 11 meses 3 años1
4.ª 4 años2 -

DTPa, Hib, VPI
(Pauta 3+1)

1.ª 6 semanas 4 semanas
2.ª 10 semanas 4 semanas
3.ª 14 semanas 6 meses3
4.ª 12 meses 6 meses
5.ª 4 años2 -

Gripe inactivada

1.ª 6 meses 4 semanas4
2.ª 7 meses -

Gripe viva intranasal

1.ª 24 meses 4 semanas4
2.ª 25 meses -

Hepatitis A

1.ª 12 meses 6 meses
2.ª 18 meses -

Hepatitis B

1.ª Recién nacido5 4 semanas
2.ª 4 semanas 8 semanas6
3.ª 24 semanas7 -
MenACWY-CRM8 1.ª 2 años -
MenACWY-TT9 1.ª 6 semanas 2 meses
2.ª 14 semanas -
3.ª 12 meses -

MenB (4CMenB)10

1.ª 8 semanas 4 semanas
2.ª 12 semanas 4 semanas
3.ª 16 semanas 8 semanas
4.ª 12 meses -

Meningococo C conjugada
(Pauta 1+1+1)

1.ª 8 semanas 6 meses
2.ª 12 meses11 9 años
3.ª 10 años12 -

Neumococo conjugada
(Pauta 2+1)

1.ª 6 semanas 8 semanas
2.ª 14 semanas 6 meses
3.ª 11 meses -

Neumococo polisacarídica

1.ª 2 años 5 años13
2.ª 7 años -

Papilomavirus humano14
(Pauta de 2 dosis)15

1.ª 9 años 5-6 meses
2.ª 9 años + 5 meses  

Papilomavirus humano
(Pauta estándar de 3 dosis)

1.ª 9 años 4 semanas
2.ª 9 años + 4 semanas 12 semanas16
3.ª 9 años + 5 meses -

Rotavirus

1.ª 6 semanas 4 semanas
2.ª 10 semanas 4 semanas
3.ª 14 semanas17 -

Td

1.ª 7 años -

Tdpa

1.ª 4 años -

Triple vírica (SRP)

1.ª 12 meses18 4 semanas
2.ª 13 meses -

Varicela

1.ª 9 meses19 12 semanas20
2.ª 12 meses -

* Las edades e intervalos mínimos referidos son los indicados para las primovacunaciones y refuerzos en las franjas de edad señaladas en los calendarios de vacunaciones. Para vacunaciones en otras edades o situaciones, consultar los capítulos correspondientes de cada vacuna y los calendarios acelerados o de rescate.

1 El intervalo no está consensuado, pero es el recomendable para la edad mínima de las dosis preescolares.
2 Los 4 años es la edad mínima para considerar válida la dosis de refuerzo en preescolares. Las pautas sistemáticas actuales 2+1 fijan su recomendación a los 6 años, en forma de vacuna combinada Tdpa + VPI o DTPa + VPI.
3  Si la 4.ª dosis se administra tras un intervalo mínimo de 4 meses se considera válida, pero no debería aplicársele la reducción de 4 días del período de gracia. 
4 En primovacunación en menores de 9 años de edad. Posteriormente, como en los de 9 o más años, una sola dosis anual.
5 En hijos de madres HBsAg (+) o desconocido, siempre la 1.ª dosis en el periodo neonatal inmediato, asociada a la coadministración de IGHB (Ig hiperinmune anti-hepatitis B).
6 La 3.ª dosis debe separarse un mínimo de 16 semanas de la 1.ª.
7 Si se aplica en forma de vacuna hexavalente, se recomienda a los 11-12 meses de edad.
8 Menveo®, aprobada en España desde los 2 años, en dosis única. En condiciones de alto riesgo, está indicada una 2.ª dosis a las 8-12 semanas. En EE. UU. y otros países puede aplicarse desde los 2 meses de edad. (Menactra®), una vacuna ACWY conjugada con toxoide diftérico no comercializada en Europa, está autorizada desde los 9 meses: hasta los 23, con una pauta de 2 dosis separadas por 8-12 meses y en dosis única en los mayores de 2 años.
9 Nimenrix®. En mayores de 12 meses, en dosis única. En menores de esta edad se aplican 2 dosis separadas por 2 meses con un refuerzo a partir de los 12 meses.
10 Bexsero®. En niños de 6 meses a 10 años de edad, el intervalo mínimo es de 2 meses. Se recomienda, por precaución, separar esta vacuna de las inyectables inactivadas de los 18 primeros meses por, al menos, 15 días, para minimizar sus efectos secundarios.. Trumemba®, vacuna biantigénica frente al meningococo B de próxima comercialización, está indicada a partir de los 10 años de edad con pautas de 2 o 3 dosis.
11 Pauta con NeisVac-C®. Si se usa otro preparado, debe cambiar a 2+1+1, con 2 dosis en el 1.er año, a los 2 y 4 meses.
12 Una 3.ª dosis administrada antes de los 10 años no se considera una dosis de refuerzo válida, debiendo repetirse a los 11-12 años, según calendarios.
13 En niños con factores o circunstancias de riesgo 
14 Gardasil®, Gardasil 9® y Cervarix® están indicadas en ambos sexos, aunque los calendarios sistemáticos españoles solo las contemplan, de momento, para el femenino.
15 Cervarix® y Gardasil 9® de 9 a 14 años, Gardasil® de 9 a 13 años. Las dos primeras admiten un intervalo mínimo de 5 meses en pauta de dos dosis; la última, Gardasil®, precisa 6 meses, al menos, entre ambas dosis.
16 La 3.ª dosis no debe repetirse si respetó, al menos, una separación de 16 semanas de la 1.ª, mientras se haya guardado un intervalo de 4 semanas entre la 1.ª y 2.ª dosis y de 3 meses entre la 2.ª y la 3.ª.
17 Si se usa Rotarix®, la serie comprende solo 2 dosis.
18 Si en caso de necesidad se administra entre los 6 y los 11 meses, debe reiniciarse la vacunación a partir de los 12 meses. Entre los 12 meses y los 12 años de edad, cuando estén disponibles para uso general o en casos concretos, podría sustituirse por una vacuna tetravírica (SRPV: Priorix Tetra®, ProQuad®).
19 La edad mínima estándar es la de 12 meses de edad. Ante un riesgo de exposición al virus, la 1.ª dosis puede administrarse entre 9 y los 11 meses de edad, debiendo aplicarse la 2.ª dosis a partir de los 3 meses posteriores.
20 Si la 1.ª dosis se administra a los 13 o más años de edad, el intervalo mínimo es de 4 semanas. En caso necesario, puede también aceptarse un intervalo de 4 semanas para menores de esta edad, pero sin que se le pueda aplicar un período de gracia adicional. Cabe también considerar aquí el uso de un preparado SRPV.

6. Intervalos máximos entre dosis de una misma vacuna

Ningún intervalo temporal máximo entre dosis compromete su inmunogenicidad y eficacia: la administración de las dosis pendientes asegura una inmunización correcta, independientemente del tiempo transcurrido entre ellas. Lo que no obvia que sea preferible ajustarse lo máximo posible a las recomendaciones consensuadas.

EXCEPCIONES O PRECAUCIONES

  • Vacuna antitifoidea oral atenuada (Ty21a). Cuando las 3 dosis que comprende la serie de vacunación no se hayan completado en 10 días, es recomendable repetir la serie entera.
  • Vacuna oral frente al cólera (Dukoral®). Si han transcurrido más de 6 semanas entre dosis, debe reiniciarse la vacunación.
  • Vacunación posexposición frente a la rabia. Un retraso en la administración de alguna dosis de la serie de vacunación no obliga a repetirla, pero en caso de desviaciones importantes deberá practicarse una serología específica a los 7-14 días de su finalización, para asegurar la efectividad de la inmunización.

7. Coadministración de vacunas y otros productos inmunobiológicos

La inmunidad pasiva que confiere la administración de inmunoglobulinas o hemoderivados portadores de anticuerpos puede contrarrestar la respuesta inmunitaria a las vacunas víricas atenuadas parenterales (SRP, antivaricela). Comprende dos supuestos:

  • Recepción previa de la vacuna.- Debe transcurrir un mínimo de 2 semanas (idealmente 4 semanas) para la administración de inmunoglobulinas. Si se han administrado antes, debe procederse a una revacunación a partir de los 3 meses siguientes como mínimo.
  • Recepción previa de la inmunoglobulina.- Es el caso más frecuente. Su efecto inhibitorio dependerá de la cantidad (dependencia de dosis) y tipoespecificidad de los anticuerpos transferidos. En la tabla 2.2 se especifican los intervalos a respetar en cada caso.

Las vacunas inactivadas, las atenuadas orales y la antigripal atenuada intranasal no muestran interferencias con otros productos inmunobiológicos, pues no se inhiben por la recepción previa de estos preparados y, a su vez, la recepción previa de estas vacunas no obliga a demoras en la administación de preparados inmunobiológicos para que estas resulten eficaces.

Tabla 2.2. Interferencia entre inmunoglobulinas y otros hemoderivados y la administración de vacunas*.

Vacunas a administrar tras la recepción de inmunoglobulinas u otros hemoderivados

Producto y situaciones que han requerido administración parenteral (IM / IV)

Intervalo recomendado hasta la vacunación (meses)

Vacunas inactivadas

Ig polivalente sustitutiva de forma periódica (inmunodeprimidos)

No es necesario ningún intervalo, aunque algunos autores aconsejan administrar las vacunas 4-5 días antes de la Ig

Ig en situaciones diferentes a la anterior

Ninguno

Triple vírica y varicela

Ig polivalente IV 300 a 400 mg de IgG/kg (Inmunodeficiencias graves)

8

Ig polivalente IV a 400 mg de IgG/kg (varias dosis) (Inmunodeficiencias graves)

8

Ig polivalente IV, profilaxis sarampión en contacto inmunodeprimidos, 400 mg de IgG/kge

8

Ig polivalente IV para tratamiento de PTI:
- 400 mg de IgG/kg
- 1000 mg de IgG/kg

 

8
10

Ig polivalente IV a 1600-2000 mg de IgG/kg (Síndrome de Kawasaki)

11

Ig hiperinmune IV anti-citomegalovirus (máximo 150 mg de IgG/kg)e

6

Ig hiperinmune IV antivaricela posexposición, 400 mg IgG/kge

8

Ig hiperinmune IV antihepattitis B, 30-100 UI/kg  (recién nacido) / >500 UI (niños)

3

Ig polivalente IM para la profilaxis de contacto de la hepatitis A, 0,02 ml/kg

3

Ig polivalente IM para la profilaxis de la hepatittis A en viajes internacionales, 0,06 ml/kg

3

Ig polivalente IM para la profilaxis del sarampión, 0,50 ml/kg (máximo 15 ml)

6

Ig polivalente IM para la profilaxis de la varicela, 100-200 mg/kg (0,6-1,2 ml/kg)

5

Ig hiperinmune IM para profilaxis de la varicela 125 U/10 kg, máximo 625 Ue

5

Ig hiperinmune IM antihepatitis B (IGHB), 0,06 ml/kg

3

Ig hiperinmune IM para profilaxis del tétanos, 250 UI

3

Ig hiperinmune IM de la rabia, 20 UI/kg

4

Ig humana IV antibotulínica, 1,5 ml/kge

6

IgG anti-D IM, 300 mcg (isoinmunización Rh)

31

Anticuerpo monoclonal antiVRS IM (palivizumab), 15 mg/kg

Ninguno

Hematíes lavados IV, 10 ml/kg (prácticamente sin IgG)

Ninguno

Hematíes lavados con adenina-salina IV, 10 ml/kg

3

Concentrado de hematíes IV, 10 ml/kg

5-6

Sangre completa IV, 10 ml/kg

6

Plasma o plaquetas IV, 10 ml/kg

7

Rotavirus, fiebre tifoidea oral, gripe intranasal, polio oral y fiebre amarilla

Cualquier situación

Ninguno

* Adaptada de las recomendaciones de los CDC de EE. UU. y de la guía de inmunización canadiense.
e Medicamento extranjero
1 Las madres susceptibles que corran un alto riesgo de exposición a las enfermedades que previenen (sobre todo a la rubeola) o con probabilidades de un nuevo embarazo durante los 3 meses siguientes, deberían recibir ya las vacunas en el puerperio precoz; en este caso, deberá administrarse una 2.ª dosis a partir de las 4 semanas posteriores o, si la vacunación comprende una dosis única, realizar un examen serológico a los 3 meses para asegurar la presencia de seroprotección específica.

Conviene aquí recordar que la vacunación contra el sarampión puede provocar una falta transitoria de respuesta a la prueba de la tuberculina, y posiblemente a un test diagnóstico in vitro de la tuberculosis (IGRA: Interferon Gamma Release Assays). Por consiguiente, estas pruebas deben realizarse simultáneamente o transcurridas un mínimo de 4-6 semanas. Si se practican primero, la vacuna puede administrarse tras su lectura. Es asimismo prudente adoptar la misma estrategia con la administración de la vacuna de la varicela o la antigripal atenuada intranasal.

La aplicación de vacunas puede practicarse simultáneamente o con cualquier intervalo de tiempo con una inmunoterapia antialérgica subcutánea. Aunque se ha especulado con la necesidad de separarlas un mínimo de 1 semana para evitar la sumación de efectos secundarios, en la práctica constituye una posibilidad intrascendente.

Excepciones y particularidades

  • La transfusión de hematíes lavados no interfiere la eficacia de las vacunas, por la escasez de anticuerpos que incluyen.
  • La inmunogenicidad de la vacuna contra la fiebre amarilla no se afecta por la administración concurrente de productos inmunobiológicos, probablemente porque la sangre de los que deriva contiene pocos anticuerpos específicos.
  • La recomendación de retrasar un mínimo de 3 meses la administración de vacunas parenterales atenuadas tras recibir Ig anti-D se basa únicamente en el principio de precaución. Se ha demostrado que el bajo contenido de IgG inespecífica del producto no reduce la respuesta a la vacuna de la rubeola, lo que justifica la administración posparto de esta cuando se considere preciso, como se ha expuesto más arriba.
  • La vacuna contra el zóster no se inactiva por los productos que contienen anticuerpos, por lo que pueden administrarse conjuntamente o con cualquier intervalo de separación.
  • Los anticuerpos monoclonales anti-VRS (palivizumab), tampoco inhiben las vacunas atenuadas, dada su tipoespecificidad exclusiva para el VRS.

8. Coadministración de vacunas y otros productos biológicos

Diversas sustancias biológicas de variada índole pueden condicionar interacciones negativas con algunas vacunas, si se administran de modo concomitante.

  • Antibacterianos. Sulfamidas y antibióticos pueden neutralizar la respuesta a la vacuna oral Ty21a frente a la fiebre tifoidea. No deben utilizarse, siempre que sea posible, durante las 24 horas previas a la vacunación. Algunos autores los desaconsejan para los 7 días posteriores a la administración de Ty21a.
  • Tuberculostáticos. Inactivan el bacilo vacunal de la BCG, con la excepción de la pirazinamida.
  • Antipalúdicos. Proguanil o mefloquina pueden inactivar la cepa Ty21a de la vacuna oral frente a la fiebre tifoidea. Cuando deban coadministrarse, deberá procederse como con los antibióticos para la misma vacuna.
  • Antivirales. Es posible que interfieran la replicación de ciertos virus vacunales:
    • Antivirales efectivos frente a la gripe (amantadina, rimantadina, zanamivir, oseltamivir). No deben darse desde 48 horas antes de una vacunación intranasal con virus atenuados y hasta pasadas las 2 semanas siguientes.
    • Antivirales activos frente al virus herpes (aciclovir, famciclovir, valaciclovir). No deben administrarse durante las 24 horas previas a la vacunación frente a la varicela.
  • Salicilatos. La asociación entre saliciloterapia y varicela con el síndrome de Reye justifica la recomendación de evitarla durante las 6 semanas siguientes a la vacunación frente a la varicela en menores de 18 años de edad. También puede sustituirse por otro tratamiento antiagregante. Si ninguna de estas opciones son posibles o convenientes y se estima elevado el riesgo derivado de la varicela natural, puede valorarse, individualmente, la vacunación, con el consiguiente seguimiento del paciente.
  • Fármacos inmunodepresores, inmunomoduladores y antineoplásicos.
    • Una quimioterapia antineoplásica en curso contraindica la administración de vacunas atenuadas: la vacunación debe demorarse como mínimo 3 meses tras la interrupción del tratamiento, dependiendo de su intensidad, de la enfermedad subyacente y de la concurrencia de otras terapias.
    • Un tratamiento sistémico diario con dosis elevadas de corticoides (prednisona, prednisolona o sus equivalentes) puede causar efectos similares. Se interpretan como altas, dosis ≥ 20 mg/día de prednisona en niños de peso superior a 10 kg o ≥ 2 mg/kg/día en los de peso inferior, –o de sus equivalentes de otros corticoides–, durante ≥ 14 días o ≥ 1 mg/kg/día durante ≥ 28 días. En estos casos, deben posponerse las inmunizaciones con vacunas atenuadas un mínimo de un mes desde la interrupción del tratamiento. De todos modos, ante una exposición de riesgo, puede ser recomendable la vacunación.
    • Los fármacos inmunosupresores de aplicación tópica (tacrolimus, pimecrolimus) es muy improbable que ejerzan una interacción sistémica con las vacunas, debido a su mínimo grado de absorción. Existen escasos estudios al respecto. Es aconsejable, sobre todo para las vacunas de virus atenuados, administrarlas durante los intervalos libres de tratamiento y evitar la aplicación del producto en las zonas de inyección vacunal. En tratamientos extensos con tacrolimus, se aconseja respetar un intervalo de 2 semanas para la administración de vacunas inactivadas y de 4 para las vivas atenuadas, tras su interrupción.
    • Los anticuerpos monoclonales curativos pueden asimismo comprometer la efectividad y seguridad de las vacunas atenuadas. Estas vacunas están contraindicadas hasta que hayan transcurrido, al menos, 3 meses (6 meses tras un tratamiento con adalimumab, certolizumab pegol, infliximab, rituximab o ustekinumab) de su supresión terapéutica.
    • La coadministración de vacunas e interferón gamma 1-b (IMUKIN®) es desaconsejable, al facilitar una reacción inmune exacerbada.
    • La administración simultánea de vacunas de virus vivos e hidroxicarbamida (HYDREA®, Siklos®), fármaco utilizado en tratamientos de drepanocitosis sintomática, puede potenciar la replicación de los  virus de la vacuna, incrementar sus efectos adversos y reducir su inmunogenicidad, por lo que debe considerarse contraindicada.
  • Antitérmicos. Algunos estudios sugieren que la coadministración de paracetamol con vacunas antineumocócicas conjugadas puede reducir la respuesta inmune. Aunque se desconoce la relevancia clínica de esta observación, es desaconsejable la prescripción rutinaria de antitérmicos para la prevención de una potencial reacción febril vacunal, con la excepción de la vacuna antimeningocócica B polivalente (4CMenB), en la que se ha demostrado que la coadministración de paracetamol no interfiere en su inmunogenicidad.
  • Alimentos y bebidas. Su efecto potenciador de la acidez del jugo gástrico puede disminuir la acción de la subunidad B de la toxina recombinante de la vacuna oral contra el cólera (Dukoral®). Por ello, su administración debe distanciarse un mínimo de una hora de comidas o bebidas.

9. Bibliografía

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  2. ACIP Vaccine Recommendations and Guideliness. Disponible en: https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/acip-recs/index.html
  3. American Academy of Pediatrics. Active and Passive Immunization. En: Kimberlin DW, Brady MT, Jackson MA, Long SS (eds.). Red Book: 2015 Report of the Committee on Infectious Diseases, 30.ª ed. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics; 2015. p. 1-107.
  4. American Academy of Pediatrics. Meningococcal infections. En: Kimberlin DW, Brady MT, Jackson MA, Long SS (eds.). Red Book: 2015 Report of the Committee on Infectious Diseases, 30.ª ed. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics; 2015. p. 547-55.
  5. Canadian Immunization Guide. Public Health Agency of Canada 2015. Disponible en: http://healthycanadians.gc.ca/publications/healthy-living-vie-saine/1-ca...
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10. Enlaces de Interés

  • Los enlaces a webs de Internet relacionados con este capítulo se muestran agrupados en el capítulo 45 de este manual: Internet y vacunas

 

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