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Vacunación en el ámbito escolar: dificultades y problemas

Fecha: 
27 noviembre 2020
Leído 183 veces
Pregunta

Querìamos saber vuestra inestimable opiniòn sobre la administración de vacunas en ámbito escolar, dado que en dicha práctica van surgiendo dificultades en el día a día que ponen en riesgo la seguridad en dicha actividad, como ejemplo cadena de frío, lipotimias vs reacciones alèrgicas, lesiones (ejemplo caìdas, lesiones dentales, etc.) y dada la situación de confusión reinante a veces niños no vacunados o doblemente vacunados, por no citar el riesgo de subregistro, desconocimiento de los padres (mas allá de que se les otorgue una información previa) y el saltarse muchas veces una revisión pediátrica tan importante como la de los 12 años ("porque total ya se han vacunado en la escuela"), agradeceremos como equipo que nos hagan llegar una reflexión sobre estos aspectos, dado la ansiedad previa que genera en el equipo, alumnos, instituciones y ponen en duda si este tipo de praxis tan efectiva en otros lugares del planeta, lo es en nuestro medio. Atentamente.

Respuesta

Compartimos su preocupación por los problemas que menciona. 

La vacunación escolar tiene la ventaja de que permite alcanzar mejores coberturas vacunales, sobre todo en adolescentes, lo cual tiene su importancia en casos en los que las coberturas registradas no son buenas (vacuna VPH, por ej.) y en circunstancias especiales (brotes, campañas extraordinarias, por ej.). A partir de aquí, lo demás son dificultades, como las que muy certeramente mencionan ustedes.

¿Qué hacer?: creemos que los profesionales que participan en la vacunación escolar deben ser exigentes con la Administración sanitaria correspondiente, que debe asegurar los medios y recursos suficientes para llevar a cabo la actividad de forma efectiva y segura para los niños y los profesionales. 

  • Entre estos medios mínimos e imprescindibles se incluyen: medios para asegurar la cadena del frío, personal y tiempo suficiente para mantener los niveles de calidad y seguridad, formación, protocolos y medios para responder ante un incidente leve (caídas por lipotimias, por ej.) o grave (tipo anafilaxia), consentimiento escrito de los padres, documentación vacunal del niño, capacidad para cumplimentar los registros, y colaboración del personal del centro escolar que conoce a cada uno de los grupos de niños del centro escolar. 
  • Entre los medios muy recomendables se encuentran: salas adecuadas para permitir entrada y salida por lugares distintos (evitando el contacto inmediato entre adolescentes vacunados y en espera).

Los medios y recursos citados no excluyen otros, que pudieran resultar igualmente necesarios en determinadas circunstancias.

También mencionan ustedes la pérdida de oportunidades de contacto para el directo entre el equipo sanitario y los padres, lo que puede resultar importante sobre todo en familias de bajos recursos o con vulnerabilidad social por cualquier causa, cuyos niños podrían necesitar una dedicación especial por parte de sus sanitarios de referencia en atención primaria.

En fin, siendo conscientes de los problemas mencionados y las dificultades actuales añadidas, nos congratulamos por comprobar que los profesionales, como ustedes, se mantengan activos e interesados por la calidad y seguridad de las intervenciones sanitarias dirigidas a promover la salud infantil y exigentes con la propia responsabilidad y la de las administraciones sanitarias. 

Un saludo,