Go to: Contenido » | Main menu » | Information menu »


Convivientes, inmunodepresión

Fecha: 
06 junio 2017
Leído 1245 veces
Pregunta

Niño de 3 años (a punto de cumplir 4), diangosticado de déficit de IgA selectivo y cuya madre, afecta de enfermedad de Crohn, recibe tratamiento con adalimumab (Humira (R)). Consulta esta por la posible incompatibilidad de su tratamiento y la vacuna triple vírica que ha de recibir el menor en su próxima revisión de 4 años, al tratarse de una vacuna de virus vivos. Revisando el artículo López García B, Ortonobes Roig S, Florit Sureda M, Espona Quer M. Actualización en fármacos para Pediatría. Form Act Pediatr Aten Prim. 2015;8;22-5 (http://fapap.es/articulo/331/actualizacion-en-farmacos-para-pediatria), encuentro lo siguiente: Se recomienda que los pacientes estén correctamente vacunados antes de iniciar el tratamiento. No se recomienda la administración de vacunas vivas a los pacientes hasta tres meses después de acabar el tratamiento, ni a los bebés expuestos a adalimumab intraútero durante los cinco meses siguientes a la última inyección de adalimumab de la madre. ¿Sería necesaria alguna precaución de cara a la vacunación correspondiente al control de los 4 años de este niño (de cara a la madre)? ¿Tendría sentido algún período de separación de ambos?

Respuesta

El déficit aislado de IgA no contraindica la recepción de vacunas preventivas.

El texto que cita no aborda la cuestión que consulta. Un niño conviviente con una persona inmunodeprimida puede (y debe) recibir la dosis de triple vírica que le corresponda por calendario. El riesgo de contagio de la paciente por los virus atenuados de la vacuna es en este caso teórico, pero en la práctica inexistente. Si que existiría si sufriera las infecciones naturales que previene. Puede revisar el tema en http://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-18.

Comité Asesor de Vacunas de la AEP