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Rotavirus

Noviembre 2014

1. Introducción

La gastroenteritis aguda (GEA) es una de las enfermedades más comunes en los niños, siendo la segunda causa de morbilidad y mortalidad en la edad infantil a escala mundial.

El principal agente causal de la GEA es el rotavirus (RV) del grupo A, que infecta prácticamente a todos los niños en los primeros cinco años de vida, asociándose a una mayor gravedad que la causada por otros agentes infecciosos, con más riesgo de deshidratación y de necesidad de hospitalización.

El RV es la principal causa de diarrea infantil grave en todo el mundo e infecta prácticamente a todos los niños en los 5 primeros años de vida.

La historia natural de la enfermedad muestra una alta incidencia de infecciones repetidas en los dos primeros años de vida, gran parte de ellas asintomáticas, y una disminución de la gravedad del cuadro clínico en función del número de infecciones.

Existen numerosos estudios realizados en el mundo, incluida España, que evalúan el impacto sanitario de la infección por RV, la repercusión en la salud de los niños y de sus familias, el elevado coste sanitario de la asistencia que requiere esta enfermedad y asimismo el coste indirecto que representa para las familias y para la sociedad. Todos estos estudios justifican la vacunación como la única estrategia preventiva útil frente a esta enfermedad y establecen un balance de coste-efectividad beneficioso. Desde la introducción de las vacunas frente a RV en el año 2006, la morbimortalidad por gastroenteritis por RV en lactantes y niños pequeños se ha reducido considerablemente, tanto en países en vías de desarrollo, como en países industrializados.

 

2. El patógeno

El RV es un virus de estructura icosaédrica, sin envoltura y de un tamaño de 70 nm de diámetro. Está incluido en la familia Reoviridiae.

Su genoma está constituido por un ARN segmentado, de doble cadena, y está envuelto por una cápside formada por tres capas proteínicas concéntricas.

La capa más externa está compuesta por las proteínas estructurales (VP4 y VP7). La cubierta media está formada por VP6, la más interna por VP2 y, en menor cantidad, por VP1 y VP3.

Los RV se clasifican en grupos y tipos (serotipos/genotipos), según las propiedades antigénicas de estas proteínas.

La proteína VP6 es la determinante de la reactividad de grupo, reconociéndose en la actualidad 7 grupos, de la A a la G. El grupo asociado a la infección en la especie humana es el A.

Hasta hace unos años, más del 90 % de las cepas de RV identificadas en todo el mundo pertenecían a cuatro combinaciones de VP7 y VP4: G1, G3 y G4 con P[8] y G2 con P[4]. En los últimos años han emergido claramente otros tipos G, siendo uno de los más detectados globalmente el G9, con circulación por todos los continentes.

 

3. Epidemiología y transmisión

Los estudios epidemiológicos permiten estimar que la infección por RV se da prácticamente en todos los niños durante los primeros 5 años de vida.

En países en vías de desarrollo es una causa importante de mortalidad. En países industrializados se asocia a una gran morbilidad, aunque con una muy baja mortalidad e incidencia de secuelas.

En la Unión Europea se ha estimado una incidencia anual de infección sintomática por RV, de cualquier gravedad, de 134 a 310 episodios por cada 1000 niños menores de 2 años.

Los recientes estudios prospectivos de vigilancia realizados en distintos países europeos, incluido España, han confirmado la asociación de RV a una forma de enfermedad más grave, con una mayor frecuencia de detección de RV (> 40 %) en los casos de diarrea que precisan hospitalización, que en los atendidos de forma ambulatoria.

Aunque las infecciones por RV pueden afectar a los niños en varias ocasiones durante su vida, generalmente las que suceden entre los 3 y 36 meses de edad son más graves, pudiendo causar diarrea importante, incluso con deshidratación.

Las infecciones por este agente son más frecuentes en los últimos meses de otoño y durante el invierno, aunque cada vez son más habituales los brotes fuera de estas estaciones.

Las infecciones por RV son una causa importante de gastroenteritis de origen nosocomial y también pueden afectar a adultos, especialmente a los que se encargan del cuidado de niños pequeños.

 

4. Clínica y complicaciones

El espectro clínico de presentación de la infección por RV varía desde síntomas leves, en los que predomina la diarrea aguda, líquida, con vómitos y fiebre, hasta cuadros más graves, en los que se asocia a distintos grados de deshidratación, con trastornos hidroelectrolíticos y shock, que en ocasiones requiere la hospitalización en unidades de cuidados intensivos pediátricos. En países pobres es causa frecuente de mortalidad.

El período de incubación es de 1 a 3 días y los síntomas se resuelven habitualmente entre 3 y 7 días, salvo cuando surgen complicaciones debidas a la deshidratación.

 

5. Prevención

La persistencia en la infancia de una alta morbilidad debido al RV, independientemente de la mejoría en las condiciones higiénicas y sanitarias, sitúa a la vacunación frente a este virus como la única estrategia con posibilidad de impacto sobre la prevención de la enfermedad.

Hay dos vacunas disponibles en España. Se aplican por vía oral, siempre preferiblemente en un centro sanitario, y pueden administrarse al mismo tiempo que las otras vacunas del calendario.

En países con vacunación sistemática se ha observado un descenso de la infección por RV, no solo en lactantes vacunados, sino en niños mayores y adultos no vacunados, demostrando así un efecto de inmunidad de grupo.

Los beneficios que se obtienen con la vacunación frente a RV siguen siendo muy superiores al hipotético riesgo de invaginación, como lo demuestran los datos procedentes de países con vacunación sistemática.

Ir al capítulo sobre vacuna del rotavirus en el Manual de Vacunas en línea de la AEP.

 

6. Tratamiento

Las gastroenteritis por RV son procesos autolimitados y de corta duración. No existe un tratamiento específico de esta gastroenteritis como tal, por lo que este es exclusivamente sintomático y de las complicaciones derivadas. 

 

7. Bibliografía

- Clark A, Jit M, Andrews N, Atchison C, Edmunds WJ, Sanderson C. Evaluating the potential risks and benefits of infant rotavirus vaccination in England. Vaccine. 2014;32:3604-10.

- Glass RI, Parashar UD. Rotavirus vaccines – balancing intussusception, risks and health benefits. N Engl J Med. 2014;370:568-70.

- Moreno-Pérez D, Álvarez García FJ, Arístegui Fernández J, Cilleruelo Ortega MJ, Corretger Rauet JM, García Sánchez N, et al. Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría. Calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría: recomendaciones 2014. An Pediatr (Barc). 2014;80:55.e1-37.

- Parez N, Giaquinto C, Du Roure C, Martinon-Torres F, Spoulou V, Van Damme P, et al. Rotavirus vaccination in Europe: drivers and barriers. Lancet Infect Dis. 2014;14:416-25.

- World Health Organization (WHO). 53 Global Advisory Committee on Vaccine Safety, 11-12 December 2013. Update on intussusception following rotavirus vaccine administration. Wkly Epidem Rec. 2014;89:53-60. Disponible en: http://www.who.int/wer/2014/wer8907.pdf?ua=1
 

Texto elaborado por:

Luis Ortigosa del Castillo. Pediatra. Médico Adjunto del Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria. Profesor Asociado de Pediatría. Facultad de Medicina. Universidad de La Laguna. Santa Cruz de Tenerife. Vocal del CAV de la AEP.