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Parotiditis

Octubre 2014

1. INTRODUCIÓN

La parotiditis epidémica es una enfermedad infectocontagiosa aguda cuya característica principal es la tumefacción de las glándulas salivares, especialmente las parótidas. Secularmente, ha afectado sobre todo a los niños entre 5 y 14 años. Sin embargo la edad de mayor prevalencia se ha desplazado desde que se introdujo la vacunación sistemática en los calendarios de vacunación infantiles, ocurriendo ahora la mayoría de los casos en adolescentes y adultos jóvenes. En un 40 % de infectados puede presentarse una infección inaparente. A pesar de la efectividad de la vacunación sistemática frente a la enfermedad, siguen produciéndose casos y brotes epidémicos, que se atribuyen en gran parte a un descenso de los anticuerpos protectores con el tiempo. El 43 % de los casos declarados en la Región Europea, entre 2007 y 2011 y en los que constan registros de vacunación, no estaban vacunados, mientras que el 57 % restante habían recibido una o dos dosis de vacuna, sugiriendo la posibilidad de la presentación de parotiditis modificada (breakthrough).

 

2. EL PATÓGENO

• La parotiditis está producida por un virus RNA monocatenario perteneciente a la familia de los Paramyxoviridae, género Paramyxovirus.

• En su composición tiene dos proteínas de superficie principales: la hemaglutinina-neuraminidasa y la proteína de función. El virus es sensible al calor y los rayos ultravioleta.

• En Europa, varios genotipos han sido identificados como cepas circulantes: D, F, G, H y J. La vacuna contiene el genotipo A.

 

3. EPIMEDIOLOGÍA y transmisión

En el informe anual de 23 países europeos de la  EU/EEA correspondiente a 2011, sobre 12 362 casos declarados de parotiditis, se encontró una incidencia de 3,5 casos/100 000 habitantes. Alrededor del 50 % de las notificaciones fueron confirmadas. Aunque la parotiditis ocurrió en todos los grupos de edad, los más afectados fueron los comprendidos entre los 15 y 24 años, con una incidencia de 11,7/100 000 h; entre 5-14 años fue de 16,6/100 000 h y en el grupo de 0-4 años de 4,2/100 000 habitantes. En otros países europeos no pertenecientes a la UE se han registrado brotes de gran amplitud, con una distribución etaria similar.

• En España la incidencia, en el periodo 2007-2011, fue superior a la media europea: 4,4/100 000 habitantes. En 2010 se declararon 2027 casos, que ascendieron a 3600 durante el primer semestre de 2012 como consecuencia de la presentación de ondas epidémicas. Incidieron sobre todo en adolescentes y adultos jóvenes vacunados entre 1993 y 1999, cuando se empleó masivamente una vacuna triple vírica cuyo componente antiparotiditis, la cepa Rubini, ofrece una efectividad prácticamente nula en condiciones epidémicas.

• Desde el año 2005 circula el genotipo G1 de forma mayoritaria, lo que sugiere que existe circulación viral, a pesar de unas altas coberturas vacunales superiores al 95 %.

• El único reservorio y hospedador del virus de la parotiditis es el ser humano. La transmisión se realiza a través de gotas o aerosoles infectados originados en la orofaringe.

• Generalmente los contactos se infectan antes de que aparezca la tumefacción de las parótidas (1 a 7 días antes, aunque lo habitual es 1-2 días) y de 7-9 después del comienzo de la tumefacción, aunque se acepta que el paciente tiene capacidad infectiva desde el 12.º día hasta el 25.º posterior a la exposición.

• El período de incubación es de 14-25 días, con un promedio de 19.

 

4. CLÍNICA Y COMPLICACIONES

Los criterios para el seguimiento y declaración en el ECDC de casos de parotiditis son: a) cualquier persona con fiebre y además, al menos, dos de los siguientes: b) comienzo súbito y tumefacción de las glándulas parótidas, c) orquitis o d) meningitis.

• La tumefacción en las glándulas parótidas es el signo más característico y frecuente (más del 70 % de los casos). En condiciones normales la glándula no es palpable, pero en los casos de parotiditis epidémica progresa rápidamente a la máxima tumefacción durante varios días. Entre un 30-40 % de los casos la tumefacción es unilateral, pero en la mayoría de los casos es bilateral desde un principio.

• Los síntomas sistémicos incluyen fiebre moderada, cefalea, malestar general, anorexia y dolor abdominal. La fiebre cede en el transcurso de una semana, antes de que desaparezca la tumefacción de la glándula que puede requerir más de 10 días. Los casos de parotiditis “breakthrough” parece que presentan un curso clínico más larvado.

• Se pueden afectar otras glándulas salivares (submaxilares, sublinguales) y los orificios de salida de la saliva de todas las glándulas pueden presentar edema y enrojecimiento.

• La segunda manifestación en orden de importancia es la orquitis, aparece entre un 20-50 % de los casos. Aproximadamente un tercio de los varones pospuberales afectos de parotiditis, desarrollan orquitis, que habitualmente sigue a la parotiditis, aunque puede precederla o aparecer en su ausencia. Su aparición puede ser en la 1.ª o 2.ª semana. La orquitis bilateral es mucho menos frecuente (30 %) y la atrofia gonadal puede seguir a la parotiditis. Los varones prepuberales pueden desarrollar orquitis, pero es muy rara antes de los 10 años.  Pueden acompañarla síntomas sistémicos como fiebre alta, que suele ceder tras una semana de duración. La esterilidad es una consecuencia muy rara, incluso en los casos en los que la orquitis haya sido bilateral.

• La ooforitis en las niñas ocurre en el 5 % de los casos.

• Meningoencefalitis. La afectación del SNC por el virus de la parotiditis no es infrecuente y se manifiesta habitualmente como meningitis y no como una verdadera encefalitis. La meningitis, llamada urliana, precede a la parotiditis o también puede aparecer en su ausencia, pero generalmente se produce durante la primera semana y suele acompañarse de fiebre, cefalea, náuseas, vómitos y meningismo. No son frecuentes las alteraciones del sensorio ni la existencia de convulsiones.

• En un elevado número de casos de parotiditis (50 %) y sin evidencias clínicas de afectación del SNC, se observa una pleocitosis en el LCR, siendo el cultivo del virus positivo. El pronóstico en estos casos es muy bueno y la recuperación total.

• Otras manifestaciones acompañantes de la parotiditis pueden ser pancreatitis, que cursa con dolor abdominal, escalofríos, fiebre y vómitos.

• También en la parotiditis, al igual que en las enfermedades exantemáticas, es posible la aparición de un exantema cutáneo que suele ser de tipo morbiliforme y que desaparece rápidamente.

• La encefalitis es muy rara, la frecuencia oscila entre el 0,02-0,3 %, sin embargo es una complicación grave que puede conducir a la muerte.

• Otras complicaciones posibles de la parotiditis son la neuritis del nervio auditivo (1/3400 a 1/20 000) que conduce a la sordera neurosensorial; el comienzo es brusco con tinnitus, ataxia y vómitos, seguidos de sordera permanente unilateral, en el 80 % de los casos.

• Otras complicaciones incluyen neuritis de los nervios faciales y mielitis, y con menor frecuencia artritis, miocarditis (15 %) y otras complicaciones hematológicas.

• Desde el punto de vista diagnóstico, la amilasa sérica puede servir de ayuda de igual modo que en el caso de la pancreatitis secundaria al virus. La infección por el virus puede confirmarse por serología mediante ELISA o técnicas moleculares (RT-PCR).

 

5. PREVENCIÓN

La única forma de inmunoprevención de la parotiditis es la vacunación sistemática durante la infancia, actualmente practicada con la vacuna triple vírica. Una dosis a los 12 meses de edad procura tasas de seroconversión de alrededor del 94 %, que se acercan al 100 % tras 2 dosis de la vacuna. Son necesarias coberturas vacunales del 85-90 % para lograr inmunidad de grupo, disminuir la transmisión y hacer posible la eliminación del virus.

Ir al capítulo de la vacuna de la parotiditis en el Manual de Vacunas en línea de la AEP.

 

6. TRATAMIENTO

El tratamiento es sintomático. No son recomendables los antibióticos, salvo en el caso de complicaciones bacterianas supurativas en las parótidas. Se pueden recomendar analgésicos en casos de dolor y antitérmicos si se presenta fiebre alta. 

 

7. BIBLIOGRAFÍA

- ECDC. Surveillance Report. Annual epidemiological report on communicable diseases. 2013 Mumps. Disponible en http://ecdc.europa.eu/en/publications/Publications/annual-epidemiologica...

- ECDC. Factsheet for healths professionals. Mumps. Disponible en http://ecdc.europa.eu/en/healthtopics/mumps/Pages/factsheet_professional...

- Hukic M, Hajdardasic A, Ravlija J, Ler Z, Baljic R, Dedeic A, et al. Mumps outbrerak in the Federation of Bosnia and Herzegovina with large cohorts of susceptibles and genetically diverse strains of genotipe G, Bosnia and Herzegovina, december 2010 to september 2012. Euro Surveill 2014;19 (33): pii=20879. Disponible en http://eurosurveillance.org/View/Article.aspx?Articleld=20879

- Ladbury G, Ostendorf S, Waegemaekers T, van Binnendijk R, Boot H, Hahné S. Smoking and older age associated with mumps in an outbreak in a group of highly-vaccinated individuals attending a youth club party, the Netherlands, 2012. Euro Surveill 2014; 19 (16):pii=20076. Disponible en http://www.eurosurveillance.org/ViewArticle.aspx?Articleld=20076

- Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Coberturas de vacunación. Datos estadísticos. Disponible en http://www.msssi.gob.es/profesionales/SaludPublica/prevPromocion/vacunac...

- Peltola H, Kulkarmi PS, Kapre SV, Paunio M, Jadhaf SS, Dhere R. Outbreaks in Canada and United States: Time for New Thinking on Mumps Vaccines. Clin Infect Dis 2007; 45: 459-66.

- Rubin SA, Plotkin SA. Mumps vaccine. En: Plotkin SA, Orenstein WA, Offit PA. Vaccines. 6th edition. Elsevier Saunders. 2013:419-46.

 

Texto elaborado por:

Josep María Corretger Rauet, pediatra, Consell Assessor de Vacunacions, Departament de Salut, Generalitat de Catalunya (Barcelona). Vocal del CAV de la AEP.