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Informe del ECDC sobre el incremento de casos de tosferina en Europa

20 mayo 2024
Fuente: 
ECDC

Contenido
● Introducción [ver].
● Situación epidemiológica [ver] | Distribución por países [ver] | Distribución por edades [ver] | Muertes [ver].
● Programas de vacunación [ver] | Coberturas vacunales [ver].
● Interpretación de los datos [ver].
● Evaluación de riesgos del ECDC para la UE/EEE [ver] | ¿Cuál es el riesgo asociado al incremento de tosferina observado en la UE/EEE? [ver].
● Recomendaciones del ECDC [ver] | Consideraciones sobre las estrategias de inmunización | Acciones para fortalecer la vigilancia, la detección precoz y el control de enfermedades [ver] | Comunicación de riesgos [ver].
● Más información en esta web, referencias bibliográficas y enlaces recomendados [ver].
En pocas palabras
● Se presenta una reseña del informe sob re la tosferina en la UE, recientemente publicado por el ECDC.
Situación epidemiológica
● La tosferina es una enfermedad endémica en todo el mundo, con brotes epidémicos cada 3-5 años.
● En la UE, tras unos años de circulación limitada, en 2023 se notificaron más de 25·000 casos y más de 32·000 entre enero y marzo de 2024.
● Los lactantes <1 año tuvieron la mayor incidencia, mientras que en seis países la mayor incidencia se registró en adolescentes de 10 a 19 años. La mayoría de las muertes ocurrieron en bebés.
● Entre los factores que explican el cuadro epidemiológico observado: los picos epidémicos previstos, las personas no (o mal) vacunadas, la disminución de la inmunidad y el efecto del levantamiento de las medidas restrictivas de la pandemia de COVID-19.
Evaluación de riesgos
● El riesgo global se evalúa como alto para los lactantes <6 meses de edad no inmunizados o parcialmente inmunizados.
● Los lactantes de >6 meses y los niños de hasta 15 años tienen un riesgo moderado si no están inmunizados o parcialmente inmunizados y tienen un riesgo bajo si están completamente vacunados.
● Los adolescentes mayores >16 años y los adultos de hasta 64 años tienen un riesgo moderado que se reduce a bajo si han recibido recientemente una dosis de refuerzo.
● Los adultos ≥65 años de edad y las personas de cualquier edad con afecciones subyacentes, tienen un riesgo moderado general de tosferina.
Recomendaciones
● Lograr y mantener una alta cobertura de vacunación. 
● Promover la inmunización materna ya que es una estrategia muy eficaz para prevenir las enfermedades y la muerte en los lactantes pequeños. 
● Aumentar la concienciación de los profesionales de la salud sobre la situación epidemiológica de la tosferina en su área geográfica, la presentación clínica de la tosferina y la prevención a través de la vacunación. La tosferina puede ocurrir en personas de todas las edades con diferentes cuadros clínicos, y la sospecha clínica suele ser baja.
● Reforzar la vigilancia epidemiológica de la tosferina y garantizar la capacidad de salud pública para ofrecer la respuesta adecuada en cada momento.
● Reforzar la comunicación de riesgos sobre la enfermedad y la importancia de la vacunación, y las estrategias para promover la aceptación y aplicación de la vacuna.

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Introducción

Se presenta una amplia reseña del documento publicado recientemente por el ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control) relativo a la situación de la tosferina en Europa titulado Increase in pertussis cases in EU/EEA: infants under six months of age at the highest risk

El ECDC incluye estos comentarios en la presentación del documento:

  • "During 2023 and until April 2024, EU/EEA countries have reported nearly 60·000 cases, a more than 10-fold increase compared to 2022 and 2021".
  • "Pertussis is an endemic disease in the EU/EEA and worldwide. Every three to five years, larger epidemics are expected even with high vaccination coverge".

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Situación epidemiológica

La tosferina es una enfermedad endémica en la UE/EEE (Unión Europea y Espacio Económico Europeo -Noruega, Islandia y Liechtenstein-) y en todo el mundo. Cada tres a cinco años se esperan epidemias, incluso con una alta cobertura de vacunación.

Tras unos años de circulación limitada en la UE/EEE, especialmente durante la pandemia de COVID-19, en 2023 se notificaron más de 25·000 casos de tosferina y más de 32·000 entre enero y marzo de 2024. En 2016 y 2019 se notificarion un número similar de casos (41·026 y 34·468, respectivamente).

Durante 2023-24, en 17 países de la UE/EEE, los lactantes menores de un año representaron el grupo con la mayor incidencia notificada, mientras que en seis países la mayor incidencia se registra en adolescentes de 10 a 19 años. La mayoría de las muertes ocurrieron en bebés. Estos datos de vigilancia deben interpretarse con cautela debido a las diferencias conocidas en los sistemas de vigilancia de los distintos países, la disponibilidad de métodos de laboratorio, el empleo de las pruebas diagnósticas y los calendarios de vacunación. Además, la determinación de los casos puede variar según el grupo de edad. En muchos países, los programas de vacunación materna se utilizan para proteger a los lactantes en los primeros meses de vida. Sin embargo, los datos de cobertura, cuando están disponibles para esos programas, parecen no ser óptimos.

El cuadro epidemiológico observado puede atribuirse a una serie de factores, entre los que se incluyen: los picos epidémicos previstos, la presencia de personas no vacunadas o mal vacunadas, la disminución de la inmunidad y la disminución de la contribución de la potenciación natural en la población general durante el período de la pandemia de COVID-19 (ver Fig.1 adjunta).

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Distribución por países

El incremento de los casos de tosferina no se ha producido de manera uniforme en todos los países de la zona UE/EEE. Algunos comenzaron a experimentar un aumento a partir de mediados de 2023, mientras que la mayoría de los países observaron un aumento a partir de finales de 2023 y/o principios de 2024. La incidencia por millón de habitantes por país para 2023-24 figura en un cuadro complementario en el Anexo 1 del documento original (págs. 29-32).

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Distribución por edades

Históricamente, los lactantes con <1 año de edad han tenido la mayor incidencia de tosferina notificada en los países de la UE/EEE (ver Fig. 2 adjunta). En 2023-24, se ha observado un aumento entre los lactantes junto con grandes aumentos en los niños de 10 a 14 y de 15 a 19 años, y en menor medida en los de 5 a 9 y de 1 a 4 años. La incidencia entre los adultos (>20 años) se ha mantenido relativamente baja. Existen algunas variaciones en la distribución por edades por país, que pueden estar relacionadas con los diferentes calendarios de vacunación, con el momento de aplicación de las dosis de refuerzo (descrito en el Anexo Técnico 1 del documento original, -pág. 17-), con el nivel de implementación de la confirmación por pruebas de laboratorio en los diferentes grupos de edad y con los grupos de edad en los que se centra la vigilancia epidemiológica. En 2023-24, los lactantes representaron el grupo con mayor incidencia en 17 países. 

En España, los lactantes tuvieron la incidencia más alta en 2023, sin embargo, a principios de 2024, los niños de 10 a 4 años ocuparon el primer puesto. 

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Muertes

Entre 2011 y 2022, se notificaron un total de 103 muertes, de las cuales 69 (67 %) fueron en bebés y 25 (24 %) en adultos de 60 años o más. En el periodo comprendido entre enero de 2023 y abril de 2024 se han reportado un total de 19 muertes: 11 (58 %) en lactantes y ocho (42 %) en adultos mayores (60 o más años). El número de defunciones por grupos de edad ha variado entre 2011 y 2024 (ver Fig. 3 adjunta).

Entre 2011 y 2022, el 95,5 % (n=64) de las muertes infantiles ocurrieron en lactantes de <6 meses, y la mayoría de las muertes se produjeron en lactantes de un mes de edad (ver Fig. 4 adjunta). No se dispone de datos por edad en meses para las muertes en lactantes ocurridas en 2023-24.

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Programas de vacunación

Todos los países de la UE/EEE (ECDC, vaccine scheduler) cuentan con un programa de vacunación contra la tosferina en lactantes y niños de corta edad totalmente financiado. Si bien los calendarios vacunales varían de un país a otro, pudiendo agruparse de la siguiente manera: 

  1. Dos dosis primarias administradas entre los dos y los cinco meses con un primer refuerzo administrado entre 10 y 12 meses (esquema 2p+1).
  2. Tres dosis primarias (3p) administradas entre los dos y los seis meses más una dosis de refuerzo que se administra habitualmente a los 18-24 meses (esquema 3p+1).
  3. Tres dosis primarias administradas entre los dos y los seis meses y ninguna dosis de refuerzo a los 24 meses de edad (esquema 3p+0).

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Coberturas vacunales

Los datos recogidos reflejan un buen nivel de protección de los lactantes a la edad de seis meses a 11-12 meses, dependiendo del esquema de vacunación. A nivel de la UE/EEE, el valor medio calculado alcanza actualmente una cobertura del 94 %, con una tendencia decreciente observada del 97 % en 2012 al 94 % en 2022.

A pesar de que la recomendación está vigente en 24 países de la UE/EEE, la cobertura de inmunización materna únicamente fue notificada por nueve países, oscilando entre el 1,6 % y el 88,5 % para el año 2023.

No se dispone de datos sobre los niveles de captación en los grupos de edad de los adolescentes ni en los de adultos.

En el Anexo Técnico 1 (pág. 17) del documento original se proporcionan análisis más detallados de los calendarios de vacunación contra la tosferina y los datos disponibles sobre las coberturas notificadas.

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Interpretación de los datos

Los datos epidemiológicos presentados en el presente informe deben interpretarse con cautela, teniendo en cuenta las diferencias en los sistemas de vigilancia de los países, la disponibilidad de métodos de laboratorio, las prácticas de realización de pruebas y los calendarios de vacunación. Además, la determinación de los casos puede variar según el grupo de edad (por ejemplo, la falta de sospecha clínica en adultos puede llevar a un infradiagnóstico).

El bajo nivel de actividad de la tosferina entre 2020 y 2022 en la UE/EEE puede haber generado un aumento de la proporción de población susceptible y puede ser, en parte, responsable del incremento observado actualmente. De hecho, la transmisión endémica e interestacional actúa como un refuerzo natural y puede contribuir a la inmunidad de las poblaciones, minimizando así el riesgo de brotes a gran escala. 

En el resto del mundo, también se ha observado un aumento reciente de los niveles de tosferina tras la menor circulación de la enfermedad durante la pandemia de COVID-19, combinada con una aceptación subóptima de la vacunación durante el mismo período de tiempo, que se une a la disminución progresiva de la inmunidad.

La incidencia de la tosferina debe interpretarse junto con los correspondientes calendarios de vacunación (serie primaria y dosis de refuerzo) y la cobertura vacunal. Los cambios en los esquemas vacunales y la aceptación a lo largo del tiempo pueden dar lugar a cambios en la distribución por edades de los casos. Existen pruebas sólidas que demuestran que la vacuna y la inmunidad de origen natural contra la tos ferina disminuyen con el tiempo (detallado en el anexo técnico 2 del documento original). Lo que significa que pueden aparecer casos entre personas que fueron vacunadas previamente.

Los cambios en la disponibilidad o el uso de las pruebas de PCR, en particular los paneles de PCR multiplex (con B. pertussis incluida junto con otros patógenos respiratorios como el SARS-CoV-2 y la gripe) pueden haber contribuido a un aumento de la detección y notificación de casos. Del mismo modo, el aumento de la concienciación de los médicos, así como la detección activa de casos durante los brotes, pueden conducir a un aumento de las pruebas y la detección de casos. Por todo ello, se debe ser cauto al comparar los datos actuales (2023-2024) con los datos históricos de la tosferina.

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Evaluación de riesgos del ECDC para la UE/EEE

Esta evaluación del riesgo se ha desarrollado sobre la base de los datos actualmente disponibles en el momento de la publicación y sigue la metodología de evaluación rápida del riesgo del ECDC, en la que el riesgo global se determina mediante una combinación de la probabilidad de infección y su consecuente impacto.

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¿Cuál es el riesgo asociado al incremento de tosferina observado en la UE/EEE?

Evaluación del riesgo asociado a la infección por tosferina en la UE/EEE
  Lactantes <6 meses Lactantes y niños ≥6 meses a 15 años Adolescentes ≥16 años y personas hasta 64 años Personas ≥65 años, personas más jóvenes con afecciones respiratorias crónicas o inmunosupresión*
Probabilidad Alto Moderado Moderado Moderado
Impacto Alto Bajo Bajo Moderado
Riesgo general Alto Moderado Moderado Moderado
*Incluye asma, enfermedad pulmonar crónica, y personas inmunodeprimidas. Fuente: ECDC, 8 de mayo de 2024.

La probabilidad de exposición a la tosferina y la posible infección posterior depende de múltiples factores, incluido el estado de vacunación de la persona (número de dosis y tiempo transcurrido desde la última dosis) y el estado de vacunación de los contactos cercanos, así como la circulación de B. pertussis en la comunidad, el entorno o el grupo de edad en particular.

Las epidemias de tosferina ocurren de manera cíclica cada tres a cinco años, incluso en la era posterior a la vacunación, actualmente la enfermedad se considera endémica en la población adulta. La tosferina es muy infecciosa, con un número de reproducción básico (R0) de 12-17 y una tasa de ataque secundario en el entorno doméstico estimada en 70-100 %. Se espera que la probabilidad de exposición a la tosferina en la UE/EEE aumente en los próximos meses, ya que su incidencia suele aumentar a finales del verano, aunque la pandemia de COVID-19 puede haber afectado a este patrón.

El riesgo global para los lactantes menores de seis meses, no inmunizados o parcialmente inmunizados, se estima alto, con alta probabilidad de exposición y alto impacto. La fuente de infección de los bebés suele ser uno de los padres, un hermano mayor u otro cuidador con una infección no reconocida. También pueden producirse brotes nosocomiales en las UCI neonatales. Casi el 80 % de las hospitalizaciones se registran en lactantes de seis meses o menos. Además, este grupo de edad experimenta la mayor mortalidad reportada debido a las complicaciones. Los neonatos y los lactantes de hasta dos meses de edad tienen una tasa de letalidad del 2 %. De las defunciones notificadas al ECDC entre 2011 y 2022, el 95,5 % correspondieron a lactantes menores de seis meses de edad.

Por lo tanto, la evaluación de la infección por tosferina en este grupo de edad tiene un alto impacto. La vacunación materna durante el segundo y tercer trimestre del embarazo tiene una alta eficacia en la prevención de la tosferina en los dos primeros meses de vida. La estrategia del nido, en la que se recomienda la inmunización de los cuidadores de un recién nacido, tiene muchos problemas logísticos y, a menudo, no es eficaz.

En el caso de los lactantes >6 meses y los niños de hasta 15 años, el riesgo general se estima moderado si no están inmunizados o parcialmente vacunados. Los datos del ECDC muestran que el 43 % de los casos de tosferina notificados actualmente, tanto en 2023 como en los primeros meses de 2024, pertenecen a este grupo de edad, lo que refleja muy probablemente el estado de vacunación parcial y cierta disminución de la inmunidad después del esquema primario. Sin embargo, es probable que este grupo también incluya a los niños que han completado recientemente las dosis de vacunación recomendadas con una vacuna que contiene tos ferina (generalmente DTPa), por lo que tienen un alto grado de protección contra la infección. El riesgo general para estos niños será bajo. El impacto de la tos ferina en este grupo de edad es generalmente bajo.

Los adolescentes mayores de 16 años y los adultos tienen un riesgo moderado de tosferina. Existe una probabilidad moderada de infección debido a los brotes en curso y un bajo impacto de la enfermedad. Esta población puede incluir personas no vacunadas, parcialmente vacunadas o completamente vacunadas en su infancia o incluso personas previamente expuestas o diagnosticadas de tosferina, incluidos los profesionales de la salud que pueden transmitirla en entornos de atención médica. Debido a la disminución de la inmunidad natural y la inducida por las vacunas las infecciones son comunes. Las personas de este grupo de población que han recibido recientemente (<5 años) una dosis de refuerzo de una vacuna contra la tos ferina (generalmente Tdap) están mejor protegidas contra la infección y, por lo tanto, tienen un riesgo bajo.

Por último, los adultos mayores (≥65 años) y las personas de cualquier edad con afecciones subyacentes como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o inmunosupresión pueden experimentar una mayor gravedad de la enfermedad con tasas más altas de hospitalización, generalmente debido a neumonía. De las muertes reportadas al ECDC en 2023 y en lo que va de 2024, el 42 % (8/19) ocurrieron en adultos mayores (60+ años). Como la probabilidad y el impacto en esta categoría son moderados, su riesgo global se evalúa como moderado.

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Recomendaciones del ECDC

Consideraciones sobre las estrategias de inmunización

La tosferina sigue siendo una enfermedad difícil de controlar a escala mundial y prevenible mediante vacunación. Los brotes y epidemias recurrentes de tosferina no son inesperados de acuerdo con el ciclo epidemiológico de la enfermedad y por las razones multifactoriales descritas anteriormente en este documento.

A pesar de estos desafíos, no deben subestimarse los beneficios de los programas de inmunización actuales. Las vacunas contra la tosferina que se utilizan actualmente en los programas de inmunización de la UE y el EEE son muy eficaces y seguras, y su uso sigue reduciendo significativamente la morbilidad y la mortalidad. Sin esfuerzos constantes para mantener una alta cobertura de vacunación, en línea con las recomendaciones nacionales existentes, el panorama epidemiológico parecería más oneroso de lo que ya es.

El objetivo principal de los programas nacionales de vacunación en los países de la UE/EEE es frenar la morbilidad y la mortalidad de los recién nacidos y los lactantes de corta edad, especialmente entre los de mayor riesgo, en sus primeras etapas de vida.

Con este fin, y en vista de los actuales brotes de tos ferina, el ECDC subraya que las autoridades de salud pública de la UE/EEE deben centrarse en los siguientes ámbitos:

  • La finalización oportuna y completa de la serie de inmunización primaria y las dosis de refuerzo posteriores recomendadas a nivel nacional sigue siendo primordial, independientemente del diseño específico del calendario de vacunación en uso. De acuerdo con las recomendaciones de la OMS, todos los países deben esforzarse por lograr una vacunación temprana y oportuna y mantener una alta cobertura (≥90 %) con al menos tres dosis de la vacuna contra la tos ferina en todos los niveles (nacional y subnacional). Una disminución en la cobertura puede conducir a un aumento adicional en los casos de tosferina. La aplicación oportuna y completa de los programas de vacunación infantil sistemática debe tener prioridad sobre los posibles cambios en los calendarios, ya que cualquier cambio de este tipo en los programas actuales puede contrarrestar los beneficios fundamentales acumulados en términos de cobertura por los calendarios actuales, que se basan en la capacidad del sistema de salud para alcanzar y mantener una alta aceptación en las poblaciones destinatarias. 
  • La inmunización materna es una estrategia muy eficaz para prevenir la enfermedad y la muerte en los lactantes que aún son demasiado pequeños para ser vacunados. Se anima a los países de la UE y del EEE a que adopten estrategias de inmunización materna y a que redoblen sus esfuerzos para una prestación eficaz de servicios de inmunización a las mujeres embarazadas. Desde una perspectiva programática, de todas las estrategias complementarias consideradas a lo largo del tiempo para reducir la carga en individuos muy jóvenes, la inmunización materna sigue siendo una de las estrategias más factibles para el sistema de salud, con evidencia documentada sobre su costo-efectividad. El panorama actual de la UE/EEE indica que un número significativo de países (24 países) recomiendan actualmente la inmunización materna además del programa rutinario para la infancia. No obstante, los datos sobre la aplicación siguen siendo escasos (solo se dispone de datos sobre la cobertura de vacunación de nueve países en 2023) y, cuando se dispone de ellos, revelan una aplicación algo subóptima de este programa a pesar de sus beneficios (con una cobertura de vacunación notificada de entre el 1,6 % y el 88,5 %).
  • Además, teniendo en cuenta el cambio epidemiológico general observado en los últimos años hacia adolescentes y/o adultos (y la disminución de la inmunidad observada en esta población), así como la amplia circulación documentada de B. pertussis en adultos, algunos países ofrecen o pueden considerar ofrecer dosis de refuerzo en adolescentes/adultos, así como a lo largo de toda la vida. La protección directa, aunque menguante, que puede conferir dicha vacunación, especialmente para las personas con comorbilidades y con mayor riesgo, sigue siendo pertinente para la protección individual. Si bien este enfoque puede ayudar a reducir la carga en la población adolescente o adulta, hasta la fecha, no hay evidencia sustancial de que esto ayude de manera efectiva y/o rentable a prevenir la tos ferina grave en bebés demasiado pequeños para ser vacunados, cuya protección sigue siendo el objetivo principal de los programas de vacunación contra la tos ferina. Por lo tanto, este enfoque debe considerarse sobre la base de la situación epidemiológica nacional y local, incluso desde la perspectiva del posible beneficio clínico directo para las personas. En el Anexo Técnico 3 del documento original se presentan una serie de medidas programáticas e intervenciones políticas relacionadas con el sistema de salud que se consideran ventajosas para fortalecer los programas actuales de inmunización contra la tosferina.

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Acciones para fortalecer la vigilancia, la detección precoz y el control de enfermedades

Los países deben continuar con la vigilancia epidemiológica de la tosferina y fortalecer su capacidad para la detección temprana y el control de los brotes a nivel local, regional y nacional. Es necesario tener la capacidad para la investigación de casos y el rastreo de contactos:

  • La identificación y el seguimiento de los contactos deben centrarse en los miembros del hogar, así como en los contactos cercanos con alto riesgo de enfermedad grave (p. ej., lactantes, mujeres embarazadas, personas con asma u otra enfermedad pulmonar crónica o inmunosupresión) y los contactos cercanos que trabajan en entornos de alto riesgo (p. ej., trabajadores sanitarios en entornos de maternidad, neonatales o pediátricos, y trabajadores de cuidado infantil). El rastreo de contactos debe seguir unas directrices nacionales. Se puede considerar la profilaxis posterior a la exposición a antibióticos (PEP) para los miembros del hogar y los contactos cercanos con alto riesgo de enfermedad grave de acuerdo con las recomendaciones nacionales. La vacunación también se puede ofrecer a los contactos domésticos o cercanos que, de acuerdo con las recomendaciones nacionales, no estén vacunados o que estén parcialmente vacunados.
  • El tratamiento con antibióticos es más útil si se administra al principio del curso de la enfermedad; sin embargo, esto no suele ser posible debido a los retrasos en el diagnóstico. El tratamiento con un macrólido (eritromicina, claritromicina, azitromicina) puede administrarse dentro de los 21 días posteriores al inicio de la tos del caso índice para ayudar a reducir la transmisión. Los pacientes ya no se consideran infecciosos después de cinco días de tratamiento.
  • Los niños con tosferina (casos) deben ser excluidos de la guardería o la escuela durante 21 días a partir de la aparición de los síntomas, o cinco días si reciben el tratamiento antibiótico adecuado, y de acuerdo con las directrices nacionales. El mismo período de exclusión debe aplicarse a los casos que trabajan en entornos de alto riesgo (por ejemplo, trabajadores sanitarios en entornos de maternidad, neonatales. 
  • Se debe aconsejar el lavado adecuado de manos, la mascarilla y una buena ventilación de los espacios cerrados.

Los países deben fortalecer la capacidad de diagnóstico de laboratorio de la tosferina para hacer frente al aumento de las necesidades. 

También es importante vigilar y notificar las resistencias de B. pertussis a los macrólidos, ya que puede afectar a las opciones de tratamiento.

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Comunicación de riesgos

Es necesario emplear una estrategia de comunicación de riesgos sobre la enfermedad y la importancia de la vacunación, así como estrategias para promover la aceptación de las vacunas y su empleo:

  • La información sobre la tosferina para padres, cuidadores y otras personas en contacto cercano con un recién nacido y un lactante pequeño debe hacer hincapié en que se trata de una enfermedad muy transmisible y que es necesario proteger a los lactantes, ya que corren el mayor riesgo de sufrir resultados graves.
  • La población debe ser consciente de los síntomas de la enfermedad, que pueden variar según la edad, en particular en los lactantes pequeños, y de la importancia del tratamiento temprano en todos los grupos de edad.
  • Las actividades de comunicación dirigidas a los padres, cuidadores y embarazadas deben poner de relieve la importancia de la vacunación durante el embarazo para proteger al recién nacido y del momento adecuado de la administración de la primera dosis y la finalización del esquema de vacunación primaria del niño según las recomendaciones nacionales.
  • Las estrategias para aumentar la aceptación de la vacuna contra la tosferina deben tener en cuenta la importancia de las recomendaciones de los profesionales de atención médica, como fuente confiable de información y la información proporcionada debe abordar las posibles preocupaciones en torno a la vacunación, por ejemplo, durante el embarazo. (En el Anexo Técnico 4 del documento original se proporcionan detalles sobre los resultados del estudio y referencias específicas).
  • La población debe ser conscientes del hecho de que ni la infección previa, ni la vacunación, ofrecen inmunidad de por vida. Se debe abordar la desinformación en torno a la enfermedad y la vacuna.

El informe acaba exponiendo las limitaciones a consecuencia de los distintos sistemas de vigilancia epidemiológica en la UE/EEE, especialmente cuando se comparan datos de países distintos, así como en las coberturas vacunales.

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Más información en esta web

Referencias bibliográficas y enlaces recomendados

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