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Qué se sabe de las vacunas de la covid desarrolladas en Cuba

17 mayo 2021
Fuente: 
Elaboración propia a partir de varias fuentes

Fecha de actualización: 2 de septiembre de 2021 

Cuba es el país más pequeño del mundo (11,2 millones de habitantes en una superficie un poco mayor a la de Castilla y León) que desarrolla sus propias vacunas. A pesar de estar sumido en una gran crisis económica y sometido al bloqueo comercial por parte de EE. UU. desde hace décadas, capeó la pandemia en 2020 (datos oficiales: 12.225 casos confirmados y 146 muertes), pero desde que abrió nuevamente la isla al turismo en el pasado mes de noviembre se ha constatado un importante incremento de los casos: en enero de 2021 se registraron más infecciones que en todo el año previo, y actualmente se registran unos mil casos diarios; pese a todo, en el mes de mayo se habría alcanzado una tasa de mortalidad acumulada de 60 fallecidos por cada millón de habitantes, lo que situa a Cuba entre los países menos golpeados por la pandemia (The Guardian, 4 de mayo de 2021).

El Informe de Desarrollo Humano de la ONU correspondiente a 2020 sitúa a Cuba en el grupo de “desarrollo humano alto”, en el puesto 70 (de un total de 189). El Banco Mundial, por su parte, incluye a Cuba en el grupo de países con ingresos medios-altos.

Se ha dicho que Cuba podría ser el primer país del mundo que podría cubrir todas sus necesidades con vacunas de producción propia (aparte de las grandes potencias económicas), y que, incluso, planea suministrarlas a coste reducido a otros países (Lancet Infect Dis. 2021;21(4):465-6). Es un modelo distinto, basado en las particularidades del sistema sanitario del país (con estructuras de atención primaria y salud pública potentes) y en su dilatada experiencia en la producción de vacunas. El Instituto Finlay de Vacunas produce 8 de las 12 vacunas usadas en los programas de vacunación desde hace muchos años y exporta una importante cantidad de ellas (The Conversation, 7 de mayo de 2021).

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Vacunas de la covid en desarrollo en Cuba

En el instrumento de seguimiento del desarrollo de vacunas de la covid de la OMS (Draft landscape and tracker of COVID-19 candidate vaccines), con fecha del 14 de mayo de 2021, de un conjunto de 100 productos en investigación clínica (26 de ellos en fase 3) se incluyen dos vacunas cubanas con 6 estudios clínicos en marcha (dos en fases 1 y 2, uno en fase 1/2 y otro en fase 3).

Según declaraciones de las autoridades cubanas son 5 los productos candidatos a vacunas de la covid los que se investigan.

  • Instituto Finlay: Soberana 01 (FR1, hidróxido de aluminio), Soberana 02 (FR2, toxoide tetánico, hidróxido de aluminio) y Soberana Plus (principio activo de Soberana 01 con alta dosis de antígeno).
  • Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (BioCubaFarma): Abdala y Mambisa (esta última es de administración nasal).
  • Abdala y Mambisa tienen la particularidad de que el antígeno es obtenido mediante la manipulación genética de una levadura (Pichia pastoris) ya utilizada para producir otras proteínas, como la de la vacuna de Haemophilus influenzae tipo b que usan en la vacunación infantil.
  • Requisitos de conservación: entre +2 y +8 ºC.

Según las mismas fuentes, la investigación de dos de estas -Soberana 02 y Adbala- se encuentran actualmente en fase 3, con más de 40.000 participantes cada una. También se ha confirmado que se desarrollan sendos “estudios de intervención” en más de 100.000 sanitarios para cada una de estas vacunas, sin cegamiento ni placebo, lo que ha despertado dudas entre los expertos ajenos al país, pues parecen intervenciones excesivamente aventuradas ya que ninguna de ellas ha sido autorizada ni se conocen resultados de los estudios de fase 3. Según las autoridades, la seguridad de los productos demostrada en los estudios de fase 2, que tampoco han sido dados a conocer, los justifican. Entre los proyectos se encuentra, también, extender los estudios de fase 3 a Irán y Venezuela.

Todas son vacunas de subunidades de proteínas, compuestas por una fracción sintética de la proteína S del SARS-CoV-2, la denominada RBD (dominio de unión al receptor, receptor binding domain). Los primeros trabajos se remontar al mes de agosto de 2020; este diseño fue elegido sobre todo por la experiencia acumulada en Cuba con plataformas de producción de vacunas de subunidades, según relata Dagmar García Rivera (Medicc Rev. 2020;22(4)).

Vicente Vérez Bencomo, director del Instituto Finlay, ha declarado que esperan poder contar con la autorización para vacunar a todos los cubanos con Soberana 02, de la cual dijo que había funcionado bien en estudios preclínicos (bioRxiv. 2021, 2/mar. DOI: 10.1101/2021.02.08.430146) y adelantó algunos detalles de los resultados de los estudios de fase 3 (Nature. 2021, 29/abr. DOI: 10.1038/d41586-021-01126-4): 

  • Dos dosis producen una respuesta de anticuerpos en el 80 % de los vacunados.
  • La respuesta se eleva al 100 % tras una tercera dosis de Soberana Plus.

Según fuentes oficiales otros países como Venezuela, Irán y México se han interesado por la adquisición de estas vacunas.

Según el registro público cubano de ensayos clínicos los estudios citados por la OMS son los siguientes:

En estos estudios se prueban dos versiones del antígeno basado en el RBD (FR1, RBD con adyuvante; y FR2, RBD conjugado con toxoide tetánico y con adyuvante), varias cantidades de antígeno, varias pautas combinando la conjugación con toxoide tetánico (TT) y con hidróxido de aluminio como adyuvante. También se han probado pautas de 1 a 3 dosis, y siempre en individuos de 19-80 años de edad sanos (las personas con obesidad grave y otras morbilidades han sido excluidas; también las gestantes).

En el estudio de fase 3 mencionado se prueba un compuesto (Soberana 02) con dos pautas: una con dos dosis (0-28 días) de esta vacuna; y una segunda pauta en la que se añade a los 56 días una tercera dosis de 50 mcg de FR1 con hidróxido de aluminio como adyuvante (Soberana Plus). En el caso de Abdala se prueba una pauta de 3 dosis (0-14-28 días).

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Respuesta a la pandemia y las vacunas cubanas

El aumento de casos de covid en Cuba se ha relacionado con la relajación de las restricciones de las fronteras y la presencia creciente de la variante surafricana del SARS-CoV-2 en la isla. La respuesta de las autoridades cubanas ha sido la de apostar por la extensión del uso de las vacunas en investigación. Así, en este mes de mayo han iniciado la vacunación masiva con Soberana 02, con el propósito de llegar a cubrir a casi 2 millones de personas de la capital, La Habana (The New York Times, 12 de mayo de 2021). Esta práctica, la de emprender el uso masivo de un producto no aprobado, justificada en la seguridad del producto y en las urgencias de la pandemia, sigue la línea marcada por Rusia, China e India, pero no es compartida por las estrategias vacunales en EE. UU., Canada, y también en los países del ámbito de la Unión Europea, que no lo han hecho hasta contar con la aprobación de las respectivas agencias reguladoras.

No es posible hacerse una idea precisa sobre la eficacia, la seguridad y la capacidad de las vacunas probadas en Cuba para controlar la pandemia, pues no hay información de ellas aparte de algunas declaraciones de responsables sanitarios y autoridades del país (ver las aportaciones de estos en las secciones de respuestas rápidas de BMJ al final). En todo caso, las pautas de dos y tres dosis son serios obstáculos. Sin duda, la comunidad científica habría agradecido mayor diligencia y transparencia para compartir la información referida a los productos que se investigan en Cuba. Si alguna de las vacunas cubanas resultara efectiva en el control de la pandemia, merecería estar entre las prioridades de la investigación y desarrollo a nivel global, pero por el momento han de conformarse con ser solo objeto de curiosidad de cómo un pequeño país con una profunda crisis económica está afrontando en soledad los retos de la pandemia. Otros países del área de influencia cubana, como Venezuela, necesitan urgentemente medios y planes para afrontar la pandemia para evitar el colapso (Lancet. 2021;397(10287):1806).

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Adenda, 22 de junio de 2021. Las autoridades cubanas han informado a través de las redes sociales y medios de comunicación algunos resultados obtenidos con sus vacunas en desarrollo:

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Adenda, 2 de septiembre de 2021. Noticias sobre la vacuna cubana Soberana 02:

  • Cuba Prepares to Vaccinate Its Children, Entire Population. Medscape, 2 de septiembre de 2021. Cuba se dispone a vacunar a los niños y adolescentes de 2-18 años de edad con la vacuna Soberana 02.

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Más información

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Otras referencias

  • Ortega Martín D, et alLas vacunas cubanas: ¿una cuestión de soberanía? The Conversation, 12/jul de 2021.
  • Estudio Soberana Pediatría. Estudio Fase I- II, secuencial durante la fase I, abierto, adaptativo y multicéntrico para evaluar la seguridad, la reactogenicidad y la inmunogenicidad, de un esquema heterólogo de dos dosis del candidato vacunal profiláctico anti SARS-CoV-2, FINLAY-FR- 2 y una dosis de FINLAY-FR-1A, en niños y adolescentes cubanos.
  • Biocubafarma, 14/jun de 2021. Inicia aplicación de la primera dosis en un ensayo con población pediátrica. 

Historial de actualizaciones

  • 2 de septiembre de 2021. Se añade información sobre los planes de vacunar a los niños cubanos de 2-18 años de edad.
  • 22 de junio de 2021. Se añaden los resultados de eficacia vacunal de las vacunas Abdala y Soberana-02 de los que se han informado a través de las redes sociales.