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Las vacaciones escolares contribuyen a mitigar la gripe

16 abril 2018
Fuente: 
Sistema de vigilancia de la gripe en España (Instituto de Salud Carlos III).
Las vacaciones escolares contribuyen a la disminución de la actividad gripal durante la epidemia estacional.

Temporada gripal 2017-2018

La vigilancia de la gripe en Europa se lleva a cabo desde la semana 40 de cada año hasta la semana 20 del siguiente. Toda la información referida a la gripe estacional [1] en España se encuentra disponible en la web del Centro Nacional de Epidemiología [2] (CNE).

En la semana 11/2018 [3] la tasa global de incidencia de la gripe en España ha descendido por debajo del umbral epidémico (55,77 casos/100·000), con lo cual se encamina al final de la temporada [3].

Tasa de incidencia y vacaciones escolares

En la semana 52/2017 [4] se ha observado una ligera reducción de la tendencia de ascenso de la tasa de incidencia global, que se mantiene hasta la semana 3/2018 [5], para iniciar un claro descenso desde la siguiente semana.

Observando las mismas tendencias según grupos de edad, se comprueba que las tasas de incidencia en los grupos de 0-4 y 5-14 años caen notablemente en las semanas 1/2018 [6] y 2/2018 [7], para recuperar un rápido ascenso después. Las semanas 52/2017 y 1/2018 corresponden al periodo de vacaciones escolares en todas las comunidades autónomas españolas. La reducción de la incidencia solo afecta a los grupos de edad mencionados, pero la tasa de incidencia global sí refleja una disminución del ritmo de ascenso. Por lo tanto, las vacaciones escolares parecen contribuir a mitigar la difusión de la infección gripal.

Los datos mostrados corresponden a la incidencia de infección respiratoria compatible con gripe, definida por criterios preestablecidos, lo cual significa que, como gripe clínica, se incluyen también cuadros ocasionados por otros virus respiratorios, como el virus respiratorio sincitial (VRS). La incidencia de VRS también se monitoriza por parte del CNE y, según sus datos [8], comenzó a descender en las semanas 49 y 50/2017. Por lo tanto, la reducción de la circulación del VRS contribuye también a la reducción de la incidencia de gripe clínica, aunque probablemente en menor medida.

Transmisión comunitaria de la gripe

Las actividades sociales que comportan acumulación de personas y mayor interacción entre ellas contribuyen a la diseminación de los virus gripales durante la temporada epidémica, como cabe esperar del comportamiento y modos de transmisión de los virus gripales.

Este hecho ha servido tradicionalmente a la hora de planear medidas para contener la diseminación de la epidemia en entornos con actividad intensa. La suspensión de la actividad escolar es una de las medidas estudiadas, aunque no se dispone de información suficiente para aclarar su impacto real (un estudio de 2008 comprobaba una reducción del 20-29 % en la gripe en los escolares, aunque sin un claro impacto en la transmisión entre los adultos Nature. 2008;452(7188):750-4) [9], siendo, en definitiva, una medida de complicada implementación, por sus complejas derivadas epidemiológicas, sociales, económicas y éticas (Lancet Infect Dis. 2009;9(8):473-81 [10]).

En la temporada que ahora acaba, en otros países de Europa y en EE. UU, se han alcanzado tasas de incidencia más elevadas que en España, lo cual ha motivado medidas de alcance local con restricción o limitaciones de algunas actividades sociales:

También los medios de transporte colectivos pueden contribuir a la diseminación gripal: es el caso de los vuelos aéreos (Epidemiology. 2016;27(5):743-51 [14]) y de los grandes aeropuertos que sirven de conexión de múltiples destinos, por los que circulan miles de personas cada día (J Travel Med. 2016;23(1).pii: tav002 [15]). Actuar limitando estas actividades son medidas de gran impacto social y económico, y de difícil y excepcional uso.

Medidas de control de la gripe

Las principales medidas de control de la gripe siguen siendo:

  • Medidas individuales o colectivas de uso o seguimiento individual, pero de alcance global: la vacunación (antes y durante la temporada), y durante la temporada gripal, el lavado de manos, las medidas higiénicas como cubrirse la boca y la nariz para toser y estornudar, evitando usar para ello las manos [16], el uso de mascarillas, evitar lugares concurridos y centros sanitarios, mantener a los enfermos en su domicilio, evitar el contacto directo con las manos, la limpieza de lugares públicos, etc.

Quedando como medidas colectivas obligatorias de carácter excepcional y de alcance y duración variable según circunstancias concretas: las restricciones o clausura temporal de lugares de reunión como los centros educativos [17], iglesias y lugares de culto, grandes concentraciones de personas (conciertos, etc.), medios de transporte colectivos y otros.

Nota: agradecemos al Sistema de Vigilancia de la Gripe de España [2] (SVGE, Centro Nacional de Epidemiología) que nos haya facilitado los datos que han servido para confeccionar la figura adjunta.

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Más información: