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Ébola en Rep. Dem. del Congo: ¿batalla ganada? (parte 1)

15 julio 2018
Fuente: 
Elaboración propia a partir de varias fuentes.
A punto de cumplir las condiciones para declarar extinguido el actual brote de ébola en la República Democrática del Congo

[3]

[4]El día 3 de mayo de 2018, el Ministere de la Santé Publique [5] de la República Democrática del Congo (RDC) recibió informes de 21 casos de “fiebres hemorrágicas”, incluyendo 17 muertes, en Bikoro, a 125 km de Mbandaka, la capital de la provincia de Equateur [6], al noroeste del país. Tras enviar a un equipo sanitario a la zona, se recogieron muestras de 5 pacientes hospitalizados, de los cuales dos resultaron positivas para el virus ébola. El día 8 de mayo, las autoridades de la RDC notificaron a la OMS un brote de infección por el virus del Ébola.

La RDC (antes Zaire) es un país inmenso, con una superficie casi 5 veces la de España y con unos 82 millones de habitantes censados, que tiene una larga experiencia con el virus ébola; se trata del noveno brote registrado desde 1976.

Ahora, el brote actual parece estar llegando a su final (mayo-julio, 2018).

Balance del brote de ébola actual: los próximos días se podría declarar extinguido

A fecha 13 de julio, el balance [7] (provisional aún, pero con viso de ser el definitivo), anunciado por el Ministro de Salud de la RDC, se muestra en la tabla adjunta.

Balance del brote de ébola en la RDC, 8/mayo a 12/julio 2018
Casos Confirmados 38
Probables 15
Total 53
Mortalidad Global 29 (54,7 %)
Confirmados 14 (36,8 %)
Casos sospechosos descartados 183

El 12 de junio se dio el alta al último caso confirmado y es la fecha de referencia [8], pues es el último día que pudo haberse ocasionado la transmisión a un nuevo contacto no identificado. Será por tanto el 25 de julio [9] cuando, tras 42 días sin nuevos casos (el doble del máximo periodo de incubación conocido, -21 días-) y si nada cambia, se dé por finalizado el brote. Si finalmente así ocurre, ese será un día de celebraciones muy justificadas.

Un momento clave [10] del brote fue cuando, el 15 de mayo, se notificó un caso en Mangata, un barrio de Mbandaka, ciudad de más de un millón de habitantes en la ribera del río Congo, importante vía de comunicación con la capital, Kinshasa, y los países vecinos. Finalmente han sido solo 4 casos (3 fallecidos), pero en su momento se temió por la extensión del brote del ámbito rural al de una gran ciudad donde los contactos de las personas se multiplican.

Sin embargo, el Comité de Emergencias de la OMS [11], en su reunión del 18 de mayo, considerando las medidas puestas en marcha y el avanzado estado de los preparativos para el uso sobre el terreno de una vacuna experimental, consideró que no se reunían los requisitos [12] para la declaración de "emergencia de salud pública de interés internacional".

La edad media de los casos ha sido de 44 años (rango 8 a 80 años) y las manifestaciones clínicas principales fueron la fiebre, el agotamiento y el malestar general (más del 90 %), mientras que las manifestaciones hemorrágicas se presentaron solo en un 33 % de ellos. La mortalidad global (54,7 %) es menor a la registrada en anteriores brotes (históricamente hasta el 90 %) (Lancet. 2018. online June 29 [4]).

La respuesta internacional ante el ébola: antes y ahora

El brote de ébola de 2014-2016 [13] (Guinea, Liberia y Sierra Leona) se saldó con un balance trágico: más de 28·000 casos y 11·323 fallecidos. Se ha criticado mucho a la OMS y demás entidades involucradas porque se entiende que la respuesta fue lenta e ineficaz, motivo por el cual la extensión del brote llegó tan lejos (Lancet. 2018;391(10135):2096 [14]). En el brote de 2014 se utilizaron más de 3600 millones de dólares USA (2 de cada 3 de ellos aportados por EE. UU. y el resto por Reino Unido, Alemania, el Banco Mundial, la Unión Europea, Francia, Suecia, Japón, Canadá y Holanda, -por orden descendente-), pero su llegada y gestión quizás no fueron adecuadas (JAMA. 2018;320(2):125-6 [15]).

La respuesta al brote actual muestra que, afortunadamente, se ha aprendido mucho y en esta ocasión ha sido rápida, ágil y eficaz. La rápida contención y control del brote así lo prueban.

Actores de la respuesta al brote actual

Los principales actores (aunque no los únicos) de la respuesta a los retos que el brote de ébola actual ha planteado han sido:

  • La OMS: coordinación de los trabajos preparatorios, logística (se necesitó llevar la vacuna V920 a -70 ºC a lugares remotos en tiempo récord), equipos técnicos y científicos, financiación, etc.
  • Medecins sans Frontieres (MSF [3]): instalación de centros de tratamiento, gestión clínica de los sospechosos y enfermos, administración de la vacuna y seguimiento de vacunados, etc.
  • El Ministerio de Salud de la RDC. El apoyo y la decidida implicación de las autoridades sanitarias de la RDC han resultado definitivos. El propio ministro de salud congoleño puso en marcha, al inicio del brote, un sistema de comunicación rápida de la situación basado en Twitter (@MinSanteRDC [16]) y una lista de correo electrónico [17] abierta, que con partes diarios y con solo 24 horas de demora, resultó tan eficaz que la propia OMS cedió la labor de comunicación de la evolución del brote a las autoridades locales.
  • Los cientos de sanitarios y voluntarios que han participado en las labores de campo en el terreno.

No son los únicos, pues este episodio ha reunido también la participación de otras entidades y también de la industria farmacéutica: Merck [18] puso a disposición de las autoridades varios miles de dosis del producto vacunal en investigación V920 (rVSV-ZEBOV) de la reserva estratégica [19] que se comprometió a mantener disponible.

(seguir a la parte 2 [1] →)

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