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Dificultades en la vacunación de las embarazadas frente a la tosferina

27 agosto 2015
Fuente: 
CAV-AEP
La falta de vacunas de la tosferina para administrar a las gestantes supone un problema de muy difícil solución a corto plazo.

 

La escasez del componente de tosferina, incluido en las vacunas Tdpa (Boostrix [1]® y Triaxis [2]®) entre otras, está suponiendo un importante inconveniente para la vacunación de las gestantes en las semanas previas al parto, como prevención de la tosferina en sus futuros hijos. Lamentablemente, este problema de falta de vacuna no tiene visos de resolverse a corto plazo y deja sin esta opción a muchas de las futuras madres.

La vacunación de las embarazadas, entre la semana 27-28 y la 36 del embarazo, es una práctica general desde hace pocos años en países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, y que se viene aplicando en España, recientemente, de forma desigual.

Las comunidades autónomas (CC. AA.) españolas que ya tienen incorporada la vacunación de tosferina en las embarazadas, como son Asturias, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Navarra y el País Vasco, están reservando para este uso las dosis de las que aún disponen y han adelantado que es posible que se posponga la administración de esta misma vacuna en los niños de 6 años, para cuando ya haya finalizado el periodo de escasez que vivimos.

Por otro lado, las CC. AA. en las que aún no se ha incluido esta vacuna para las mujeres gestantes (las 10 no citadas más arriba, más las 2 ciudades autónomas), se da la circunstancia de que la vacunación, recomendada por ginecólogos, médicos de familia, pediatras y matronas, no puede cumplimentarse en los centros de vacunación oficiales (los centros de salud, en general) y tampoco a través de la compra de la vacuna en las oficinas de farmacia, creando desconcierto y preocupación en las familias y los profesionales.

La administración de la Tdpa busca evitar que la madre padezca la enfermedad, ya que puede ser la fuente de contagio de su hijo, y que además le aporte anticuerpos protectores a través de la placenta. No se conoce ningún efecto dañino de la vacuna en las embarazadas ni en los fetos. Esta medida parece ser la actividad de prevención más efectiva, en tanto llega el bebé a la edad de vacunación, es decir, a los 2 meses de edad.

Las sociedades científicas más relacionadas con la vacunación, entre las que se encuentra la Asociación Española de Pediatría, recomiendan a las gestantes, desde 2013, recibir Tdpa en el último trimestre de cada embarazo. (Ver documento [3]).

El Ministerio de Sanidad, que está estudiando la extensión a toda España de esta recomendación vacunal, comunicó el pasado mes de mayo la situación de falta del componente de tosferina a nivel mundial, al tiempo que dispuso algunas recomendaciones para adaptar los calendarios infantiles a la anormal situación actual. (Ver noticia y documento del Consejo Interterritorial [4]).

La vacuna de la tosferina no está disponible como preparado monocomponente, sino que forma siempre parte de vacunas combinadas con otros agentes inmunizantes; en el caso de la vacuna Tdpa, con tétanos y difteria, además de la tosferina.

Finalmente, es importante aclarar que la Tdpa no debe ser sustituida, en las embarazadas, por la vacuna infantil DTPa (Infanrix [5]®), que, aunque incluye los mismos componentes, no está indicada para su uso por encima de los 7 años de edad, al contener mayor carga antigénica que las vacunas destinadas a niños de 4 años en adelante y adultos.