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Fallece el niño enfermo de difteria

27 junio 2015
Fuente: 
Prensa electrónica (El Mundo)
Un niño de 6 años, vecino de Olot (Gerona), muere por difteria tras casi un mes de lucha contra la enfermedad.

El pasado 29 de mayo, el Servicio de Alertas de Cataluña notifcó un caso de sospecha de difteria en un niño de 6 años, vecino de la localidad de Olot (Gerona). Se trataba del primer caso de difteria en España desde hace casi 30 años [2]. Posteriormente, se confirmó la difteria y que el niño no había sido vacunado por decisión de los padres.

En el día de hoy se ha dado a conocer que el niño, tras permanecer 4 semanas en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona), finalmente ha fallecido tras perder la batalla con la infección.

Hoy, solo vale expresar la más sincera solidaridad a la familia del pequeño fallecido. Los pediatras, los médicos en general, llegados estos momentos, debemos estar con la familia, escuchando, acompañando y comprendiendo su dolor.

Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) queremos transmitir nuestro más sentido pesar a la familia de este niño. También, hacer un reconocimiento a los profesionales que se enfrentaron inicialmente a un caso de una enfermedad casi desaparecida y de difícil sospecha, y a los del centro hospitalario donde han hecho todo lo posible para intentar que el menor se recuperase, así como a las autoridades sanitarias, que han gestionado la obtención de los recursos terapéuticos tan especiales de esta enfermedad en las circunstancias actuales.

Mañana será momento de reforzar la confianza en las vacunas y de buscar las mejores formas para aprovechar las oportunidades de prevención que proporcionan en todos los rincones de nuestro país, y en el resto del mundo. Actualmente, más del 95 % de los niños menores de 1 año residentes en España están vacunados frente a la difteria, la dosis de refuerzo del segundo año de vida casi alcanza esta cifra; sin embargo, las coberturas de dosis de refuerzo posteriores deben ser mejoradas. Este nivel de inmunización individual y colectiva [3] ha de servir para transmitir un mensaje de tranquilidad a las familias residentes en España, respecto a la probabilidad de contraer la infección. No obstante, en la prevención de las enfermedades infecciosas, incluso de aquellas aparentemente eliminadas en nuestro medio, como podía parecer en el caso de la difteria, nunca se debe bajar la guardia.

Comité Asesor de Vacunas de la AEP