Vista creada el 21/06/2018 a las 23:42 h

La fiebre amarilla se hace fuerte en Brasil y Nigeria

13 Febrero 2018
Fuente: 
Elaboración propia a partir de varias fuentes.
Brasil y Nigeria responden con planes de vacunación masiva a los brotes de fiebre amarilla que azotan sus territorios.

La fiebre amarilla [1], al tratarse de una zoonosis, probablemente no pueda ser erradicada (Lancet. 2018;391(10119):402 [2]), pero sí es posible controlar y eliminar los brotes y epidemias que, con frecuencia, azotan a amplias regiones de África y Suramérica.

La estrategia EYE [3] (Eliminate Yellow Fever Epidemics by 2026) de la OMS se propone reducir sustancialmente la transmisión de la fiebre amarilla en el mundo en 2026, para lo cual han movilizado importantes recursos humanos y económicos. Los países africanos involucrados ya se han sumado a la iniciativa.

Nigeria desde septiembre de 2017 y Brasil desde finales de 2016 [4] sufren en la actualidad brotes de la enfermedad. Ambos países suman una población de casi 400 millones de personas.

Brasil

(208 millones de habitantes, en 2015, OMS [5])

Sao Paulo cierra parques y zoológicos en medio de una creciente alarma [6] por el incremento de casos y fallecimientos por fiebre amarilla. Según las autoridades brasileñas [7], desde julio de 2017 se han registrado 130 casos y 53 fallecimientos. Zonas de gran interés turístico (Rio de Janeiro y Sao Paulo) y tradicionalmente libres de la infección se ven ahora afectadas.

La OMS (desde el 16 de enero de 2018) recomienda la vacunación frente a la fiebre amarilla [8] a los viajeros a la región de Sao Paulo.

En determinados estados brasileños se incluye la vacuna de la fiebre amarilla en el calendario vacunal, pero ahora se proponen ampliar el alcance de la vacunación a zonas donde antes no era frecuente la infección. Además, Brasil emprende ahora una campaña de vacunación masiva [7], con dosis reducidas, en los estados de Bahía, Rio de Janeiro y Sao Paulo, que estaban libres de la infección hasta ahora; se espera vacunar a casi 24 millones de personas.

Una dosis reducida (0,1 ml, un quinto de la dosis estándar) es inmunógena (NEJM. 2018 feb 14 [9]) y provee protección durante, al menos, 1 año y quizás más. Es la propuesta de la PAHO [10] (Organización Panamericana de la Salud/OMS) y de la OMS (Wkly Epidemiol Rec. 2017;92(25):345-50 [11]) para controlar el brote a corto plazo (no es una estrategia adecuada para el control de la enfermedad a largo plazo, pero sí para el control de brotes en situaciones de abastecimiento limitado). Los niños de 9 meses a 2 años, así como las personas de otras edades con factores de riesgo, recibirán, no obstante, una dosis completa en la actual campaña emprendida en Brasil.

Un estudio, ya comentado en esta web [12], indaga sobre las claves de la extensión del brote de fiebre amarilla en Brasil y la intrincada relación entre virus, mosquitos, monos y humanos.

Nigeria

(182 millones de habitantes, en 2015, OMS [13])

Desde septiembre de 2017 la región registra un incremento notable de la fiebre amarilla. Desde entonces y hasta finales de enero de 2018 se han contabilizado [14] 358 casos y 45 fallecimientos. En los últimos meses de 2017 se vacunaron a 3 millones de personas, pero ahora se disponen a emprender una campaña de vacunación [14] frente a la fiebre amarilla de grandes proporciones: 25 millones de personas a lo largo de este 2018. Para ello, el gobierno nigeriano cuenta con la ayuda de la OMS, Gavi [15] y UNICEF.

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