Vista creada el 23/11/2017 a las 23:19 h

35. Rotavirus

SECCIÓN IV. Vacunas de la A a la Z

Actualizado en junio de 2016

Capítulo 35 - Rotavirus

  1. Puntos clave [1]
  2. Introducción [2]
  3. Epidemiología de la enfermedad [3]
  4. Tipos de vacunas, composición y presentación [4]
  5. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad [5]
  6. Vías de administración [6]
  7. Indicaciones y esquemas de vacunación [7]
  8. Recomendaciones de vacunación [8]
  9. Administración con otras vacunas y otros productos [9]
  10. Efectos adversos [10]
  11. Precauciones y contraindicaciones [11]
  12. Observaciones sobre la invaginación intestinal [12]
  13. Observaciones relacionadas con la presencia de circovirus [13]
  14. Bibliografía [14]
  15. Enlaces de Interés [15]
  16. Tablas incluidas en el capítulo

Tabla 35.1. Principales características de las dos vacunas frente al rotavirus [16]


[17]

1. Puntos clave

  • El rotavirus (RV) es la causa principal de diarrea infantil grave en todo el mundo e infecta prácticamente a todos los niños en los 5 primeros años de vida, sobre todo en los primeros 2 años.
  • La persistencia en la infancia de una alta morbilidad por rotavirus, independientemente de la mejoría en las condiciones higiénicas y sanitarias, sitúa a la vacunación como la única estrategia con posibilidad de impacto en la prevención de la enfermedad.
  • El objetivo de estas vacunas ha sido reproducir la historia natural de la infección: proteger frente a la enfermedad grave en los primeros meses de vida.
  • Los estudios poscomercialización en los países industrializados en los que se vacuna sistemáticamente frente al RV indican que puede ocurrir invaginación como consecuencia de esta vacunación, pero el riesgo es bajo, de aproximadamente 1 a 5 casos por 100 000 niños vacunados.
  • Por tanto, debemos mantener una vigilancia activa de las reacciones adversas de las vacunas frente al rotavirus, fundamentalmente de la posibilidad de invaginación intestinal, informando a los padres de los niños que van a ser vacunados de los beneficios y riesgos de esta vacuna, y explicando claramente los signos de alarma de invaginación intestinal, para poder actuar con rapidez y evitar las complicaciones de un diagnóstico diferido.
  • Existen 2 vacunas frente al rotavirus, pentavalente bovina-humana (RotaTeq®) y monovalente humana (Rotarix®), ambas atenuadas y de administración oral, que han demostrado ser seguras y eficaces frente a la enfermedad y que no interfieren con las vacunas del calendario vigente.
  • Se recomienda la vacunación frente al rotavirus en todos los lactantes.

[17]

2. Introducción

La gastroenteritis aguda (GEA), cuya expresión clínica es un cuadro de diarrea y vómitos, es una de las enfermedades más comunes en niños y la segunda causa de morbilidad y mortalidad en la edad infantil a escala mundial. La causa más frecuente es la infección gastrointestinal y el principal agente el rotavirus del grupo A.

La gastroenteritis por rotavirus (GEA-RV) se asocia a una mayor gravedad que la causada por otros agentes infecciosos, con más riesgo de deshidratación y de necesidad de hospitalización, dándose principalmente entre los 6 y 24 meses de edad.

La historia natural de la enfermedad muestra una alta incidencia de infecciones repetidas en los 2 primeros años de vida, gran parte de ellas asintomáticas, y una disminución de la gravedad del cuadro clínico con el número de infecciones.

Se trata de un proceso autolimitado y de corta duración. No existe un tratamiento específico de la GEA-RV como tal, por lo que éste es exclusivamente sintomático.

[17]

3. Epidemiología de la enfermedad

Los estudios epidemiológicos permiten estimar que la infección por rotavirus se da prácticamente en todos los niños durante los primeros 5 años de vida. En países en vías de desarrollo es una causa importante de mortalidad. En países industrializados se asocia a una gran morbilidad, aunque con una muy baja mortalidad e incidencia de secuelas.

En la Unión Europea se ha estimado una incidencia anual de infección sintomática por rotavirus de cualquier gravedad de 134 a 310 episodios por 1000 niños menores de 2 años. Los recientes estudios prospectivos de vigilancia realizados en distintos países europeos, incluido España, han confirmado la asociación de rotavirus a una forma de enfermedad más grave, con una mayor frecuencia de detección de rotavirus (> 40 %) en los casos de diarrea que precisan hospitalización que en los atendidos de forma ambulatoria.

En España, el RV es responsable del 14 al 30 % de todos los casos de gastroenteritis, y una cuarta parte de ellos requieren hospitalización. También se asocia con una alta utilización de recursos sanitarios (visitas a urgencias y a Atención Primaria). La GEA-RV cuesta al Sistema Nacional de Salud español 28 millones de euros al año y causa la pérdida de la productividad en dos tercios de los padres (media de 4 días).

Desde la introducción de la vacunación en el año 2006 se ha evidenciado una importante disminución de la actividad del rotavirus:

  • En un artículo reciente de Aliabadi y cols. se comunica como, antes de la introducción de esta vacuna en los Estados Unidos en el año 2006, las infecciones por rotavirus causaban gran morbilidad entre los niños estadounidenses, provocando unas 55·000-70 000 hospitalizaciones y 410 000 visitas médicas cada año. Tras la introducción de la vacuna se apreció una disminución en la detección de rotavirus, entre el 57,8 % y el 89,9 % en cada uno de los 7 años posteriores a la introducción de la vacuna, comparados con los 7 años prevacunales. Estos resultados demuestran la efectividad de la vacuna en la reducción de la circulación y los cambios mantenidos de la epidemiología de los rotavirus entre los niños estadounidenses (figura 35.1).
  • En países de Latinoamérica se ha descrito una disminución del 60-80 % en ingresos por GEA-RV y del 30-40 % en la mortalidad por diarrea de cualquier etiología en menores de 5 años.
  • En Europa y Australia, en los países con implantación de un programa de vacunación universal se ha observado una disminución en la hospitalización por GEA-RV en menores de 5 años del 65-94 %.

La observación de la disminución de la tasa de hospitalización en niños más mayores, no vacunados, implica la existencia de una protección indirecta o inmunidad tipo rebaño.

Figura 35.1. Disminución de incidencia de GEA-RV en EE. UU.

Duración de la temporada de rotavirus y picos de actividad máxima por años (etapa prevacunal 2000-2006 y posvacunal 2007-2014). Datos del Sistema Nacional de Vigilancia de Virus Respiratorios y Entéricos del CDC (NREVSS). Estados Unidos, 2000-2014.
Tomado de Aliabadi N, et al. Sustained Decrease in Laboratory Detection of Rotavirus after Implementation of Routine Vaccination — United States, 2000-2014. MMWR. 2015;64:337-42.

[17]

4. Tipos de vacunas, composición y presentación

Las dos vacunas disponibles en Europa y en el resto del mundo son (tabla 35.1):

  • Pentavalente bovina-humana reordenada (RotaTeq®, de Sanofi Pasteur MSD): utiliza la cepa de rotavirus bovino WC3. Contiene cinco cepas atenuadas, obtenidas por recombinación genética entre esta cepa y cepas de rotavirus humanos, que expresan cada una la proteína de superficie VP7 de los rotavirus humanos de los tipos G1, G2, G3 y G4 y la proteína VP4 del rotavirus humano correspondiente al genotipo P[8]. Contiene sacarosa.
  • Monovalente humana atenuada (Rotarix®, de GlaxoSmithKline Biologicals): la cepa inicial era un rotavirus humano con especificidad G1 P[8] aislado de un niño con gastroenteritis. Esta cepa fue clonada y pasada por cultivos de células Vero para su atenuación, obteniéndose la cepa vacunal RIX4414. Incluye como aditivos sacarosa y sorbitol.

Las dos vacunas se presentan en formulación oral líquida, en aplicador oral o en tubo precargado, y han de conservarse a 2-8·ºC, con una validez de 3 años (monovalente humana) y 2 años (pentavalente bovina-humana). En el caso de Rotarix® se trata de un líquido transparente e incoloro; en el de RotaTeq® el líquido es transparente amarillo pálido y puede tener un tono rosado.

Tabla 35.1. Principales características de las dos vacunas frente al rotavirus.

Nombre comercial

Rotarix®

RotaTeq®

Laboratorio

GlaxoSmithKline Biologicals Sanofi Pasteur MSD (Europa)
Merck and Co., Inc. (EE. UU.)

Tipo de vacuna

Monovalente humana atenuada Pentavalente bovina-humana reordenada

Cepas vacunales

RIX4414 Bovina WC3 (G6P7[5])
Reordenadas humana-bovina:
G1 x WC3; G2 x WC3
G3 x WC3; G4 x WC3
P[8]x WC3

Tipos incluidos

 G1P[8]  G1, G2, G3, G4, P[8]

Dosis

Dosis = 1,5 ml
No menos de:
- 106 CCID50
Dosis = 2 ml
No menos de:
-    2,2 x 106 UI G1
-    2,8 x 106 UI G2
-    2,2 x 106 UI G3
-    2,0 x 106 UI G4
-    2,3 x 106 UI P1[8]

Presentación

 Líquida con buffer
(carbonato de calcio)
 Líquida con buffer
(citrato y fosfato sódico)

CCID50 = mediana de dosis infectante en cultivo de tejidos
UI = unidades infecciosas

[17]

5. Inmunogenicidad, eficacia y efectividad

Todavía no están claros los factores específicos de respuesta inmune que se puedan considerar como marcador de protección. Por ello, en los ensayos con las vacunas se ha empleado como medida de inmunogenicidad la elevación sérica de los títulos de anticuerpos IgA y como medida de eficacia la disminución en la incidencia de GEA-RV en el grupo vacunado respecto al grupo control.

Inmunogenicidad

  • Vacuna pentavalente bovina-humana: las tasas de seroconversión tras la tercera dosis han sido del 95 %.
  • Vacuna monovalente humana: los porcentajes de seroconversión en Latinoamérica han sido de 61-65 % tras la segunda dosis. En el estudio europeo las tasas de seroconversión observadas fueron del 80-96 % y en los estudios realizados con la formulación líquida del 88-90 %.

Eficacia

  • Vacuna pentavalente bovina-humana: el estudio de eficacia y seguridad en fase III realizado con esta vacuna en 68 038 sujetos de 11 países, principalmente EE. UU. y Finlandia, evidenció una disminución en las visitas a la urgencia hospitalaria o en la necesidad de hospitalización por GEA-RV de los tipos G1-G4 de un 94 % en el grupo vacunado y, según el tipo G, del 95 % en el G1, 87 % en el G2, 93 % en el G3, 89 % en el G4 y 100 % en el G9. Dentro de este estudio, en el análisis de eficacia realizado en un subgrupo de 5673 sujetos, la protección frente a cualquier GEA-RV G1-G4 fue del 74 % y frente a la grave del 98 %. Durante el segundo año la protección frente cualquier GEA-RV fue del 63 % y frente a la GEA grave del 88 %. Considerando distintas zonas geográficas, la disminución en la hospitalización y asistencia a urgencias por GEA-RV hasta 2 años después de la vacunación fue del 94,7 % en Europa, del 94,9 % en EE. UU. y del 90,4·% en América Latina. Una ampliación del estudio en 20 763 niños de Finlandia ha mostrado una eficacia mantenida hasta los 3 años de edad del 94 % frente a la hospitalización por GEA-RV.

El análisis retrospectivo de los datos de eficacia y seguridad de un subgrupo de 2070 recién nacidos prematuros, incluidos en este estudio, documentó una eficacia similar al del total de vacunados, con una protección frente a la hospitalización y atención en urgencias del 100 % y frente a cualquier GEA-RV del 73 %.

Los estudios realizados en Asia (Bangladesh y Vietnam) en 2036 lactantes y en África (Kenia, Ghana y Mali) en 5468 niños, han aportado datos de eficacia del 48,3 % frente a la enfermedad grave durante los casi 2 años de seguimiento en Asia y del 39,3 % en África.

  • Vacuna monovalente humana: dentro del estudio de seguridad en fase III, incluyendo a 63 225 sujetos en 11 países de Latinoamérica y en Finlandia, se realizó el análisis de eficacia en un subgrupo de 20 169 niños, observándose una protección frente a la GEA-RV grave y a la hospitalización asociada de un 85 % y frente a la hospitalización por diarrea de cualquier causa del 42 %. La protección frente a los distintos tipos G fue del 92 % frente al G1, 87 % frente al G3, G4 y G9 y del 41 % frente al G2. En el estudio de eficacia realizado posteriormente en 3994 sujetos en 6 países europeos, incluida España, la protección en el segundo año fue de un 72 % frente a cualquier GEA-RV, del 86 % frente a gastroenteritis grave y del 92 % frente a la hospitalización. Respecto a la protección frente a los distintos tipos se observó una eficacia del 96 % frente a G1 P[8] y del 88 % frente a los no G1 P[8].

Los estudios realizados en Asia (Hong Kong, Singapur y Taiwán) en 10 708 niños, mostraron una eficacia del 96 % frente a diarrea grave. La eficacia en países de baja renta se estimó con el estudio realizado en Sudáfrica (3166 niños) y en Malawi (1773 niños), evidenciándose una disminución de la GEA-RV grave del 76,9 % en Sudáfrica y del 49,4 % en Malawi, con similar eficacia en ambas poblaciones frente a los tipos G1 y los no G1. El estudio africano comparaba también la eficacia de 3 dosis frente a las 2 dosis habituales, sin evidenciarse beneficio con una tercera dosis. Además valoraba la seguridad de la vacuna en un subgrupo de lactantes infectados por VIH, sin observarse diferencias en la reactogenicidad o aparición de efectos adversos respecto al grupo control que recibió placebo.

En cuanto a la eficacia de la vacuna frente al tipo G2P[4], el reciente estudio de casos y controles realizado en Brasil, donde este tipo ha emergido como predominante, ha mostrado una eficacia vacunal frente a la GEA-RV grave asociada a este tipo del 77 % entre los 6 y los 12 meses de edad, disminuyendo esta eficacia al 15 % en mayores de 12 meses.

Efectividad

  • Vacuna pentavalente bovina-humana: en EE. UU. tanto el estudio de cohortes a nivel nacional como el estudio retrospectivo casos-controles realizado en Texas, ofrecieron una efectividad vacunal del 100 % frente a hospitalización por GEA-RV. El estudio casos-controles realizado en Nicaragua evidenció una efectividad del 58 % frente a la GEA-RV grave. En el estudio finlandés prospectivo durante 3 años concluido en agosto de 2012, se ha observado una efectividad del 92·% para la prevención de hospitalización por GEA-RV en niños correctamente vacunados. En EE. UU. ya se han comentado los últimos datos de efectividad y también hay trabajos que demuestran inmunidad de grupo con protección en adultos y con disminución de convulsiones en niños al año siguiente de la introducción de la vacunación frente al rotavirus.
  • Vacuna monovalente humana: además del estudio de casos y controles realizado en Brasil, ya citado, el desarrollado en El Salvador y el hecho en Australia durante un brote de GEA-RV asociado a G9P[8], demostraron una efectividad del 76 % y del 84,5 %, respectivamente, frente a la hospitalización por GEA-RV. En esa misma región, dos años más tarde, no se evidenció protección vacunal frente a la hospitalización por GEA-RV G2P[4] durante un brote de GEA asociado a este tipo. Gastañaduy demuestra un 30,7 % de reducción de mortalidad en México tras la introducción en 2007 de la vacuna en calendario. Los datos de efectividad de Reino Unido, a casi tres años de la introducción de esta vacuna en el calendario sistemático en julio de 2013 son incuestionables (figura 35.2).

En España, ya se han publicado datos de efectividad favorables a pesar de existir una cobertura media inferior al 50 %, durante los años en los que coexistían ambas vacunas.

Figura 35.2. Descenso mantenido en la detección de rotavirus después de la introducción de la vacuna frente al rotavirus en Reino Unido 2009-2016 (semanas 18-21).

Tomado de: Public Health England monthly national norovirus and rotavirus report. 08 Jun 2016.

[17]

6. Vías de administración

Las dos vacunas disponibles frente al rotavirus son de administración exclusivamente oral.

[17]

7. Indicaciones y esquemas de vacunación

RotaTeq® se administra en 3 dosis. La inmunización se puede iniciar a partir de las 6 semanas de edad y hasta las 12 semanas, con un intervalo mínimo entre dosis de 4 semanas. Las 3 dosis deben ser administradas antes de las 32 semanas de edad.

Rotarix® se administra en 2 dosis. La primera dosis debe ser administrada a partir de las 6 semanas de edad. Debe haber un intervalo de, al menos, 4 semanas entre dosis. La pauta de vacunación debería ser administrada preferentemente antes de las 16 semanas de edad, pero debe estar finalizada a las 24 semanas de edad.

Dado el posible efecto sobre la invaginación intestinal, actualmente se recomienda que la 1.ª dosis se administre lo antes posible, entre las semanas 6.ª y 8.ª.

En ninguna de las dos vacunas hay que restringir la ingesta de alimentos o líquidos en relación con su administración.

Se recomienda completar la pauta de administración con la misma vacuna. Si el lactante hubiera recibido previamente alguna dosis de vacuna frente al rotavirus y no se pudiese determinar qué preparado se ha utilizado o si se le hubieran administrado 2 dosis de diferente fabricante, se completará con una de las vacunas disponibles hasta un total de 3 dosis, antes de las 24 semanas de vida si para la dosis final se emplea Rotarix® y antes de las 32 semanas de edad si es RotaTeq®.

La vacuna frente al RV, como todas las vacunas, debe ser administrada en centros acreditados para la vacunación y nunca por los padres en su domicilio, para garantizar así su correcta administración, proceder a su registro, mantener una observación posvacunación durante 15-30 minutos, vigilar posibles reacciones adversas inmediatas y desechar el vial utilizado de forma segura, siguiendo los protocolos establecidos.

[17]

8. Recomendaciones de vacunación

En términos generales la vacuna antirrotavirus sería de aplicación universal, sin que se puedan considerar grupos de riesgo, pues todos los niños estarían expuestos a la enfermedad.

En EE. UU., el Advisory Committe on Immunization Practices (ACIP) de los CDC recomendó en febrero de 2006 la introducción de esta vacuna frente al rotavirus en el calendario de vacunación a los 2, 4 y 6 meses de edad (solo disponible RotaTeq®) y se incluyó en el calendario de vacunaciones sistemáticas de 2007. En abril de 2008 se autorizó en EE. UU. la segunda vacuna oral, de rotavirus humano atenuado (Rotarix®). En junio de 2008, el ACIP actualizó sus recomendaciones vacunales incluyendo esta segunda vacuna ya disponible en EE. UU., no expresando preferencia por ninguna de las dos vacunas.

En Europa la Sociedad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Sociedad Europea de Enfermedades Infecciosas Pediátricas (ESPID) secomiendan su incorporación en todos los calendarios europeos.

La OMS recomendó inicialmente su inclusión en los programas de inmunización de aquellos países en los que los datos de eficacia vacunal sugirieran un impacto significativo en términos de salud pública. Posteriormente, una vez disponibles los resultados de los estudios de África y Asia, la OMS ha ampliado la recomendación a todos los países del mundo, reafirmándolo de nuevo en 2013.

El Comité Asesor de Vacunas de la AEP ha considerado desde 2008 que se debe recomendar iniciar la vacunación frente al rotavirus en todo lactante entre 6 y 12 semanas de edad, completando la pauta de 2 dosis antes de las 24 semanas de vida y la de 3 dosis antes de las 32 semanas.

En la actualidad (junio de 2016) hay 81 países en el mundo que ya tienen introducida la vacuna en su calendario sistemático (figura 35.3).

Figura 35.3. Incorporación de la vacuna frente al rotavirus en el calendario nacional por región de la OMS: 81 países.

[17]

9. Administración con otras vacunas y otros productos

Ambas vacunas se pueden coadministrar con las vacunas del calendario, pues no interfieren con la inmunogenicidad y eficacia de éstas ni con su perfil de seguridad.

Por disminución de la serorrespuesta a la vacuna antirrotavirus, no se recomienda la administración simultánea con la vacuna de la poliomielitis oral.

En ausencia de estudios de compatibilidad, ninguna de las dos vacunas debe mezclarse con otros medicamentos.

[17]

10. Efectos adversos

  • Vacuna pentavalente bovina-humana: el estudio de eficacia y seguridad realizado con esta vacuna en 68 038 sujetos confirmó la ausencia de riesgo asociado de invaginación. En el análisis de seguridad desarrollado en un subgrupo de 9605 sujetos no hubo diferencia tras la administración de vacuna en la incidencia de fiebre, diarrea o vómitos entre el grupo vacunado y el control. El subanálisis de recién nacidos prematuros tampoco ofreció diferencias en los efectos adversos observados.
  • Vacuna monovalente humana: el estudio de eficacia y seguridad en fase III en 63 225 sujetos no detectó riesgo asociado de invaginación. En los estudios realizados se observó una incidencia de diarrea, fiebre o vómitos similar al grupo control. La mayor incidencia de fiebre se dio en el estudio latinoamericano, en relación con la administración conjunta de la vacuna antitosferina de células enteras. Los estudios realizados en Finlandia con la formulación líquida en 1450 lactantes confirmaron un perfil de seguridad semejante al de los estudios con liofilizado.

[17]

11. Precauciones y contraindicaciones

Además de las generales de hipersensibilidad grave a algún componente de la vacuna, ambas vacunas están contraindicadas en los casos de:

  • Historia previa de invaginación intestinal.
  • Malformación congénita gastrointestinal no corregida que pueda predisponer a una invaginación intestinal.
  • Inmunodeficiencia combinada grave.

Se recomienda posponer la vacunación en los casos de enfermedad aguda febril, diarrea o vómitos.

La escasa información sobre la eficacia y seguridad de estas vacunas en lactantes con infección asintomática por VIH hace que se someta a la consideración del pediatra su indicación. Recientemente, la European Society for Paediatric Infectious Diseases (ESPID) recomienda la vacunación de los pacientes VIH positivos, sea cual sea su estatus de infección.

En el caso de los prematuros, la información disponible al respecto apoya la vacunación en los nacidos con más de 25 semanas de edad gestacional (vacuna pentavalente) o de 27 semanas (vacuna monovalente) pasadas las 6 semanas de vida, con el niño clínicamente estable y una vez dada el alta hospitalaria, aunque hay países, como Australia, que realizan la vacunación en el hospital. Actualmente, la ESPID también lo recomienda.

En las dos vacunas hay eliminación de virus vacunal, aunque es mayor en Rotarix®. Debido a esto, en ambas vacunas se aconseja precaución cuando se administran a contactos de sujetos con algún tipo de inmunodeficiencia, sobre todo en los primeros 10 días tras la primera dosis y sobre todo a la hora del manejo de los pañales del lactante, con un estricto lavado de manos posterior.

[17]

12. Observaciones sobre la invaginación intestinal

En los estudios de vigilancia poscomercialización de las vacunas frente al rotavirus, en los últimos años se han publicado algunos estudios en los que se pone de manifiesto que, en la primera semana tras la vacunación, podría presentarse algún caso más de invaginación intestinal de lo esperado, en función de las tasas basales de incidencia, aunque sin diferencias entre niños vacunados y no vacunados. En Australia, recientemente, se ha comunicado que desde la introducción de la vacunación frente al rotavirus de forma sistemática, se produce anualmente, de media, un exceso de 14 casos de invaginación intestinal, a la vez que se observan más de 6500 hospitalizaciones menos por GEA.

Durante los años 2014 y 2015 se continua manteniendo una estrecha vigilancia de la seguridad de las vacunas frente al rotavirus. Desde que fueron autorizadas y comercializadas, las vacunas frente al RV se han relacionado con un descenso en la morbilidad y la mortalidad por gastroenteritis aguda en niños pequeños. Todas las vacunas frente al RV tienen asociado un pequeño riesgo de invaginación intestinal tras la primera o segunda dosis, pero el cociente beneficio/riesgo favorece fuertemente la utilización de estas vacunas, tanto en países desarrollados, como en países en vías de desarrollo. Todas las agencias reguladoras que han revisado y analizado los datos de seguridad de estas vacunas, continúan manteniendo que los beneficios de la vacunación superan los riesgos y ningún país que haya introducido la inmunización sistemática en sus calendarios ha cuestionado esta situación, excepto Francia que ha declinado la recomendación oficial, aunque sigue estando comercializada. De hecho estas vacunas están recomendadas por distintos organismos internacionales y sociedades científicas.

En España, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría mantiene en sus recomendaciones anuales, desde el año 2008, que las vacunas frente al RV son beneficiosas para todos los niños y que su administración supera los riesgos potenciales de invaginación.

En un informe técnico reciente de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (6 de Febrero de 2015), sobre la utilidad terapéutica de las vacunas frente al RV, se mantiene que el perfil de seguridad de estas vacunas es bueno, y que las reacciones adversas más comúnmente notificadas son irritabilidad, fiebre, diarrea y vómitos. En el mismo informe se dice que los resultados de los estudios observacionales de seguridad realizados en distintos países, indican que estas vacunas conllevan un aumento del riesgo de invaginación intestinal, principalmente dentro de los siete días tras la vacunación, y que se han observado hasta 6 casos adicionales por cada 100 000 lactantes en EE. UU. y Australia respecto a la incidencia basal de 33 a 101 casos por cada 100 000 lactantes por año, respectivamente.

La OMS advierte que se debe realizar una planificación apropiada para la comunicación de las reacciones adversas y un entrenamiento adecuado para la detección precoz de los síntomas de invaginación intestinal por parte de los profesionales de la salud. Recientemente, la ESPID recomienda la aplicación de la 1.ª dosis entre la 6.ª y la 8.ª semana, para reducir este riesgo.

[17]

13. Observaciones relacionadas con la presencia de circovirus

En marzo de 2010, surgió en EE. UU. una alerta ante la información de la presencia de ADN de circovirus porcino tipo 1 (PCV-1) en la vacuna Rotarix®, decidiendo la Food and Drug Administration (FDA) la paralización de su uso. Unos meses más tarde, se informó de la presencia de fragmentos de partículas virales PCV-1 y también de tipo 2 (PCV-2) en la vacuna RotaTeq®.

Tras varios meses de investigación y análisis de esas informaciones, el día 14 de mayo de 2010, la FDA publica unas nuevas recomendaciones sobre estas 2 vacunas, proponiendo reanudar el empleo de Rotarix® y continuar la utilización de RotaTeq®, basándose en la demostrada seguridad de ambas vacunas tras millones de dosis administradas y la ausencia de evidencia de que PCV-1 y PCV-2 representen un riesgo para la salud de las personas, confirmándose la ausencia de capacidad de generar enfermedad en el hombre, y que los beneficios de la vacunación, tanto en países en desarrollo como en países industrializados, superan los riesgos, que en este caso son exclusivamente teóricos.

Ante estos hallazgos, la propia FDA, la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la EMA, iniciaron un exhaustivo proceso de investigación y pusieron en marcha diversos estudios para evaluar las implicaciones de la presencia de estas partículas PCV-1 y PCV-2 en las vacunas frente al rotavirus y, de forma unánime, han concluido que tanto la presencia de ADN del partículas virales de circovirus porcino tipo 1 en la vacuna Rotarix® como de fragmentos de ADN de circovirus porcino tipo 2 en la vacuna RotaTeq® no representan un problema para la salud humana y han establecido que no existe ninguna razón para limitar el uso de Rotarix® ni de RotaTeq®, por lo que no recomiendan ningún cambio en el uso de dichas vacunas.

En julio de 2010, la EMA publicó una nota informativa en relación a la vacuna Rotarix® en la que confirma la presencia de pequeñas cantidades de PCV-1 completos, no detectables con las técnicas de análisis previamente disponibles y aprueba el plan de la compañía para la fabricación futura de la vacuna libre de virus, y concluye que esta vacuna continúa teniendo un balance beneficio/riesgo positivo, y que la presencia de esta pequeña cantidad de partículas virales completas PCV-1 no representa un riesgo para la salud humana y recomienda mantener la autorización de la comercialización de la vacuna.

Respecto a RotaTeq®, en septiembre de 2010 la EMA emite un comunicado en relación con esta vacuna en el que confirma la presencia de pequeñas cantidades de ADN de PCV-2, sin presencia de virus completos de dicha vacuna, y señala el compromiso de la compañía fabricadora de garantizar la producción de vacuna libre de PCV y concluye que la presencia de fragmentos de ADN viral en RotaTeq® no representa un riego para la salud pública, que el balance beneficio-riesgo continúa siendo positivo y mantiene la autorización de comercialización de la misma.

La AEMPS, en nuestro país, dada la existencia de material genético de circovirus en estas vacunas, decidió no autorizar la liberación de nuevos lotes de vacunas al mercado español en marzo de 2010 (para Rotarix®) y en junio de 2010 (para RotaTeq®), hasta que no se evaluasen los problemas de calidad que afectan a las mismas.

En noviembre de 2010, y tras nuevas evaluaciones de la EMA en las que se concluía que la presencia de fragmentos de ADN de virus porcinos en la vacuna RotaTeq® no supone un riesgo para la salud, a la luz de estos datos, y en base a estas conclusiones, la AEMPS ha revisado las recomendaciones adoptadas previamente, tomando la decisión de permitir de nuevo la liberación de lotes de vacuna RotaTeq® de acuerdo con el procedimiento habitual, pero no así de Rotarix®.

Se ha confirmado la presencia de fragmentos de ADN de circovirus porcino en varios lotes de la vacuna, pero en ningún caso se ha detectado la presencia de virus porcino infectivo. Por tanto, no hay posibilidad de infección por dichos virus porcinos como consecuencia de la administración de la vacuna.

Ante todas estas informaciones, y los distintos documentos emitidos por la AEMPS en junio y noviembre de 2010, varias sociedades científicas: la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Asociación Española de Vacunología (AEV), la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) y la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (SEGHNP), emitieron un documento de consenso en julio de 2010 y un segundo documento actualizado en diciembre de 2010, afirmando que todos los datos actualmente disponibles confirman que estos hallazgos no representan un riesgo para la salud de los niños que han recibido estas vacunas y no afectan a la seguridad ni a la eficacia de las mismas, y consideran que la vacunación frente al rotavirus constituye una medida preventiva recomendable para todos los niños de nuestro país.

Finalmente, en junio de 2016, la AEMPS ha vuelto a autorizar la comercialización de Rotarix® en nuestro país.

[17]

14. Bibliografía

  1. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Informe de utilidad terapéutica de las vacunas frente al rotavirus (fecha de elaboración del informe: 6 de febrero de 2015) Disponible en: http://www.aemps.gob.es/medicamentosUsoHumano/vacunas/infoUtilTerapeutic... [18]
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Liberación de lotes de la vacuna RotaTeq. Nota informativa. 4 de Noviembre de 2010. Disponible en: http://www.aemps.gob.es/informa/notasInformativas/medicamentosUsoHumano/... [19]
  3. Aliabadi N, Tate JE, Haynes AK, Parashar UD. Sustained decrease in laboratory detection of rotavirus after implementation of routine vaccination- United States 2000-2014. MMWR. 2015;64:337-42.
  4. Álvarez Aldeán J, Aristegui J, López-Belmonte JL, Pedrós M, Sicilia JG. Economic and psychosocial impact of rotavirus infection in Spain: a literature review. Vaccine. 2014;32:3740-51.
  5. Anderson EJ, Shippee DB, Weinrobe MH, Davila MD, Katz BZ, Reddy S, et al. Indirect protection of adults from rotavirus by pediatric rotavirus vaccination. Clin Infect Dis. 2013;56:755-60.
  6. Buttery JP, Standish J, Bines JE. Intussusception and rotavirus vaccines: consensus on benefits outweighing recognized risk. Pediatr Infect Dis J. 2014;33:772-3.
  7. Castilla J, Beristain X, Martínez-Artola V, Navascués A, García Cenoz M, Alvarez N, et al. Effectiveness of rotavirus vaccines in preventing cases and hospitalizations due to rotavirus gastroenteritis in Navarre, Spain. Vaccine. 2012;30(3):539-43.
  8. Centers for Disease Control and Prevention. Prevention of rotavirus gastroenteritis among infants and children. Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). MMWR. 2009;58(RR-2):1-25.
  9. Chandran A, Fitzwater S, Zhen A, Santosham M. Prevention of rotavirus gastroenteritis in infants and children: rotavirus vaccine safety, efficacy and potential impact of vaccines. Biologics. 2010; 4:213-29.
  10. Clark A, Jit M, Andrews N, Atchison C, Edmunds WJ, Sanderson C. Evaluating the potential risks and benefits of infant rotavirus vaccination in England. Vaccine. 2014;32:3604-10.
  11. Cortese MM, Dahl RM, Curns AT, Parashar UD. Protection against gastroenteritis in US households with children who received rotavirus vaccine. Journal of Infections Disease 2015;211:558-62.
  12. Desai R, Cortese MM, Meltzer MI, Shankar M, Tate JE, Yen C, et al. Potential intussusception risk versus benefits of rotavirus vaccination in the United States. Pediatr Infect Dis J. 2013;32:1-7.
  13. Detección de ADN de circovirus porcino en las vacunas frente al rotavirus: Rotarix® y RotaTeq®. Documento de consenso de las sociedades científicas AEP, AEV, SEIP y SEGHNP. Actualización de 3 de diciembre de 2010. Disponible en: http://vacunasaep.org/documentos/deteccion-de-adn-de-circovirus-porcino-... [20]
  14. FDA. Update on recommendations for the use of rotavirus vaccines. May 14, 2010. Disponible en: http://www.fda.gov/BiologicsBloodVaccines/Vaccines/ApprovedProducts/ucm2... [21]
  15. Gastañaduy PA, Sánchez-Uribe E, Esparza-Aguilar M, Desai R, Parashar UD, Patel M, et al. Effect of rotavirus vaccine on diarrhea mortality in different socioeconomic regions of Mexico. Pediatrics. 2013;131:e1115-20.
  16. Giaquinto C, Jackson AE, Vesikari T. Report of the Second European Expert Meeting on Rotavirus Vaccination. Vaccine. 2012;30:2237-44.
  17. Gil-Prieto R, Gonzalez-Escalada A, Alvaro-Meca A, Garcia-Garcia L, San-Martin M, González-López A, et al. Impact of non-routine rotavirus vaccination on hospitalizations for diarrhoea and rotavirus infections in Spain. Vaccine. 2013;31:5000-4.
  18. Glass RI, Parashar UD. Rotavirus vaccines-balancing intussusception risks and health benefits. N Engl J Med. 2014;370:568-70.
  19. Haber P, Patel M, Pan Y, Baggs J, Haber M, Museru O, et al. Intussusception after rotavirus vaccines reported to US VAERS, 2006-2012. Pediatrics. 2013;131:1042-9.
  20. Martinón-Torres F, Bouzón Alejandro MB, Redondo Collazo LR, Sánchez Lastres JM, Pértega Díaz SP, Seoane Pillado MT, et al. Effectiveness of rotavirus vaccination in Spain. Hum Vaccin. 2011;7:757-61.
  21. Moreno-Pérez D, Alvarez García FJ, Arístegui Fernández J, Cilleruelo Ortega MJ, Corretger Rauet JM, García Sánchez N et al. Calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP): recomendaciones 2016. An Pediatr (Barc) 2016; 84:60.e1-13.
  22. Ogilvie I, Khoury H, Goetghebeur MM, El Khoury AC, Giaquinto C. Burden of community-acquired and nosocomial rotavirus gastroenteritis in the pediatric population of Western Europe: a scoping review. BMC Infect Dis. 2012;12:6.
  23. Omeñaca F, Sarlangue J, Szenborn L, Nogueira M, Suryakiran PV, Smolenov IV, et al. Safety, reactogenicity and immunogenicity of the human rotavirus vaccine in preterm European Infants: a randomized phase IIIb study. Pediatr Infect Dis J. 2012;31:487-93.
  24. Ortigosa del Castillo L. Invaginación intestinal y vacunas frente a rotavirus: ¿Es necesaria una vacuna frente a rotavirus en países industrializados? Evid Pediatr. 2015;11:21.
  25. Pardo-Seco J, Cebey-López M, Martinón-Torres N, et al. Impact of Rotavirus Vaccination on Childhood Hospitalization for Seizures. Pediatr Infect Dis J. 2015;34:769-73.
  26. Parez N, Giaquinto C, Du Roure C, Martinon-Torres F, Spoulou V, Van Damme P, et al. Rotavirus vaccination in Europe: drivers and barriers. Lancet Infect Dis. 2014;14:416-25.
  27. Patel MM, Steele D, Gentsch JR, Wecker J, Glass RI, Parashar UD. Real-world impact of rotavirus vaccination. Pediatr Infect Dis J. 2011;30:S1-S5.
  28. Payne DC, Baggs J, Zerr DM, Klein NP, Yih K, Glanz J, et al. Protective association between rotavirus vaccination and childhood seizures in the year following vaccination in US children. Clin Infect Dis. 2014;58:173-7.
  29. PHE Monthly National Norovirus and Rotavirus Report. Summary of surveillance of norovirus and rotavirus, 08 Jun 2016. Disponible en: https://www.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/fil... [22]
  30. Pérez-Vilar S, Díez-Domingo J, Gomar-Fayos J, Pastor-Villalba E, Sastre-Cantón M, Puig-Barberà J. Post-licensure passive safety surveillance of rotavirus vaccines: reporting sensitivity for intussusception. An Pediatr (Barc). 2014;81:77-85.
  31. Pérez-Vilar S, Díez-Domingo J, López-Lacort M, Martínez-Úbeda S, Martinez-Beneito MA. Effectiveness of rotavirus vaccines, licensed but not funded, against rotavirus hospitalizations in the Valencia Region, Spain. BMC Infect Dis. 2015;15:92.
  32. Ramani S, Mamani N, Villena R, Bandyopadhyay AS, Gast C, Sato A, et al. Rotavirus Serum IgA Immune Response in Children Receiving Rotarix Coadministered With bOPV or IPV. Pediatr Infect Dis J. 2016;35:1137-9.
  33. Rha B, Tate JE, Payne DC, Cortese MM, Lopman BA, Curns AT, et al. Effectiveness and impact of rotavirus vaccines in the United States - 2006-2012. Expert Rev Vaccines. 2014;13:365-76.
  34. Román Riechmann E, Ortigosa del Castillo L. Rotavirus (gastroenteritis por). En: Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). Vacunas en Pediatría. Manual de la AEP 2012, 5.ª ed. Madrid: Exlibris ediciones SL; 2012. p. 441-52.
  35. Rosillon D, Buyse HB, Friedland LR et al. Risk of intussuception after rotavirus vaccination. Meta-analysis of postlicensure studies. Ped Infect Dis J. 2015;34:763-8.
  36. Roué JM, Nowak E, Le Gal G, Lemaitre T, Oger E, Poulhazan E, et al. Impact of rotavirus vaccine on premature infants. Clin Vaccine Immunol. 2014;21:1404-9.
  37. Soares-Weiser K, Maclehose H, Bergman H, Ben-Aharon I, Nagpal S, Goldberg E, et al. Vaccines for preventing rotavirus diarrhoea: vaccines in use. Cochrane Database Syst Rev. 2012;2:CD008521.
  38. Vázquez M. Safety of second-generation rotavirus vaccines, intussusception. Curr Opin Pediatr. 2014;26:101-5.
  39. Vesikari T, Van Damme P, Giaquinto C, Dagan R, Guarino A, Szajewska H, et al. European Society for Paediatric Infectious Diseases Consensus Recommendations for Rotavirus Vaccination in Europe: Update 2014. Pediatr Infect Dis J. 2015;34:635-43.
  40. Vesikari T, Van Damme P, Giaquinto C, Gray J, Mrukowicz J, Dagan R, et al. European Society for Paediatric Infectious Diseases/European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition evidence-based recommendations for rotavirus vaccination in Europe. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2008;46 Suppl. 2:S38-48.
  41. Weintraub ES, Baggs J, Duffy J, Vellozzi C, Belongia EA, Irving S, et al. Risk of intussusception after monovalent rotavirus vaccination. N Engl J Med. 2014;370:513-9.
  42. World Health Organization (WHO). Meeting of the immunization Strategic Advisory Group of Experts, April 2009- conclusions and recommendations. Wkly Epidemiol Rec. 2009;84:220-36.
  43. World Health Organization (WHO). Rotavirus vaccination- WHO does not recommend any change to use of Rotarix vaccine. Disponible en: http://www.who.int/immunization/newsroom/news_rotavirus_vaccine_use/en/ [23]
  44. World Health Organization (WHO). Update on intussusception following rotavirus vaccine administration. Wkly Epidem Rec. 2014;89:53-60.
  45. World Health Organization (WHO). Rotavirus vaccines. WHO position paper – January 2013. Wkly Epidemiol Rec. 2013;88:49-64. Disponible en: http://www.who.int/wer/2013/wer8805.pdf [24]
  46. Yih WK, Lieu TA, Kulldorff M, Martin D, McMahill-Walraven CN, Platt R, et al. Intussusception risk after rotavirus vaccination in U.S. infants. N Engl J Med. 2014;370:503-12.

[17]

15. Enlaces de interés